Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

General Matsaharu Homma

General Homma

Masaharu Homma, nació el 27 de noviembre de 1888 en Sado, Prefectura de Niigata en Japón.  Por razones de tradición familiar es inducido a seguir la carrera militar en la Escuela Militar Especial donde se gradúa y es asignado a la Infantería.  Durante la Primera Guerra Mundial ingresa a la Academia de Guerra y es nombrado Ayudante de Campo del Príncipe Chichibu, hermano menor del Emperador Hiroito.  Surge una gran amistad con el príncipe y Homma se ve favorecido por la simpatía de la Emperatriz Dowager.

Homma es enviado en misión de observador del ejército británico en el Frente del Oeste durante la Gran Guerra y al terminar el conflicto es nombrado Agregado Militar en Londres.  Realiza una estadía en la India para aprender las costumbres y políticas de la cultura colonialista británica.   Toda esa experiencia le permite hablar y escribir el idioma inglés a la perfección e incursiona como aficionado en el arte dramático.   Era un fanático de las películas de Hollywood y un apasionado por el arte en general.  Hasta durante la guerra se le vio pintando y escribiendo poesía.  Sus conocimientos en esa rama de la cultura, hace que sea conocido como el "General Poeta".

Homma era un hombre tranquilo y sosegado, en ningún modo se le podía calificar como un militarista fanático, vestido de civil nadie podría pensar que era un militar sino más bien un profesor o médico.   Era moderadamente compasivo y le tenía gran aprecio a todo lo que fuera británico.

Su fortaleza estaba en su mente y era considerado un teórico brillante.   Su mayor debilidad fue delegar autoridad y no supervisar a sus subordinados ejerciendo estrecha vigilancia sobre ellos.  Tal vez fue esa debilidad lo que causó el exceso en el maltrato a los prisioneros, mientras Homma públicamente anunciaba que se les debía tratar con respeto.

Como cargo político, le asignan la responsabilidad sobre la propaganda del Imperio y luego le dan la función de responder las demandas de la Liga de Naciones en ocasión de la invasión japonesa de Manchuria.   El conocido como Informe Lytton ciertamente le echa la culpa al gobierno chino por su hostilidad contra los japoneses, pero también denuncia a Japón por la invasión de una región económicamente rica.

En julio de 1937, Homma se convierte en jefe de inteligencia militar y juega un papel importante en la guerra que recién había comenzado contra China.  Investiga las posibilidades de que la Unión Soviética entre en la guerra y llega a la conclusión de que los soviéticos tienen muchos otros problemas en que ocuparse.  La defección del General Liouchkov y las purgas de Stalin en los altos rangos militares soviéticos, lo convencen de que la URSS no representa ningún peligro para el Japón en ese momento.  Protesta por la masacre de Nanking en diciembre de 1937 que causó la tortura y muerte de miles de chinos.  Solicitó que se pusiera fin a la guerra en China por considerar que traería malas consecuencias para el Imperio.

En 1938, Homma fue ascendido a General de División y asumió al mando de las fuerzas japonesas en China, en el área de You T'ien-Tsin.   El 2 de noviembre de 1941, recibió la orden de planificar y dirigir la invasión de Filipinas, al mando de los 43.100 hombres del 14º Ejército Imperial en el marco de la liberación de Asia, que para entonces se encontraba casi completamente en manos de las potencias europeas y de EEUU.  Homma no está de acuerdo con los planes de guerra y así se lo hace saber al General Tojo, recién nombrado Primer Ministro.  Pero Homma era un soldado y estaba obligado a obedecer las órdenes.

Ocho horas después del Ataque a Pearl Harbor, Homma inició el ataque en Filipinas bombardeando y destruyendo en tierra casi la totalidad de la aviación estadounidense.  Durante días la aviación japonesa y la artillería naval machacaron las posiciones defensivas en todas las islas, dejando el camino listo para la invasión.  El 20 de diciembre, las unidades de infantería desembarcaron en las playas escogidas estableciendo cabezas de puente.  El objetivo principal fue tomar Manila en el menor tiempo posible.  Las fuerzas defensoras superaban a las japonesas en proporción de cuatro a uno, pero la aviación naval controló los cielos.  Las fuerzas navales tendieron un cerco alrededor de Filipinas apoyando a las fuerzas de desembarco.  Pronto los defensores fueron obligados a agruparse en la península de Bataan situada en la Bahía de Manila y en la Isla de Corregidor.

Manila fue declarada ciudad abierta el 25 de diciembre de 1941 y es totalmente ocupada una semana después.  Las tropas japonesas desfilan por la ciudad y un batallón de prisioneros fue presentado en público como prueba de la fortaleza de las fuerzas japonesas.

