George Abramovich Koval

George Koval

George (Zhorzh) Abramovich Koval nació en Iowa, EEUU, hizo sus estudios en Manhattan, tuvo compañeros del ejército con quienes jugó al béisbol, sin embargo, George Koval también tenía un secreto.  Durante la Segunda Guerra Mundial, fue un espía soviético de alto nivel cuyo nombre en código fue Delmar y que fue entrenado por la implacable oficina de inteligencia militar de Stalin.

Los historiadores dicen que el Dr. Koval, quien murió en Moscú el año pasado a los 92 años de edad y cuyo nombre recién está saliendo a la luz pública, fue probablemente uno de los espías más importantes del siglo XX.

El 3 de noviembre del 2007, el Kremlin sorprendió a estudiosos occidentales al anunciar que el presidente Vladimir V. Putin, le había dado a título póstumo la condecoración Héroe de la Federación Rusa, la más importante de Rusia, a un agente soviético, nacido en EEUU, que se infiltró en el Proyecto Manhattan, organización que construyó la primera bomba atómica.

El anuncio ensalzó al Dr. Koval como "el único oficial de la inteligencia soviética que infiltró las plantas secretas del proyecto atómico estadounidense", diciendo que su trabajo "ayudó a acelerar considerablemente el tiempo necesario para que la Unión Soviética desarrollara su propia bomba atómica."

A partir de entonces, historiadores, científicos, funcionarios federales y viejos amigos de Koval, se apresuraron a contar la historia del científico, el atleta, el joven que le gustaba a todo el mundo, el genio de los estudios técnicos.  Las agencias de inteligencia estadounidenses se enteraron de su traición, al menos desde principios de la década del 50, cuando los investigadores entrevistaron a sus colegas científicos y les juraron mantener el secreto.

El éxito del espía giraba en torno a su familia poco común de inmigrantes procedentes de Rusia que se mudaron a Iowa y luego regresaron a su país de origen.  Eso hizo que Koval adquiriera un sólido compromiso con el comunismo, por un lado y por el otro, una familiaridad con las costumbres relajadas de Estados Unidos y lo que fue muy importante para su propósito, hablar el inglés sin acento extranjero.

Stewart D. Bloom, uno de los físicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en California, que también estudió con el Dr. Koval, lo calificó como una persona normal.

"Él jugó béisbol y lo hizo bien", por lo general como campocorto, recordó el Dr. Bloom. "No hablaba con acento ruso. Hablaba el inglés con fluidez.  Sus credenciales eran perfectas."

"Una vez", agregó el doctor Bloom, "le vi la mirada perdida en la distancia y parecía pensar en otra cosa.  Ahora creo que sé, de qué se trataba."

Con los años, los estudiosos y agentes federales han identificado una media docena de individuos que espiaban el proyecto de la bomba para los soviéticos, sobre todo en Los Alamos, Nuevo México.  Todos fueron "improvisados", espías por impulso o por dinero, personas simpáticas y no inclinadas a soportar un riguroso entrenamiento.

Por el contrario, el Dr. Koval fue un espía muy calificado, preparado en la Unión Soviética por la temida "Glavnoye Razvedyvatel'noye Upravleniye", más conocida como G.R.U., la agencia de inteligencia militar que fue mucho más poderosa que la propia KGB.   El científico obtuvo un amplio acceso a las plantas atómicas de Estados Unidos, una hazaña imposible para cualquier otro espía soviético.  Esto es particularmente interesante, porque expertos en energía nuclear aseguran que los secretos de la fabricación de las bombas pueden ser más importantes que los secretos de su diseño.

En los Alamos se desarrolló la bomba, mientras que sus partes y el combustible fueron fabricados en plantas secretas ubicadas en lugares como Oak Ridge, Tennessee, y Dayton, Ohio - lugares que el Dr. Koval no sólo logró penetrar, sino también acceder como sargento del ejército con amplias responsabilidades y cierto nivel de autoridad.

