Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Mariscal de Campo Wilhelm Keitel

Wilhelm Keitel

Foto con autorización de :
Deutsches Historisches Museum, Berlin

Wilhelm Bodewin Johann Gustav Keitel nació en la propiedad familiar de Helmscherode, Brunswick, Alemania, el 22 de Setiembre de 1882.  Fue hijo del terrateniente Carl Keitel y de Apollonia Vissering.

Durante su infancia y su juventud, fue formado bajo el estricto concepto de la lealtad, cualidad que lo identificaría durante toda su vida y al final lo llevaría a su fatal destino.  Era un joven inteligente, aunque como estudiante en el Gymnasium de Gottingen no pasó de ser del tipo promedio.

Sus principales intereses durante su juventud fueron los caballos y la caza.   Esa afición lo aproximó rápidamente a la carrera de las armas y en consecuencia pronto se vio cautivado por el poder del ejército de su época.  Después de recibir su diploma en la secundaria, pese a la resistencia de su padre, ingresó al Ejército Prusiano en Göttingen como abanderado del Regimiento de Wolfenbüttel.

En 1901, Keitel se unió a la única batería de Brunswick del 46º Regimiento de Artillería Prusiano.  Siendo un joven teniente demostró ser un oficial muy eficiente, con particular habilidad para las actividades organizativas.  Al ser ascendido a capitán fue asignado al Estado Mayor de su regimiento, como responsable del transporte, una actividad donde los caballos, en aquellos tiempos, jugaban un papel crucial.

En 1909 se casó con Lisa Fontaine, hija de un terrateniente de Hanover, con quien tuvo seis hijos, uno de los cuales murió en su infancia.  Karl-Heinz, su hijo mayor fue comandante de división en las Waffen SS.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, el Teniente Keitel fue enviado al frente con su regimiento y en setiembre de 1914 resultó herido en un brazo por las esquirlas de una granada de artillería, aunque no de gravedad.  En marzo de 1915 alcanzó la oportunidad que iniciaría su exitosa carrera, al ser asignado al Estado Mayor con el grado de capitán, pero no pasando por la escuela tradicional como sucedía con todos los oficiales de Estado Mayor prusianos, sino por sus cualidades y por su experiencia en la organización adquirida en el frente.  Su primera designación fue como Primer Oficial de Estado Mayor General (Ia) de la División de Infantería de Reserva y en el período 1917-1918 como Primer Oficial del Cuerpo de Marina que servía en Flandes.

Al final de la guerra, muy en contra de su voluntad, mientras organizaba el repliegue de las fuerzas, Keitel fue obligado a desplegar la bandera roja de los amotinados en su vehículo oficial, en ocasión de la rebelión de ese cuerpo.

Al concluir el conflicto, recibió la invitación de Hans von Seeckt para unirse al Reichswehr, siendo uno de los 100 mil militares profesionales que fueron permitidos en las nuevas pero limitadas fuerzas armadas alemanas.

Con el rango de coronel sirvió en Truppenamt (Oficina de Tropa) que reemplazó al Estado Mayor General que fue prohibido por el Tratado de Versalles.  Durante este período que duró hasta 1933, Keitel pasó bastante tiempo en la Unión Soviética desarrollando tácticas y equipos con el Ejército Rojo.

Fue durante unas vacaciones que Keitel se enteró que el Presidente de la República von Hindenburg había nombrado Canciller del Reich a Adolf Hitler.  A Keitel no le gustó mucho la idea, pero como buen prusiano aceptaba las órdenes del Comandante en Jefe.

En 1933 fue ascendido a Mayor General y en octubre de 1934 fue designado comandante de la futura 22ª División de Infantería, que secretamente se estaba formando en Bremen.  Este fue su último comando de tropa.  Durante ese período surgieron los enfrentamientos entre los SA (tropa del Partido Nacionalsocialista) y el ejército, que en esos momentos había crecido a 2 millones de hombres.

Como la mayoría de los altos oficiales, Keitel estaba convencido que Ernst Röhm había planeado un golpe contra Hitler.  Al igual que muchos otros oficiales, Keitel no objetó el asesinato, el 30 de junio de 1934, de los líderes del SA.  Sin embargo fue significativo su silencio en relación con el asesinato de los generales retirados Schleicher y von Bredow.  En algún momento de 1934, Keitel cambió su desdén hacia Hitler por una abierta admiración.  Por el resto de su vida, Keitel guardó total respeto, admiración y lealtad al Fuehrer.

En 1935, Keitel fue nombrado Jefe de la Wehrmachtsamt (Oficina de las Fuerzas Armadas) , organismo que tenía autoridad limitada sobre las tres ramas de las fuerzas armadas.  Como Teniente General y Jefe de la Wehrmachtsamt estaba convencido de que era necesario que hubiera un comando único para las tres armas, decisión fundamental para poner en práctica las nuevas tácticas militares, pero esta nueva política fue objetada por Herman Göring quien pretendía tener el control absoluto de la Luftwaffe.