Pese a los esfuerzos de Homma, no logró capturar al General MacArthur que escapó en compañía del embajador de Estados Unidos, después de decir su famoso, "I shall return" (Volveré.)   Detrás quedaron 15 mil efectivos estadounidenses, más civiles, enfermeras y médicos y más de 100 mil soldados filipinos, que nada pueden hacer ante la superioridad de las fuerzas japonesas.

Homma se encontró con la enorme tarea de trasladar 80.000 prisioneros a San Fernando, cuando habían calculado que el número sería de 40.000 y como sólo disponía de una reducida flota de camiones y combustible, se vió obligado a abastecer a los vehículos de las fuerzas japonesas, por lo que decidió que los prisioneros marcharan a pie hasta esa ciudad, para ser embarcados posteriormente en el tren que los llevaría a su destino final en el Campo O'Donnel.  La pequeña isla de Corregidor es el último bastión de los estadounidenses y Homma le asignó la tarea de ocuparla al General Kawane.

Homma como Comandante en Jefe fue responsable de las fuerzas bajo su mando, pero se vio imposibilitado de controlar a todos sus efectivos que cometieron desmanes contra los prisioneros en la denominada Marcha de la Muerte.  Debió liberar a la mayoría de los reservistas filipinos y ordenó que se los tratara con respeto, pero no pudo evitar las vejaciones, violaciones y otros desmanes de la tropa, pese a las órdenes de castigar los excesos.   Se opuso a la difusión de afiches de propaganda que consideró contraproducente y un error político además.  Terminado el traslado de los prisioneros se sucede poco después la caída de Corregidor el 6 de mayo de 1942.  La demora en la eliminación de la resistencia de los defensores, el alto número de bajas y la liberación de los prisioneros filipinos, causa la ira y revancha de Tojo, quien lo destituyó del mando para luego enviarlo a China.

Con la rendición de Japón el 2 de setiembre de 1945, el vencedor de MacArthur, no puede escapar a la venganza del que desde ese momento fue Jefe de las Fuerzas de Ocupación.  MacArthur ordenó enviar a Homma a Filipinas y nombró una comisión especial que se encarga de levantar los cargos contra el General Poeta por crímenes de guerra, en lugar de dejar que fuera juzgado en Tokio por la Comisión Aliada de Crímenes de Guerra.  Entre las acusaciones que se formularon estaban el maltrato a los prisioneros durante la Marcha de la Muerte y el bombardeo de Manila cuando fue declarada ciudad abierta.

Los acontecimientos ocurridos durante la Marcha de la Muerte son el motivo perfecto.  Fue capturado y llevado ante un jurado militar.  Su defensor de oficio denunció la irregularidad el juicio y protestó porque se le concedió sólo dos semanas para preparar los descargos, lo que lo imposibilitaba el poder reunir las pruebas y testigos suficientes.

Desde Tokio, MacArthur se encargó personalmente de que el juicio se llevara a cabo de manera sumaria y en el menor tiempo posible.  Homma aceptó su responsabilidad moral como Comandante de las Fuerzas Japonesas en Filipinas, pero aseguró que no supo de las atrocidades hasta después de la guerra, a la vista de los testimonios presentados durante el juicio por los acusadores.   El vencedor del “Jefe de la Ocupación” no tenía escapatoria.  Según el historiador Philip Piccigallo, Homma fue convicto por las acciones de la tropa bajo su mando, pero no por haber ordenado que se cometan atrocidades.  El mismo tratamiento dado al General Yamashita lo recibió Homma.

El General Homma fue declarado culpable por crímenes de guerra y condenado a muerte el 11 de enero de 1946 y MacArthur declara después de confirmar la sentencia "que es una obligación que le repugna."  La esposa de Homma pide clemencia para su esposo al "Cesar Americano", como lo llamó en su libro el historiador William Manchester, pero MacArthur, Gobernador Militar de Japón, que era el único que podía concederle la gracia, no cede.  Antes de que se cumpla la sentencia, en vista de la impecable hoja de servicios del general japonés, donde no hay nada que lo incrimine por delitos de guerra, le conmutan la pena a morir fusilado, en vez de ser ahorcado.  De cualquier modo la venganza estaba dada.

El 3 de abril de 1946, en la prisión militar de Los Baños, en Laguna, a 35 kilómetros de Manila en Filipinas, el General Poeta, Masaharu Homma, fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento .


Bibliografía

- DOCUMENTO: The Japanese on Trial: Allied War Crimes Operations in the East, 1945-1951 por Philip Piccigallo (Universidad de Texas) .

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Publicado: 19 abril/2002 - Actualizado 07 mayo/2013