Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Kira Simonich Perora (Kira Kulika)

Kira Simonich Perora

(No existen fotografías de Kira Simonich Perora (Kira Kulik), pues todas fueron quemadas por la NKVD.)

Stalin estaba de muy buen humor después del Pacto Ribbentrop, pero él seguía siendo peligrosamente paranoico, especialmente con las esposas de sus amigos.  En noviembre de 1939, sonó el teléfono en la "dacha" (casa campestre) del General Grigori Kulik, Comisario de Defensa Adjunto que había dirigido torpemente la invasión polaca.  El general Kulik y su hermosa esposa de largas piernas y ojos verdes, Kira Simonich Perora, que se dice era la mujer más atractiva en el círculo de Stalin, celebraban su fiesta de cumpleaños asistido por la élite del Almanaque de Gotha, desde Voroshilov y el conde-trabajador-campesino Alexei Tolstoi, hasta el omnipresente cantante de opera, Kozlovsky y una tanda de bailarinas.

Kulik contestó el teléfono:

'Silencio!'  susurró tapando el micrófono ', es Stalin!'   Él escuchó. ' ... ¿Qué estoy haciendo?  Estoy celebrando mi cumpleaños con unos amigos.

'Espérame' - dijo Stalin quien llegó rápidamente con Vlasik y una caja de vino.   Él saludó a todos y luego se sentó en la mesa, donde bebió su propio vino mientras Kozlovsky cantaba las canciones favoritas de Stalin, especialmente Ana del duque de Rigoletto.

Kira Kulik se acercó a Stalin, hablándole como a un viejo amigo.  La más rara integrante del círculo de Stalin era la impactante Kira Simonich, hija de un Conde de origen serbio que dirigía la inteligencia zarista en Finlandia y que fue asesinado por la Cheka, organización de seguridad del Estado Bolchevique, en 1919.  Después de la revolución Kira se casó con un comerciante judío exiliado a Siberia adonde se fue con él y que luego se las arreglaron para instalarse en el sur, donde conoció a Grigori Kulik, el fornido, 'siempre medio borracho' y vividor, que había comandado la artillería de Stalin en Volgogrado, pero cuyo conocimiento en el arte de la guerra 'estaba congelado en 1918'.  La encantadora condesa fue la segunda esposa del oficial: se enamoraron a primera vista, abandonando a sus respectivos cónyuges - pero ella era tres veces pecadora ante los ojos de cualquier bolchevique, por ser una aristócrata, por tener enlaces con la inteligencia zarista y por ser ex esposa de un comerciante judío condenado al destierro.  Al igual que Bronka, Kira Kulik conversaba familiarmente con Stalin y 'le daba brillo a las fiestas del Kremlin'.   Una señora que a menudo frecuentaba el fastuoso palacio, recordaba: "Ella era muy hermosa.  Tujachevsky, Voroshilov, Zhdánov, Yagoda, Yezhov, Beria, todos le hacían la corte.'  Naturalmente hubo rumores de que Stalin también fue su amante.

Ese día, en la fiesta junto al piano.  Kira y otras jóvenes rodearon a Stalin: 'Brindamos a tu salud, Joseph Vissarionovich,' dijo una famosa bailarina' y déjame darte un beso en nombre de todas las mujeres.   Él la besó a su vez y brindaron.  Pero entonces Kira Kulik cometió un grave error.

Cuando ella quedó sola con Stalin junto al piano, le pidió que liberara a su hermano, un ex oficial zarista de inteligencia al igual que su padre.  Stalin escuchó afablemente y luego dio media vuelta y se acercó al gramófono, poniendo uno de sus discos favoritos.  Todo el mundo bailaba excepto Stalin - Stalin le obsequió a Kulik un libro autografiado 'A mi viejo amigo.  J Stalin'.   Pero en cuanto al acercamiento de Kira, presumiendo que algo se traía entre manos con su sutil descaro y encanto, la maliciosa y calculadora mente de Stalin presumió que quería tenderle una seductora trampa y era tiempo de terminar el juego.

En mayo, Stalin ordenó secuestrar a Kira, madre de una niña de 8 años, en cuya casa había sido invitado de honor en noviembre.   Beria, en nombre de la 'Instantsiya', eufemístico nombre de la "máxima autoridad", encargó la misión al 'teórico' Merkulovskii, especialista en trabajos sucios.  El 5 de mayo, Kobulov, el príncipe-asesino Tsereteli y su torturador favorito Vladzimirsky, siguieron a Kira, mientras se dirigía al dentista.   A la fuerza metieron a la belleza en un automóvil y la llevaron a Lubianka, el Cuartel General de la NKVD.  Stalin y Beria evidentemente compartían un placer sádico y perverso por esos depravados juegos.  El motivo del secuestro es un misterio, porque se realizó sin levantar cargos en contra de ella, sin embargo, más tarde Mekhlis construyó un archivo sobre los Kuliks donde se destacaba los ancestros nobles de Kira, así como las indiscreciones alcohólicas de Grigori, su incompetencia, su antisemitismo, su pasado Social Revolucionario, sus quejas contra las prácticas de Terror y sus conexiones trotskistas.  Kira, fue secuestrada por su apelación de clemencia por su hermano o fue tal vez denunciada por su último amante.   ¿Fue otra víctima de la mojigatería bolchevique?  Puede también haber sido porque ante los ojos de Stalin, el más malicioso estigma en contra de ella era la peligrosa tendencia de Kulik de dar 'órdenes en frente de sus diferentes esposas.'

Dos días después del secuestro de Kira, el 8 de mayo, Stalin promovió a Kulik, junto con Timoshenko y Shaposhnikov, al rango de Mariscal de la Unión Soviética, en lo que sólo se puede tildar como un incongruente y maléfico golpe.  No pasó una semana después del nombramiento de Kulik cuando Kira fue ejecutada con un tiro en la cabeza por Vasili Blokhin.  En lo que respecta a Grigori Kulik, su incondicionalidad para con Stalin significaban mucho más para él que el asesinato de su hermosa esposa.


Publicado: 12 junio/2014