Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Louis Renault

Louis Renault

Louis Renault nació el 12 de febrero 1877, en Billancourt, Paris.  Fue hijo de Alfred Renault y Berthe.  Su padre fue un próspero comerciante dedicado a la producción de ropa y de botones.   Tuvieron 6 hijos siendo Louis el cuarto de ellos.

Desde los primeros años de su vida, Louis mostró una gran pasión por la mecánica.   A la edad de 11 años realizaba experimentos con electricidad llegando a alumbrar su habitación mediante un ingenioso sistema de cableado y una batería fabricada de manera artesanal por él mismo.

A los 13 años de edad conduce el automóvil a vapor diseñado por el inventor Leon Serpolet.   Después de muchos ruegos logra convencer a su padre que le compre un motor Panhard.

No es un buen alumno en la escuela, pues el pensamiento de Louis estaba concentrado en los motores y la mecánica.   Fue matriculado en el Liceo Condorcet, pero empleaba la mayor parte de su tiempo experimentando con el motor Panhard, el cual desarmó y armó muchas veces.

En 1898, construyó su primer vehículo contratando unos ayudantes para modificar una moto Dion-Bouton con motor de 3/4 HP.   Reemplaza la caja de cambios con una caja de tres velocidades y reversa.   La tercera velocidad utiliza un sistema de transmisión directa producto de su ingenio.

Bautizó a su vehículo con el nombre de "Voiturette".   El 24 de diciembre de 1898, ganó una apuesta al asegurar que su vehículo llegaría primero en la subida de la Rue Lepic en Montmartre, contra un carro que usaba un sistema de cadena para la transmisión.   Como producto del éxito en la carrera, Renault recibe ordenes para fabricar 13 vehículos.

Viendo el éxito y las posibilidades comerciales del proyecto, Louis decide fundar una empresa con sus dos hermanos Marcel y Fernand, quienes tenían experiencia comercial en el negocio de su padre.

El 25 de febrero de 1899, fundaron la compañía "Renault Frères".   La administración y el manejo financiero fueron dirigidos inicialmente por Marcel y Fernand, mientras que Louis se dedicaba exclusivamente al diseño y la fabricación.

Desafortunadamente, Marcel falleció en un accidente durante la carrera Paris-Madrid de 1903 y cinco años después, por razones de salud, se retiró su hermano Fernand.   Luego de un año de penosa enfermedad en 1909 Fernand falleció.   Por esas razones, Louis se vio obligado a tomar el control administrativo de la empresa.

La empresa Renault fue muy exitosa desde el comienzo.   El 26 de setiembre de 1918, Louis contrajo matrimonio con Christiane Boullaire de 21 años, hija del pintor Jacques Boullaire.   Dos años después nació Jean-Louis.   Para entonces la familia Renault era muy acaudalada y Louis compró un terreno de 4000 hectáreas en Saint-Pierre-du-Vauvray, Rouen, que colindaba por más de 3 kilómetros con la ribera del Sena.   Pidió y corrió con los gastos del traslado del pueblo de Herqueville, que de otro modo habría quedado dentro de su propiedad.

Al comenzar la Primera Guerra Mundial, Louis Renault pidió cooperar con el esfuerzo de guerra, sugiriendo fabricar municiones mediante el troquelado en vez de la manera tradicional del prensado mediante el uso de prensas hidráulicas.   La innovación requería la fabricación de las piezas en dos partes, lo que las hacía inherentemente débiles y peligrosas.   Debido a esa debilidad, en 1915, fueron destruidos 600 cañones franceses al ser disparados, causando la muerte o lesiones muy graves en sus sirvientes.   A pesar de esta falla, pero por otras contribuciones al esfuerzo de guerra, como los camiones y el tanque FT-17, Louis Renault fue condecorado con la Legión de Honor.

Terminada la Gran Guerra, comenzó un período de pequeños conflictos con los trabajadores debido a las opiniones que Renault daba a los diarios.   Su pensamiento ultra-derechista contrastaba contra las expectativas de los obreros de la fábrica de Boulogne Billancourt.   Pero no sólo era esa la causa, sino la personalidad de Louis que era una persona intolerante y nada condescendiente.

En esa época existía una gran rivalidad entre Louis Renault y André Citroën, a quien le llamaba "el pequeño judío".   Se preocupó mucho por el avance del comunismo y de los sindicatos en toda Europa.   Llegó al extremo de retirarse a su casa en Mont-Saint-Michel.   Sin embargo no descuidó el negocio logrando patentar varios inventos como los amortiguadores hidráulicos, los frenos de tambor, la ignición con gas comprimido, el turbocharger y se dice que hasta el taxímetro, aunque el primer taxi con taxímetro fue equipado con el dispositivo inventado por Wilhelm Bruhn en 1891 para el taxi fabricado por la Daimler-Motoren-Gesellschaft de Gottlieb Daimler en Alemania en 1897.

Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, en 1938, Renault visitó Alemania y se entrevistó con Hitler.   Desde 1939 y comenzada la guerra, fue un proveedor de vehículos para el Ejército Francés.   Al estallar el conflicto entre Francia y Alemania, fue enviado por su gobierno a Estados Unidos para solicitar el envío de tanques.   A su regreso se encontró con que Alemania y Francia habían pactado un armisticio, firmado después de la derrota militar francesa.

En medio de la ocupación militar, se vio en el predicamento de cooperar con los alemanes o perder sus fábricas que serían trasladadas a Alemania junto con su personal.   Su decisión fue mantener las fábricas operando, poniéndolas al servicio del Gobierno de Vichy, lo que obviamente significaba suministrar equipos a los alemanes.