La relación personal entre Keitel y el General von Blomberg era distante, pero los hijos de ambos generales, Karl Heinz, hijo de Keitel y Dorle hija de Blomberg, se enamoraron y contrajeron matrimonio.  Poco después llegó la desgracia de Blomberg, quien se vio envuelto en un escándalo urdido por Göring.   Blomberg fue acusado de estar casado con una prostituta y el General Fritsch fue acusado de ser homosexual y expulsado de las SS.   Fritsch fue absuelto, pero relevado del cargo y reincorporado al regimiento de artillería donde comenzó su carrera.  Con la salida de Blomberg y Fritsch, se perdieron dos oficiales amigos de Keitel y más leales a la Wehrmacht que al propio Hitler.

En 1937 Keitel tuvo la oportunidad de poner en práctica su teoría del mando único.  Fue formado el Oberkommando der Wehrmacht (OKW) y Keitel, ascendido a General, fue nombrado su Comandante en Jefe.  A su vez, Keitel recomendó al Coronel General Brauchitsch como Comandante en Jefe del Heeres (Ejército de Tierra).  El Gran Almirante Raeder se mantuvo como Comandante en Jefe de la Kriegsmarine y Herman Goering de la Luftwaffe.

En 1938, fue nombrado temporalmente Gobernador del Sudetenland, pero en febrero de 1939 Keitel regresó al OKW y comenzó a delinear los planes para las anexiones de Austria y Checoslovaquia, que más tarde sirvieron como argumentos para que fuera acusado de crímenes contra la humanidad.  Finalmente, sin hacer ninguna objeción, planificó las invasiones de Polonia, Dinamarca y Noruega, los Países Bajos y Francia.  Fue en ocasión de la caída de Francia que Keitel manifestó que Hitler era "el más grande estratega de todos los tiempos."

En julio de 1940, poco después de ser honrado como Mariscal de Campo, por el éxito de la Campaña de Francia.  Le informó a Hitler que la invasión de Inglaterra no podría ser posible por la inmensa ayuda que recibía de Estados Unidos, la inoperancia de la Luftwaffe y la limitada capacidad de la Kriegsmarine.  Cuando Keitel recibió la noticia de que Hitler planeaba invadir la Unión Soviética.   Keitel le manifestó al Führer que la Wehrmacht no podía estar lista para una campaña de tal envergadura antes de 1942.  A insistencias de Hitler, la campaña se realizó y fue un éxito total y Keitel comenzó a perder la confianza del Führer.

En 1942 defendió al Mariscal de Campo List cuando el Grupo de Ejércitos A se quedó atascado en la Campaña del Caucaso.  Hitler no le hizo caso y despidió a List.   A partir de ese momento Keitel no volvió a contradecir a Hitler.

Los oficiales que lo conocieron de toda la vida, lamentaron que Keitel se convirtiera en un peón dispuesto a acceder a todas las demandas de Hitler sin objetar lo que su profesionalismo le dictaba como errado.  En ese mismo sentido firmó órdenes que iban en contra de las leyes de la guerra, como el ajusticiamiento de los comisarios soviéticos en el mismo campo de batalla y la desaparición de guerrilleros y dirigentes políticos en los países ocupados.  También aceptó que Himmler cometiera actos criminales en el Frente del Este por razones de racismo.

Cuando ocurrió el atentado contra Hitler, el 20 de julio de 1944, Keitel activamente dio las contraórdenes convenientes para desbaratar los planes de los complotadores.  Finalmente, cuando todo llegaba a su fin en Berlín, con la ofensiva de las tropas soviéticas ya en las puertas de la capital, Keitel se trasladó con su Estado Mayor a Holstein.  Firmó la rendición de la Wehrmacht en representación del Presidente Almirante Doenitz, ante las fuerzas soviéticas y más tarde Keitel y su Estado Mayor fueron arrestados y posteriormente enjuiciados en Nuremberg.

Keitel aceptó la responsabilidad en los actos de Estado.  Pero, aparte de ser acusado de planificar las invasiones, se le acusó de firmar la orden que permitía el asesinato en masa en los países ocupados, "por ser necesario para la seguridad de Alemania."   El 01 de octubre de 1946, al ser condenado a muerte, solicitó ser fusilado, pero se le negó la petición.

Antes de su ejecución publicó su libro "Mein Leben: Pflichterfüllung bis zum Untergang: Hitlers Feldmarschall und Chef des Oberkommandos der Wehrmacht in Selbstzeugnissen", con título en inglés "In the Service of the Reich" que después fue reeditado con el título "The Memoirs of Field-Marshal Keitel" por Walter Görlitz de la traducción de David Irving en 1965.  Otro libro publicado por Keitel y que después fue publicado en inglés fue "Questionnaire on the Ardennes offensive".

Wilhelm Keitel fue ahorcado el 16 de octubre de 1946.  Su cadáver fue incinerado y las cenizas esparcidas por personal del Cuerpo Aéreo de EEUU.


LIBRO

The Memoirs of Field-Marshal Wilhelm Keitel, por Walter Gorlitz.


Ver detalles en Amazon US/International


Publicado: 02 enero/2002 - Actualizado: 2 noviembre/2013