Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Arno Breker

Arno Breker

Arno Breker con Hitler durante la visita que hicieron a Paris

Arno Breker (Brecker) nació en Elberfeld (hoy Wuppertal) al norte de Alemania, el 19 de julio de 1900, hijo de Arnold Breker un artesano de esculturas en piedra.   Su madre, Luise, fue hija de un ministro hugonote de Lorraine.

Después de terminar la escuela en 1916, comenzó a estudiar dibujo y anatomía.  A la edad de 20 años ingresó a la "Kunstakademie" (Academia de Arte) de Düsseldorf especializándose en escultura abstracta primero y luego la tradicional.  En 1927 viajó a París donde vivió varios años sintiéndose que estaba en su segunda casa.  Ahí recibió la influencia de las obras de Rodin que luego se complementaron con la estética griega.

Sus trabajos de escultura fueron muy apreciados por el representante de arte Alfred Flechtheim quien trabajaba con Kahnweiler, representante de arte de Pablo Picasso, y que decide representar también a Breker.  Durante el tiempo que permaneció en París Breker cultivó amistad con importantes personajes del arte como Isamu Noguchi, Charles Despiau, André Dunoyer de Segonzac y Maurice de Vlaminck. Breker esculpió los bustos de todos ellos.

Viajó al norte de África donde realizó litografías que publicó con el nombre de "Jornada Tunesina".  Entabló amistad con Aristide Maillol, quien dijo de Breker que era el "Miguel Ángel Alemán". Breker tuvo el buen tino de estudiar también arquitectura, profesión que le serviría después de la guerra para ganarse la vida.

En 1932, fue premiado por el Ministerio de Cultura ganando una beca de un año en Roma y ganó también concursos para el monumento dedicado a Heinrich Heine, que a la postre no se llegó a hacer nunca.  Arno residió en Villa Massimo en Roma donde reconstruyó la Pieta Rondanini. En 1934 regresó a Berlín a solicitud de Max Liebermann.  En ese tiempo Alfred Rosemberg era el editor del diario del Partido Nacionalsocialista "Völkischer Beobachter" y denunció en sus páginas a Breker como "artista degenerado", sin embargo y a pesar de no haberse afiliado nunca al partido, tenía el aprecio de muchos nacionalsocialista entre ellos, nada menos que de Adolf Hitler.  Con motivo de los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín a Arno Breker lo declararon ganador del concurso por las esculturas atléticas "Zehnkämpfer" (Decatlón) y "Die Siegerin" (Victoria).

Entre otras obras del escultor se cuentan "Die Flehende" (Mujer suplicante) y "Bereitschaft" (Disposición), que coronó el Memorial de Mussolini. En 1938 le encargaron hacer para la entrada de la Cancillería los bajorrelieves "Portadora de la Espada" y "Portadora de la Antorcha" más otras cinco estatuas para la Rotonda.

Durante la guerra, con ocasión de la capitulación de Francia, Breker fue invitado a París para guiar la visita de Hitler el día 23 de junio de 1940. Ese día, después de la firma de la Capitulación en Compiegne ocurrida el día anterior, Hitler se disculpó ante Breker por haber creído todas las cosas que en el "Völkischer Beobachter" se escribieron sobre el artista. Posteriormente en 1942, Breker presentó una exposición de sus obras en París por invitación de Jacques de Benoist-Méchin.  Durante la exposición conoció a Jean Cocteau quien alabó las bondades del escultor junto con Aristide Maillol, André Dunoyer de Segonzac, Drieu La Rochelle, Sacha Guitry y André Derain, amigos del artista.

Entre sus obras destacan "Camaradería", "Portador de Antorcha", y "Sacrificio" que tienen una típica arquitectura nacionalsocialista aunque influenciadas por la escultura italiana del Siglo XVI. El escultor Josef Thorak trabajó siempre para Hitler, pero el Führer no quedó satisfecho con lo que proponía Thorak para la Cancillería y le dijo a Speer que llamara a Breker.  Como parte de la remodelación del centro de Berlín, Breker recibió el encargo de hacer 24 bajorrelieves de 10 metros para el Arco Triunfal y otras obras totalizando 50 estatuas incluyendo dos de 15 metros de altura para el Gran Domo.  El gran Arco Triunfal de Berlín con sus 120 metros de altura podía darle cabida en su interior al Arco del Triunfo de París que mide 45 metros. "Lo monumental es mi enfermedad" diría Breker años después durante la entrevista que le hiciera André Müller en 1997.  Para adornar la entrada de la Cancillería del Reich, Breker hizo un par de esculturas que fueron llamadas por Hitler "Partido" y "Wehrmacht".

En 1943 expuso sus obras en Colonia y al año siguiente en Postdam, donde presentó uno de sus más hermosos bajorrelieves: Orphée y Eurydice.

Breker pudo ayudar a algunos de sus amigos, como el historiador de arte Hausenstein y la modelo judía de su amigo Aristide Maillol a quien logró sacar de la prisión y también logró librar a Pablo Picasso de la persecución de la Gestapo.  En 1943 Breker pensó que por la situación en que se encontraba el país, mejor sería salir de Alemania, pero consideró que era imposible dejar todo su trabajo inconcluso.

