Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Transjordania

Bandera de Transjordania

Bandera de Transjordania durante las monarquías.
La primera bandera de 1917 tenía la franja
verde al centro y la blanca debajo.

Mapa de Transjordania

Mediante los Mandatos británicos, Palestina fue escindida de Transjordania (hoy Jordania)

Gobierno

Emir Abdullah

Emir Abdullah Ibn Husayn Ibn Ali


Breve reseña histórica de la época

Después de la Primera Guerra mundial, los Aliados decidieron que el Imperio Otomano debía desaparecer de una vez por todas porque eran claramente pro-germánicos. 

La Liga de Naciones le otorgó a Gran Bretaña un Mandato para la administración del Emirato de Transjordania, Palestina e Irak.  A su vez, Francia recibió el mandato sobre Siria y Líbano, pero tuvo que tomar Damasco por la fuerza, sacando al Rey Faisal del trono al cual había sido elegido por el Congreso General Sirio en 1920. 

Los límites de Transjordania, no correspondían a una división política, lo que causó malestar entre los habitantes, que en el norte de Transjordania habían estado siempre unidos a los sirios, en el sur con la península árabe y en el este con Palestina.

  En noviembre de ese mismo año, el Emir Abulah de Transjordania, envió una fuerza de 2000 hombres desde Hijaz para restaurar el trono de su hermano en el Reino de Siria.  En marzo de 1920, las tropas habían pasado Amman y se dirigían a Siria.  Los ingleses intervinieron y se vio obligado a dar marcha atrás en sus planes para concretar sus deseos Pan-Árabes.  En vista de la situación que se hacía muy explosiva, los británicos decidieron establecer un gobierno en Amman.

Desde el comienzo del mandato británico, Transjordania había sido dividida en tres distritos administrativos con un Asesor británico en cada uno de ellos.  La región del norte, Ajloun, tenía su centro administrativo en Irbid, la región central, Balqa, lo tenía en Salt y la región sur tenía su Gobierno Árabe Moabita, en Karak.  La región de Maan fue incorporada al Reino de Hijaz, tierra ancestral de los Hashemitas.

Enfrentándose a la determinación del Emir Abdullah Ibn Husayn Ibn Ali de unificar a los árabes bajo el mando de los Hashemitas, el Alto Comisionado británico le ofreció a Abdullah proclamarlo máxima autoridad de todo Transjordania dándole además un jugoso subsidio.  Para completar el plan, a Faisal, hermano del Emir Abdullah, le ofreció coronarlo Rey de Irak.   Con el incentivo y confiando que a largo plazo, los planes de unificación darían frutos, el Emir aceptó y estableció su primer sistema de gobierno centralizado el 11 de abril de 1921.

Con esa decisión, los británicos se aseguraron que Abdullah dejaría de sembrar la semilla de la independencia y de una unión Pan-Árabe en la región.  Además establecían un estado baluarte para proteger los intereses británicos en Palestina y Egipto.  Winston Churchill confirmó la posición británica en la Conferencia del Cairo de 1921.  La escisión de Palestina dividía el Mandato Palestino a lo largo del Jordán y prohibía de manera específica la inmigración judía.  La Liga de Naciones aprobó y confirmó la decisión británica.  Esto molestó a los judíos porque el tratado efectivamente cercenaba a Transjordania de Palestina, reduciendo el área donde podría establecerse el posible asentamiento de un Estado judío en la región.   Una vez más se creaba un Estado por la específica conveniencia estrategia de Gran Bretaña.

El Emir Abdullah logró además que los británicos aflojaran el mandato sobre Transjordania mediante el Tratado Anglo-Transjordano, firmado el 15 de mayo de 1923.  Mediante ese tratado Gran Bretaña reconocía al Emirato de Transjordania como un Estado bajo el liderazgo del Emir Abdullah.   Palestina resultaba un territorio muy pequeño para crear un nuevo Estado sin que hubiera problemas posteriores, como efectivamente ocurrió.   El Tratado Anglo-Transjordano, estipulaba que Transjordania debía prepararse para su independencia, con el Emir Abdullah como Jefe de Estado, bajo la supervisión del Alto Comisionado Británico en Jerusalén.   Además, a partir de mayo de 1925 se incorporaban a Transjordania los distritos de Hijaz, Aqaba y Maan.

El período de entre guerras fue de consolidación e institucionalización en Transjordania.  Abdullah logró construir una unidad política reuniendo a las dispares tribus beduinas en un grupo cohesionado capaz de mantener su esencia árabe ante la influencia occidental creciente.   Logró también crear una fuerza de seguridad, la conocida Legión Árabe, para garantizar la integridad del emergente Estado.   La Legión Árabe fue establecida con la asistencia de oficiales británicos.

Pero aparte de la Legión Árabe, Abdullah sintió la necesidad de crear una sólida autoridad que sólo podía dársela una constitución que legitimara las instituciones representativas del Estado.  Para ello creó la Constitución del Estado que a su vez instituía un Consejo Legislativo con 7 miembros designados por él.  

Las elecciones se realizaron en febrero de 1929 para el nombramiento de otros 14 miembros, que con los primeros constituyeron los primeros 21 miembros del Consejo Legislativo.  A partir de entonces se firmaron una serie de tratados con Gran Bretaña, pero que les garantizaban a los ingleses el control sobre los asuntos extranjeros, fuerzas armadas, comunicaciones y las finanzas del estado.

En 1925, las tribus nómadas beduinas no llegaban a integrarse a Transjordania y Abdullah le pidió a los ingleses el apoyo para controlar el desierto con el establecimiento de fuertes de control, bien armados e intercomunicados.   Los británicos crearon Arabia Saudita para aflojar la presión de las tribus sobre Transjordania.  Finalmente, mediante grandes desembolsos de dinero y colocando asesores en los puestos clave del gobierno, los británicos lograron mantener al emirato bajo control.  El Emir Abdullah se encontraba más que en deuda con los británicos.

En 1939, Transjordania era un puesto estratégico avanzado del Imperio Británico.   Aunque no era un país rico, debido a sus escasos recursos naturales, se constituía en el nudo de las vías de comunicación en la región y constituía una cuña metida entre los países árabes de la zona que eran definitivamente pro-alemanes.  Al estallar la guerra mundial, Abdullah tuvo muchas oportunidades para demostrar su lealtad a la Corona Británica.  En 1941, unidades de la Legión Árabe combatieron al lado de los británicos contra el líder pro-alemán Rashid Ali en Irak y derrotaron a las fuerzas de la Francia de Vichy cuando Gran Bretaña invadió Siria y Líbano.   Luego de esos éxitos, unidades de la Legión Árabe fueron usadas para resguardar instalaciones británicas en Egipto.  Hay que recordar que quien sería después el Rey Husein de Jordania, fue educado en Londres y fue piloto de la RAF después de la guerra.

Al finalizar el conflicto mundial, el Emir Abdullah firmó un nuevo tratado con los británicos y por mandato de las Naciones Unidas, logró su independencia a cambio de bases militares británicas en su territorio.  Debido a que las tierras transjordanas son muy pobres y considerando que los demás territorios árabes poseían petróleo, menos Transjordania, los británicos aceptaron darle un subsidio económico.  El comercio con Palestina fue un punto sugerido como incentivo para los transjordanos, pero no pudieron rivalizar con ellos.  La Legión Árabe se mantuvo bajo la tutela británica, a la vista del interés que la Unión Soviética demostraba por la región.


Publicado: 05 mayo/2004