Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Siria (Al-Jamhuriya as-Suriya)

Bandera de Siria

Las estrellas invertidas en la bandera de Siria en 1941
representan, una Aleppo con Damasco y Deir es-Zor,
la segunda Jebel Druze, y la tercera Latakia.

Mapa de Siria

Gobierno

Presidentes
Nasuhi Salim al-Bukhari 07-7-1939 al 10-7-1939
Bahij ad-Din al-Khatib 10-7-1939 al 04-4-1941
Khalid al-`Azm 04-4-1941 al 16-9-1941
Shaykh Taj ad-Din al-Hasani 16-9-1941 al 17-1-1943
Jamil al-Ulshi 17-1-1943 al 25-3-1943
`Ata´ Bay al-Ayyubi 25-3-1943 al 17-8-1943
Shukri al-Kuwatli 17-8-1943 al 30-3-1949
Primeros Ministros
Nasuhi al-Buhari 06-4-1939 al 09-7-1939
Khalid al-`Azm 04-4-1941 al 21-9-1941
Hassan al-Hakim 21-9-1941 al 19-4-1942
Husni al-Barazi 19-4-1942 al 10-1-1943
Jamil al-Ulshi 10-1-1943 al 25-3-1943
Saadallah al-Jabiri 19-8-1943 al 14-10-1944

Breve reseña histórica de la época

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Francia administraba Siria por mandato de la Liga de Naciones.  Los franceses dividieron el país en cuatro zonas: Siria con predominancia musulmana Sunnita, Laodicea con mayoría alawita, Líbano con mayoría cristiana y el Gebel Druso habitado por los drusos.  Desde el 01 de enero de 1925 se constituyó el Estado de Siria y los drusos se rebelaron contra los franceses quienes repelieron el alzamiento de manera sangrienta.  Exactamente un año después, por medio de un mandato similar, Líbano fue separado adquiriendo el mismo estatus siempre bajo el dominio galo, pero que no se hizo efectivo hasta 1943. 

En 1930 se repite la insurrección y los franceses cañonean Damasco durante dos días.  En 1936 el mandato de la Liga de Naciones es substituido por un Tratado de Amistad y Alianza, que le otorga a sirios y libaneses un cierto grado de autonomía, pero el acuerdo, que fue aprobado por el Parlamento Sirio, esperaba la respuesta francesa que tardaba en llegar.  En el Líbano es elegido Presidente Emile Edde.

Cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, el parlamento Francés no se había pronunciado todavía, pero Siria se mantuvo leal a Francia, con el soporte que le daba la fuerza de 120 mil hombres que los franceses mantenían en Asia Menor.  Cuando en 1940 Francia se rinde a los alemanes, con gran indiferencia por parte de la población que no muestra interés en la guerra europea, Siria se declara neutral, aunque se siente humillada por estar atada a un país derrotado.  Aprovechando la coyuntura, una vez que alemanes y franceses firman el Armisticio, los sirios solicitan a la Liga de Naciones la disolución del Mandato que los une a Francia.  A los ingleses no les agrada la posibilidad de que Siria, un país anti-británico, se independice, pero sobre todo quieren aprovechar la oportunidad para sacar a Francia de la zona y deciden actuar.

Con el pretexto de evitar que se desarrolle una actividad subversiva favorable al Eje en Siria, por órdenes de Churchill el General Wavell, Comandante en Jefe británico en el Medio Oriente, solicita la ayuda del embajador inglés en Transjordania, Alec Kirkbride, para que sirva de mediador poniendo en contacto a los miembros del Gebel Druso y a los representantes de la Legión Árabe.  En Londres le pidieron al General De Gaulle, que enviara a Oriente Medio a su brazo derecho, el General Catroux, quien llegó en octubre de 1940, para iniciar una campaña en la zona en favor de la Francia Libre.  Un mes después, en noviembre, llega a Siria el nuevo Comisario de Vichy, General Henri Dentz, quien arribó acompañado de asesores alemanes.

En Londres, De Gaulle y Churchill acuerdan que las fuerzas de Francia Libre que se encuentran en Palestina emprendan una acción contra Siria, pero el general Wavell se opone, porque esa fuerza apenas está compuesta por cinco batallones y una sección de artillería, mientras que las fuerzas de Vichy en Siria tienen 35 mil hombres bien armados y mejor entrenados, además de una fuerza guerrillera comandada por Fawzi al Qawukji que es leal a los franceses y odia a los británicos.

En enero de 1941, en Siria se formaron las Juventudes Sirias, siguiendo el modelo de sus iguales alemanes, cuyos dirigentes se mantenían en estrecho contacto con las autoridades de las etnias sirias.  En esos momentos, los alemanes estaban en plena campaña victoriosa en los Balcanes, acercando la guerra al Medio Oriente.  Por su parte los británicos habían sido derrotados en Grecia y en Creta, además las cosas no les iban bien en África y en Irak un golpe comandado por Rashid Ali pone en jaque a los ingleses.  El 11 de mayo de 1941, ocurre el primer encuentro entre las fuerzas de Rashid Ali y los ingleses, seguido por una incursión aérea alemana cuyos aviones usaban Mosul para reabastecerse de combustible.