Desde Alemania enviaron personal de la Mercedes Benz para ocupar los puestos claves en la fábrica de Renault.  Así, en el período de ocupación y durante 4 años, Renault pasó a ser controlada por los alemanes y fabricó 34.232 vehículos militares para la Wehrmacht.

Esta situación le trajo serios problemas con la Resistencia y lo que se esperaba llegó, pues la aviación aliada bombardeó sus fábricas, en especial la planta en Île Seguin que al final quedó totalmente destruida.

La salud de Louis Renault se deterioró, particularmente por problemas renales llegando a sufrir un ataque de afasia en 1942, que lo dejó sin poder hablar ni escribir con normalidad.   Pero el drama no terminó así para Renault.

En 1944, antes de finalizar la guerra en Europa, a Renault le dictaron una orden de detención y el acató la medida con la condición que no fuera encarcelado antes de que se realizara un juicio.   Fue arrestado el 22 de setiembre de 1944, con cargos de colaboración con el enemigo.   Renault negó que su firma hubiera recibido 120 millones de dólares de los alemanes por concepto de compras de material de guerra.   Manifestó que aceptó poner las fábricas al servicio del gobierno de Vichy, para evitar que cayeran en manos de los alemanes y que sus obreros fueran deportados a Alemania.

Fue recluido en la prisión Fresnes de París donde pasó todo el tiempo seriamente enfermo.   El 5 de octubre, fue trasladado al hospital psiquiátrico de Ville-Evrard in Neuilly-sur-Marne.   En vista del rápido deterioro de su salud, sus familiares y amigos pidieron que fuera trasladado al hogar de cuidados de Saint-Jean-de-Dieuhe en la Rue Oudinot de París, adonde llegó el 9 de octubre.

No fue juzgado y hospitalizado manifestó haber sido maltratado por sus carceleros en la prisión Fresnes.  El 25 de octubre Louis Renault falleció.

No se le realizó una autopsia y los registros de la prisión de Fresnes desaparecieron.   Las causas de su muerte nunca fueron esclarecidas, pero el gobierno francés informó oficialmente que la causa de su muerte fue: uremia.

El gobierno provisional francés expropió la firma Renault.   Oficialmente, el Ministro de Información, Henri Teitgen, dijo que no se trataba de una confiscación, sino simplemente era una medida para que la fábrica comenzara a producir y generar empleo.

El 01 de enero de 1945, por orden del General de Gaulle, la firma Société Anonyme des Usines Renault fue disuelta y sus activos fueron estatizados con el nuevo nombre Régie Nationale des Usines Renault.   Así, la firma que Renault fundó y que evitó que cayera en manos de los alemanes, fue expropiada por el gobierno francés por la acusación de colaboracionismo.   Más tarde Louis Renault fue acusado de enriquecimiento ilícito obtenido por colaboración con el enemigo, una acusación que no fue sentencia de un juicio, que nunca se realizó, sino de una medida arbitraria sin debido proceso.

Después de la expropiación, fue dado a conocer y se supo que en su testamento Renault había dejado su compañía a los 40.000 trabajadores de la empresa.   Su esposa y su hijo Jean_louis que poseían el 95% de las acciones no recibieron nada en compensación, pero el 5% restante de los accionistas, sí fueron compensados por el gobierno.

El director de la planta fue juzgado en 1949 y declaró que Renault nunca colaboró con los alemanes.

En 1956 Christiane Renault dijo que su esposo fue asesinado, sumándose a los 9000 franceses que según el gobierno francés fueron asesinados mediante ejecuciones ilegales por la venganza que se desató en Francia al finalizar la guerra.   El cuerpo de Louis Renault fue exhumado y se le realizó la autopsia que reveló, que los niveles de úrea hasta una semana antes de su muerte, eran normales y que los Rayos-X en cambio mostraron que tenía una fractura de vértebra.

La familia asegura que Louis Renault fue torturado y que una monja atestiguó que vio a Renault caer abatido cuando fue golpeado en la cabeza por un guardia.   Un estudio con Rayos-X encargado por la familia también mostró la rotura de una vértebra del cuello.

En el 2005 surgieron noticias periodísticas que daban cuenta de sabotajes realizados que causaron retardos en la producción y daños en los vehículos alemanes fabricados por Renault como se pudo comprobar en el Frente del Este.

En el año 2011 nuevamente surgieron nuevos indicios de que Renault causó daños a la producción de vehículos alemanes y que lo único que hizo Renault fue evitar que su fábrica fuera enviada a Alemania.

Algunos autores hacen notar que otras fabricas de vehículos que suministraron unidades de combate a los alemanes finalmente no fueron expropiados, como es el caso de la fábrica de camiones Berlietz, que en el curso de la guerra suministró más de 2300 camiones a Alemania.

Los familiares hicieron otros intentos para recuperar su propiedad, como el de Louis-Jean Renault que logró recibir alguna compensación, pero no por la propiedad industrial, sino por otros bienes personales.

En 1959 otro intento de la familia por recuperar el buen nombre de Louis Renault y obtener alguna compensación fue rechazado.   Igual suerte corrió la demanda de organizaciones civiles hechas en 1982.   La apelación presentada en el 2010, fue rechazada nuevamente por un tribunal francés en enero del 2012.

Durante la celebración de los 100 años de fundada la compañía Renault, los nietos de Louis Renault no fueron invitados.

A la fecha, la firma Renault es la única empresa que ha sido expropiada por el Estado francés.   Algunas de las otras fábricas de vehículos, incluso aquellas cuyos propietarios fueron encontrados culpables de colaboracionismo, no fueron expropiadas.

Los restos de Louis Renault descansan en Chateau Herqueville en Herqueville dans l'Eure.


Publicado: 17 enero/2012