Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Polonia

Banderade Polonia
Mapa de Polonia

Gobierno

Presidente Ignacy Moscicki

Presidente: Ignacy Moscicki

Comandante del Ejército: Mariscal Josef Pilsudski
Héroe nacional y virtual dictador de Polonia
durante la presidencia de su amigo Moscicki.

Wladyslaw Raczkiewicz

Wladyslaw Raczkiewicz
Presidente de Polonia en el exilio

Hombres en Armas

(Antes de la guerra):
300.000


6.000.000 muertos.

Estadísticas   Ver


Breve reseña histórica de la época

Luego de los repartos de territorios del Siglo 18, entre Prusia, Rusia y Austria y del Tratado de Viena que los confirmaba, al finalizar la Primera Guerra Mundial Polonia volvió a encontrar su existencia y su territorio a costa de Alemania, del Imperio Austro-Húngaro y de la Rusia Soviética, en especial de ésta última que ejercía el dominio sobre Polonia.

El Tratado de Versalles separó a Pomerania y la Provincia de Posen (Posnam) de Alemania.  A partir de ese momento, un corredor de entre 50 y 100 Km de ancho le da salida al mar a Polonia, cortando el territorio alemán y quedando Prusia Oriental aislada de Prusia Occidental.  La franja está poblada por gente que en su mayoría habla un dialecto polaco, pero en el puerto de Danzig, que es para Polonia esencial para su salida al Báltico, la población es en su inmensa mayoría germánica.

El Tratado de Versalles también constituye a Danzig como una ciudad libre (estado independiente) administrada por la Sociedad de Naciones.  La Silesia, región minera, es compuesta por una población mixta regulada por el Plebiscito de 1920.

De Austria, Polonia ha recuperado los territorios del sur, la cadena montañosa de Los Carpatos, La Galitzia y las ciudades de Cracovia y Lvov (Lemberg.)

Presidente Moscicki

El Presidente Moscicki
pasa revista a las tropas

La frontera ruso-polaca nace de una guerra desafortunada iniciada por Polonia en 1920.   En esa guerra resulta reconocido como héroe nacional Jozef Pilsudski, quien pelea contra los rusos y se convierte en mariscal el 19 de marzo de 1920.  Pildsudski queda desalentado por el régimen parlamentario existente en el país y decide tomar el poder.

En Londres en 1896, durante el exilio, Pildsudski conoce a Ignacy Moscicki, químico internacionalmente reconocido, con importantes trabajos hechos en su especialidad, con quien entabla una estrecha amistad.  Luego del golpe de Estado, Pildsudski no quiere asumir la presidencia y la Asamblea nombra a su amigo Moscicki.

La ayuda de Francia y un arreglo de última hora permiten a Polonia llevar su frontera más allá de la Línea de Curzon que los aliados habían reconocido como límite de la nueva Polonia.  Eso les permite anexionarse en 1921 por medio de la Paz de Riga, los territorios de Podolia y Galitzia cuya población es mayoritariamente rusa y ucraniana.

Reconstituida a costa de sus vecinos, sin fronteras naturales y con una población polaca que no superaba los dos tercios del total y grandes minorías germánicas, rusas, lituanas, ucranianas, etc., Polonia intenta reconstruir una economía y una política prácticamente partiendo desde cero.

Francia se convierte en un estado protector de Polonia, puesto que la existencia del estado polaco le brinda una cierta seguridad, pues mientras Alemania tenga los ojos puesto en Polonia la frontera franco-germana estará tranquila.  Francia y Polonia firman un tratado en 1921 y el 26 de octubre de 1925 el Acuerdo de Locarno.

En 1922 Moscicki estableció los programas de desarrollo económico de la importante región de Silesia.  A partir de entonces, este científico servirá como primera figura del país, que bajo las formas republicanas se convierte en una auténtica dictadura personificada en la figura de su antiguo compañero del partido socialista Pildsudski.  Sin embargo, tras la muerte de Pilsudski en 1935, se impuso la dictadura de los coroneles, dirigida por el coronel Beck.

La situación de Polonia a partir de ese momento es crítica, con vacilaciones de Francia debido a la inclinación fascista del Coronel Beck.  Polonia llega a un acuerdo con Alemania el 26 de enero de 1934, mediante el cual se comprometen a no recurrir a la guerra para resolver sus diferencias y comprometiéndose a mantenerse en consulta permanente, para evitar malentendidos.  Los incidentes a causa de Danzig disminuyen durante tres años.

Cuando Alemania anexa territorios que el Tratado de Versalles le había cedido a Checoslovaquia, Polonia se pone abiertamente del lado alemán.  El tratado despojó a Polonia de los territorios de Teschen incluyendo su población de ascendencia polaca y Beck reivindica Teschen el 21 de setiembre de 1938, en medio de la crisis internacional.  La oposición política alemana evitó que Beck recuperara también la Rutenia.

Militarmente, en 1939, el ejército de Polonia tiene 30 divisiones de infantería, 2 de montaña, 1 de caballería con 12 brigadas, 42 regimientos de artillería, 6 batallones de carros y blindados, aunque la mayoría son anticuados y poco efectivos en combate.  Las técnicas y tácticas de ese ejército son las mismas que las empleadas en la Primera Guerra Mundial, con el tradicional empleo de la caballería como arma fundamental.

Cuando se decreta la movilización, el ejército puede contar con 60 divisiones, pero es sorprendido con sólo 2 divisiones movilizadas y con 8 brigadas de caballería.  La moral de los efectivos es elevada, pues durante años se ha practicado una política de odio hacia el pueblo alemán a quienes creen poder superar con facilidad.  De hecho, al menos en el papel, el ejército polaco con 60 divisiones se contaba entre los más numerosos de Europa.

Los mandos polacos no han comprendido que los tiempos han cambiado y que las victorias contra el ejército ruso, son cosas del pasado.  Por ello, desestimaron al nuevo ejército alemán, aún en momentos en que estaban en plena invasión y a punto de rendirse.

La marina polaca es modesta e incapaz de causar mayor preocupación a la Kriegsmarine.   La fuerza aérea tiene unos centenares de aviones, la mayoría obsoletos de producción nacional, entre los que destacan el PZL P-11, PZL P-24 y PZL P-37.  Sin embargo no tienen coordinación con las fuerzas de tierra por carecer de comunicaciones adecuadas.

Ante ese panorama, el 01 de Setiembre de 1939, Polonia tiene poco que oponer a la invasión de Alemania y luego al quedar sus defensas destruidas, apenas pueden encarar la invasión soviética desde el este.  Durante la ocupación el general Komorowski se convierte en el líder militar y organiza la resistencia, que nada puede hacer contra los alemanes.


Publicado: 27 julio/2001