Durante la guerra, Breker fue profesor de artes visuales en Berlín hasta el día en que la ciudad fue tomada por el Ejército Rojo. Breker y su esposa Demetra Messala, vivían en una casa a 75 km al este de Berlín de donde lograron escapar, cuando le avisaron que debían huir pues los rusos se estaban acercando.  Tomaron las cosas que pudieron, llevándose los ahorros familiares que ascendían a 100.000 marcos, que después depositaron en el "Bavarian Hypothekenbank" en Starnberg, pero que fueron confiscados más tarde por los Aliados.  Aunque prácticamente todas sus trabajos se salvaron de la destrucción durante los bombardeos y las batallas en las ciudades, durante la ocupación los Aliados destruyeron el 80% de sus obras por ser "representativas del Nacionalsocialismo".   Algunas esculturas fueron confiscadas como botín de guerra y otras destrozadas con tractores.  Otras obras en bronce fueron vendidas después al peso y en 1947 al levantar el veto, le prohibieron a Breker recuperarlas. Gracias a su amigo suizo Edwige Soder pudo recuperar algunas obras que años después fueron enviadas a su casa en Düsseldorf. Mientras tanto, la familia Breker se estableció en Wemding en Bavaria.

Después de la rendición de Alemania y la pérdida de sus obras de arte, Breker sufrió un infarto quedando muy debilitado durante un año. Recibió invitaciones de Juan Domingo Perón, Francisco Franco y del propio Stalin.

En 1948, Arno Breker fue acusado de ser un "propagandista viajero" del partido Nacionalsocialista y recibió una multa, como pena por ese "crimen." Regresó a Düsseldorf donde permaneció mucho tiempo con viajes ocasionales a París.  Continuó recibiendo encargos para hacer esculturas con su estilo clásico trabajando para empresas y particulares que siempre apreciaron su arte. En 1950 regresó a Düsseldorf instalándose en el taller del escultor Josef Pallenberg.   En 1955 trabajó como arquitecto en jefe de la Compañía Gerling, con quienes permaneció durante 12 años, gracias a sus estudios de arquitectura.

En 1951, el busto de Richard Wagner, esculpido por Breker en 1939, fue instalado en el parque Festspielhaus en Bayreuth. En 1956 falleció su esposa Demetra en un accidente automovilístico y dos años después se casó con Charlotte Kluge y en 1959 nació su hijo Gerhart Breker. Regresó a París en 1960 permaneciendo un tiempo en esa ciudad.  En 1963 hizo una escultura de Jean Cocteau y en 1967 la escultura de Ezra Pound.

En 1970 el Rey Hassan II de Marruecos le encargó trabajos para el edificio de las Naciones Unidas en Casablanca, pero las obras fueron destruidas durante el ataque al palacio de Skhirat, durante el intento de golpe en 1971.  En 1974 Salvador Dalí le invitó a la inauguración del Museo de Dalí en Figueras, España y al año siguiente hizo la escultura de Dalí. Muchas obras siguieron en los años 70 y en 1979 realizó los bustos de Anwar el-Sadat y Konrad Adenauer.  Pero a pesar de ser el escultor más ocupado en Alemania, Breker se consideraba un perseguido político por haber recibido encargos de Hitler. Dijo Breker que eso era injusto, porque la Mercedes también recibió encargos para fabricar vehículos militares y por tanto la marca no debería tener ningún derecho a seguir existiendo.

En 1978 sufrió otro infarto cardiaco, pero un año después recibía del gobierno de Grecia el encargo de la escultura de Alejandro el Grande.

Breker escribió su autobiografía que tituló en francés "Paris, Hitler et Moi", pero en alemán llevó el título "Im Strahlungsfeld der Ereignisse" (En el campo de radiación de los eventos). Fue vicepresidente de la Cámara de Fine Arts.

La Familia Bodenstein creó el Museo Breker en el Castillo Nörvenich, que está situado entre Aachen y Colonia. Breker se dedicó a tiempo completo haciendo los planes para el museo. Su trabajo fue siempre motivo de especulaciones y críticas, incluso cuando sus obras fueron presentadas en el Centro Pompidou de París en 1981 y ese mismo año hubo demostraciones en su contra en Berlín.  Sus defensores y amigos aseguraron siempre que nunca fue un admirador del Nacionalsocialismo, sino que simplemente aceptó el patrocinio del partido.

En 1990 realizó su última obra, esculpiendo su propio busto.

El día 13 de febrero de 1991, a la edad de 91 años, el insigne artista sufrió un ataque de gripe a consecuencia de lo cual falleció mientras dormía, en su hogar en Düsseldorf.

Exposición en Schwerin
La primera exposición exclusiva de Arno Breker, "Zur Diskussion gestellt: Der Bildhauer Arno Breker" desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, se inauguró el 22 de julio del 2006 en el "Schleswig Holstein Haus", en la ciudad de Schwerin donde continuará presentándose hasta el día 22 de octubre de 2006.


Bibliografía

Museum Arno Breker

Arno Breker, Histoarts.net

- La entrevista de André Müller se publicó en el libro "Entblößungen" (Disrobements - Goldmann Verlag) en 1979.  Extractos del mismo se publicaron el 29 de julio de 2006, en el diario Berliner Zeitung.

- "Paris, Hitler et Moi" por Arno Breker.


Publicado: 21 agosto/2006 - Actualizado: 15 abril/2013

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