"Tenía acceso a todo", dijo el Dr. Kramish que trabajó con el Dr. Koval en Oak Ridge y que ahora vive en Reston, Virginia.   "Él tenía su propio jeep, mientras muy pocos de nosotros teníamos nuestros propios vehículos.   Él era inteligente.  Fue entrenado como espía en la G.R.U." - Todo eso, agregó, hizo del Dr. Koval único en la historia de espionaje atómico, una opinión que los historiadores comparten.

Washington se enteró de las actividades de espionaje del Dr. Koval desde que huyó de Estados Unidos, poco después de la guerra, pero todo se mantuvo el secreto.

"Habría sido muy embarazoso para el gobierno de EE.UU. haber difundido eso", dijo Robert S. Norris, autor del libro "Racing for the Bomb" (Carrera por la bomba), una biografía del General Leslie R. Groves, líder militar del Proyecto Manhattan.

Los historiadores dicen que Putin citó los logros del Dr. Koval como una forma de reavivar el orgullo nacional de Rusia.  Tal como muestra una búsqueda en la base de datos de la Biblioteca Pública de Nueva York, el anuncio ha hecho que aparezcan informes detallados en la prensa rusa sobre las hazañas clandestinas del Dr. Koval.

"Es muy emocionante recibir este tipo de noticia", dijo John Earl Haynes, un historiador de la Biblioteca del Congreso y una autoridad en espionaje atómico.   "Sabemos muy poco acerca de las operaciones de la G.R.U. en los Estados Unidos".

George Koval, hijo de Abraham y Ethel Shenitsky Koval, nació en 1913, en Sioux City, Iowa, donde había una gran comunidad judía y una media docena de sinagogas.  Abraham Koval dejó su pueblo natal, Telekhany, en Bielorrusia cerca de Minsk en 1910, para emigrar a Estados Unidos, estableciéndose en Sioux City donde trabajó como carpintero.  Abraham y Ethel tuvieron tres hijos: Isaya, nacido en 1912; George (Zhorzh), nacido en la Navidad de 1913; y Gabriel, nacido en 1919.

George cursó estudios en el Central High School donde se le recordaba por sus convicciones comunistas mientras debatía en la Sociedad de Honor de la escuela.  Se graduó en 1929 a la edad de 15 años y luego estudió ingeniería eléctrica en la Universidad de Iowa.  Luego de algo más de dos años de estudios cuando la depresión se profundizó, usando pasaporte estadounidense, la familia regresó a Rusia con la intención de establecerse en Minsk, pero las autoridades soviéticas no se los permitieron.   Según Maya Koval, sobrina nieta de Koval que cuenta con 28 años de edad, dijo que fueron obligados a permanecer en la zona de Vladivostok en Birobidzhan, una ciudad de Siberia cerca a la frontera de Manchuria, en la que Stalin promovió un asentamiento judío laico.

Henry Srebrnik, un historiador canadiense de la Universidad de Prince Edward Island que está estudiando a los Kovals para un proyecto de comunistas judíos en Estados Unidos, dijo que la familia pertenecía a una organización del frente popular, al igual que la mayoría de judíos estadounidense que emigraron a Birobidzhan.

La organización fundada en diciembre de 1924 en Nueva York, se llamaba ICOR, un acrónimo en lengua yiddish ("Idishe Kolonizatsie Organizatsie in Rusland") u Organización para la Colonización Judía en la Unión Soviética, que con fondos estadounidenses promovía la creación de una Región Judía Autónoma similar a su contraparte zionista en Palestina.  El 27 de febrero de 1934 se fundó en Nueva York el comité para promover el asentamiento de Birobidzhan.  El padre de George Koval sirvió como secretario en la rama de Sioux City de esa organización.

Ese mismo año de 1934, George Koval fue a Moscú, sobresaliendo en difíciles estudios en el Instituto de Tecnología Química de Mendeleiev.  Su hermano Isaya se convirtió en tractorista calificado en la granja colectiva en Birobidzhan y se casó con una chica judía de Kiev con quien tuvo tres niñas y un niño.   Isaya murió en mayo de 1987.   Su hermano Gabriel que también cursó estudios en Mendeleiev, prestó servicios en el Ejército Rojo y fue muerto en combate en agosto de 1943.