El Almirante Darlan, Ministro del Exterior de la Francia de Vichy, de acuerdo con el armisticio franco-alemán, accede vender a las fuerzas iraquíes de Rashid Ali, tres cuartas partes del armamento militar francés existente en Siria.  También le concede a Alemania el uso de los campos aéreos de Aleppo, de los puertos, de los ferrocarriles sirios y cederle a los alemanes toda la información de inteligencia relacionada con las fuerzas británicas en Oriente Medio.

En Londres, Churchill considera que tiene una buena excusa para justificar el bombardeo en Siria por su colaboración con el Eje, en perjuicio de los intereses británicos ordenando a Wavell proceder.  A partir del 14 de mayo de 1941, se inician los bombardeos de las bases sirias por parte de la RAF y de la RAAF (Reales Fuerzas Aéreas Australianas), comenzando con Palmira.

A fines de mayo, en vista de que el alzamiento contra los británicos en Irak fracasa, el General Dentz le solicita a Darlan el retiro de los alemanes de Siria, para evitar una inminente invasión británica.  El 6 de junio de 1941, se retiran las fuerzas alemanas y sólo quedan en el país miembros del servicio de información.

De Gaulle le insiste a Churchill que si las fuerzas de Francia Libre hubieran actuado en Siria, los efectivos de Vichy se habrían plegado a ellos.   Wavell opina lo contrario, pero Churchill decide y le ordena a Wavell planificar la operación para invadir Siria.

La Francia de Vichy protesta ante Londres alegando que ellos son neutrales y en Siria no hay fuerzas alemanas o italianas y que de ocurrir la invasión los franceses defenderían a Siria.  El 8 de junio de 1941, se inicia la invasión británica ordenada por Wavell bajo el mando del General Henry Maitland Wilson.  De Gaulle garantizaba que los franceses no se opondrían y capitularían apenas vieran a las fuerzas británicas, pero las órdenes de Vichy fueron claras: Repeler el ataque.

Las fuerzas invasoras, británicas, australianas, indias, judías y francesas libres recibieron instrucciones de parlamentar con bandera blanca, pero los franceses de Vichy, bien armados y entrenados rechazaron la proposición y a los franceses libres los tildaron de traidores y rebeldes.

La lucha fue dura. Las fuerzas de Francia Libre estaban compuestas por tropas coloniales incluyendo la Legión Extranjera, senegaleses y argelinos.   Los franceses de Vichy estaban muy bien equipados y al iniciarse las acciones recibieron la ayuda de Italia y Alemania.  Pero, después de dos semanas de duros combates en Damasco, los franceses le solicitaban a Vichy el envío de refuerzos, pero no llegaban.  Los australianos lograron tomar la ciudad sagrada de Damasco, lo que fue un duro golpe moral para los defensores.  El 22 de junio de 1941, los alemanes atacaron Rusia y le quitaron el apoyo logístico a los franceses en Siria quienes se quedaron cercados sin recibir ayuda exterior.   Para Alemania, la guerra en Siria tenía características de colonial y confiaban en que las excelentes relaciones con los árabes se mantendrían después del conflicto y ante ellos dejaban de aparecer como si fueran aliados de una de las potencias coloniales.  Sin duda una prudencia que Berlín no mostró en ninguna otra parte del mundo.  Poco a poco, las reservas de los defensores se fueron agotando y la ayuda de Vichy jamás llegó.

Los Aliados recibieron abastecimientos de EEUU a través de Egipto y Wavell reforzó a las fuerzas invasoras.  En julio los defensores se batían incluso cuerpo a cuerpo en varios lugares.  La fuerzas de Vichy se hicieron fuertes en un cuadrilátero compuesto por las ciudades de Trípoli, Homs, Damasco, Merj'Ayun y Sidon.  Pero irremediablemente después de un mes de duros combates, las defensas fueron quedando agotadas y la lucha terminó el 11 de julio de 1941.  Sólo Fawzi al Qawukji y sus guerrilleros se mantuvieron luchando contra los ingleses hasta 1945.  El 14 de julio, se discutieron las condiciones del alto al fuego.  Los franceses de Vichy obtuvieron el honor de las armas, la libertad de escoger entre ser repatriados a Francia o plegarse a los franceses libres, cosa que muy pocos escogieron.  El material bélico debía ser entregado a los Aliados y las instalaciones civiles puestas a su disposición en perfectas condiciones con los funcionarios civiles de los organismos públicos e instituciones educativas.

Inmediatamente quedó bien en claro que los británicos no tenían ninguna intención de reconocer el derecho colonial francés.  Los británicos tomaron el control político y militar de Siria y Líbano, desplazando definitivamente a los franceses en el control de la importante zona petrolera del Cercano Oriente.  En cuanto a los sirios y libaneses, la población y sus dirigentes quedaron al margen del conflicto, posiblemente convencidos que se trataba de una guerra colonialista que no les afectaba directamente y gracias a su relativa autonomía se mostraron indiferentes ante los acontecimientos.

Posteriormente debido a la posibilidad de que Rommel ocupe Egipto, los británicos trasladan sus fuerzas a Siria y Líbano, pero pronto la situación se revierte y regresan a sus posiciones en Egipto.  Hacia finales de la guerra, los británicos vuelven a enviar un enorme número de tropas a los dos países desplazando definitivamente a los franceses.  El mismo General De Gaulle reconocería que había problemas serios en esa región, los cuales se agudizarían con la definitiva retirada de los británicos.


Publicado: 30 abril/2004