Después de graduarse con honores en el Instituto Mendeleiev de Tecnología Química, George Koval recibió la ciudadanía soviética y se casó con Lyudmila Ivanova una compañera de estudios hija de un pequeño fabricante de chocolates de Moscú.  Fue reclutado y entrenado por el GRU y preparado para ser enviado de regreso a Estados Unidos.  Sus padres renunciaron a su pasaporte estadounidense y para justificar su ausencia de George de su pueblo natal, mediante un subterfugio, apareció como que fue reclutado por el ejército en 1939.  De vuelta a Estados Unidos en 1940, como reemplazo de un espía que fue víctima de una purga de Stalin, comenzó a realizar casi una década de espionaje científico desde aproximadamente ese año hasta 1948.

Se desconoce cómo se comunicaba con sus controladores, así como la forma en que enviaba los informes sobre los secretos atómicos.  Sin embargo, es evidente que Moscú dominó el átomo muy rápidamente en comparación con todas las potencias nucleares posteriores y la explicación es que pudo ser posible por los detallados informes que enviaba Koval.

Bajo un nombre falso en los Estados Unidos, el Dr. Koval inicialmente reunió información sobre nuevas toxinas que podían usarse en nuevas armas químicas.  Entonces sus controladores del G.R.U. se arriesgaron pidiéndole que trabajara con su propio nombre.

De manera muy sutil, Koval asumió el mando de la célula local del GRU que operó bajo la fachada de la Raven Electric Co., proveedora de empresas como la General Electric.  A sus compañeros de trabajo les dijo que era nativo de Nueva York e hijo único.  Fue notorio por su éxito con las mujeres, aunque nunca reveló que era casado en la URSS.

Koval fue reclutado por el Ejército después de un año de diferimiento por trabajar en la empresa suministradora de equipo eléctrico.  Recibió entrenamiento básico en Fort Dix en Nueva Jersey antes de ser enviado a la Citadel en Charleston, Carolina del Sur.  Allí, Koval sirvió como soldado en la 3410ª Unidad de Entrenamiento y Reasignación Especializada.  El 11 de agosto de 1943, fue transferido al Programa de Entrenamiento Especializado, una dependencia creada en diciembre de 1942 para proporcionar reclutas talentoso con educación y formación técnica.  Fue así como encontró el camino al proyecto de la bomba, que para entonces estaba en su etapa inicial.

El Ejército lo juzgó como muy inteligente y en 1943 lo envió a entrenamiento especial de tiempos de guerra en el City College en Manhattan.  Considerado como el Harvard de los pobres, el City College era famoso por tener estudiantes brillantes y comunistas y, después de la guerra al notorio espía Julius Rosenberg, quien fue ejecutado por conspirar para robar secretos atómicos para los soviéticos.

Pero hábilmente, el Dr. Koval se mantuvo alejado de todo debate sobre el comunismo y la URSS, dijo el Dr. Bloom. "Nunca discutió sobre política, que yo recuerde.  Nunca.  Nunca habló de la Unión Soviética, nunca jamás, ni una palabra."

En el City College, el Dr. Koval y una docena o algo así de sus compañeros del Ejército estudiaron ingeniería eléctrica.

El Dr. Kramish dijo que la unidad del Ejército estuvo alojada en el Asilo Hebreo de Huérfanos en el City College, y agregó que el Dr. Koval decía ser huérfano.  Algo más destacaba en él, dijo el Dr. Kramish - Koval era una década más viejo que sus compañeros, por lo que todo el mundo se preguntaba "por qué estaba en ese programa".

"Él era una persona muy amable, compasiva y muy inteligente", dijo Arnold Kramish, un físico jubilado que estudió con el Dr. Koval en el City College y más tarde trabajó con él, en el proyecto de la bomba.  "Él nunca hacía las tareas", contó Kramish.   Obviamente, no tenía por qué hacerlas dado que ya era un graduado en Rusia.

Mientras tanto, el Proyecto Manhattan estaba sufriendo una grave escasez de personal y pidió al Ejército reclutas técnicamente hábiles.  En 1944, el Dr. Koval y el Dr. Kramish se dirigieron a Oak Ridge, donde el trabajo principal era fabricar el combustible para las bombas, considerado la parte más difícil del proyecto atómico.

El Dr. Koval ganó un amplio acceso al complejo en expansión, dijo el Dr. Kramish, porque "se le asignó a la seguridad de la salud" y por ello pudo revisar edificio tras edificio para asegurar que no hubiera trabajadores expuestos a la radiación dispersa que pudiera perjudicarlos.

En junio de 1945, las responsabilidades del Dr. Koval se expandieron para incluir las plantas secretas cerca de Dayton, dijo John C. Shewairy, un portavoz de Oak Ridge.  Las fábricas refinaron polonio 210, un isótopo altamente radiactivo utilizado para iniciar la reacción en cadena de la bomba.

En julio de 1945, Estados Unidos probó su primer artefacto atómico, y un mes más tarde lanzaron dos bombas sobre Japón.

Al finalizar la guerra, el Dr. Koval huyó de Estados Unidos, cuando agentes estadounidenses de contra inteligencia encuentran literatura soviética hablando de la familia Koval como felices inmigrantes judíos de los Estados Unidos, dice un artículo del 03 de noviembre de la publicación rusa Gazeta Rossiiskaia.

En 1949, Moscú detonó su primera bomba, sorprendiendo a Washington por la rápida pérdida de lo que hasta entonces había sido su monopolio atómico.

En la década de 1950, dijo el Dr. Kramish, el F.B.I. lo entrevistó y a todas las demás personas que habían conocido al Dr. Koval, pidiéndoles que el asunto se mantuviera de manera confidencial.

En esos momentos, el doctor Bloom estaba trabajando en el Laboratorio Nacional de Brookhaven en Long Island. "Yo estaba muy sorprendido", recordó. "Nunca imaginé que George fuera así."

Una vez en Rusia, el Dr. Koval regresó al Instituto Mendeleev, ejerciendo su doctorado y la docencia durante muchos años, dice la Gazeta Rossiiskaia.  Añadió que era un fanático del fútbol, incluso en su vejez y que la gente en el estadio que conocía su pasado lo señalaban comentando en voz baja.

El papel del Dr. Koval en el espionaje comenzó a hacerse público en Rusia en el 2002 con la publicación de "El GRU y la bomba atómica" de Vladimir Lota, un libro que se refiere al Dr. Koval sólo por su nombre en clave: Delmar.  El libro, sin traducción hasta el momento, ofrece algunos datos biográficos y dice que fue uno de los muy pocos espías que lograron eludir "la red de las agencias de contra inteligencia en EEUU".

El Dr. Koval murió el 31 de enero de 2006, de acuerdo a los informes de Rusia, diez años después del fallecimiento de su esposa.  La causa no se hizo pública.  Según los cálculos estadounidenses, habría tenido 92 años, aunque la declaración del Kremlin le puso la edad de 94 y algunos informes noticiosos de Rusia dicen que ocurrió a los 93 años llevándose sus recuerdos a la tumba.

Póstumamente, el Dr. Koval fue nombrado Héroe de la Federación de Rusia, el más alto título honorífico que puede ser otorgado a un ciudadano ruso.  La declaración del Kremlin citó "su coraje y heroísmo en el desempeño de misiones especiales".

Por eso el Dr. Kramish supuso que Koval fue "el más grande" de los espías atómicos.   "Nadie consigue una medalla del presidente de Rusia a cambio de nada", dijo.


Bibliografía

-ARTÍCULO: Smithsonian Magazine May 2009: George Koval: Atomic Spy Unmasked por Michael Walsh

-ARTÍCULO: New York Times: A Spy’s Path: Iowa to A-Bomb to Kremlin Honor

- LIBRO: Racing to the Bomb Racing for the Bomb: General Leslie R. Groves, the Manhattan Project's Indispensable Man por Robert S. Norris
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Publicado: 30 mayo/2011

 






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