Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Reino de Noruega

Noruega

Bandera Civil

Noruega

Bandera Real

Mapa de Noruega
Rey Haakon VII

Rey Haakon VII

Vidkun Quisling

Primer Ministro: Vidkun Quisling


Muertos por todas las causas directas:
10.262


Breve reseña histórica de la época

Según la Constitución de 1814, Noruega era una monarquía parlamentaria cuyo rey era Haakon VII, con un gobierno que era dirigido por un Primer Ministro.   El Poder Ejecutivo lo ejercía el Gabinete o Consejo de Estado, compuesto por el Primer Ministro y otros 18 ministros de las diferentes carteras.   Los miembros del Gabinete eran nombrados por el Rey, pero eran elegidos por el partido al cual pertenecían.  Los miembros del Gabinete no podían pertenecer al Parlamento.  El Ministro de Asuntos Exteriores, desde 1941 hasta 1946, fue Trygve Halvdan Lie.

La depresión de 1920 afectó a Noruega como lo hizo con todos los países europeos y para complicar las cosas, el gobierno estableció una política monetaria equivocada que intensificó los problemas por los que atravesaba la población.   El comercio, las exportaciones y los ingresos por tráfico marítimo sufrieron muy serias pérdidas, causando la quiebra de bancos y la cotización de la corona se desplomó haciendo que las divisas desaparecieran.  La desocupación se hizo evidente al igual que ocurrió en todo el mundo.

Pero en 1932, comenzó una ligera recuperación que mejoró la balanza de pagos y desde 1935 hasta 1939, los ingresos nacionales aumentaron en más de 1400 millones de coronas.

Desde 1920, Noruega formaba parte de la Liga de Naciones para salir del estado de aislacionismo que había marcado su historia durante muy largo tiempo.   El Presidente del Parlamento Noruego, Carl Joachim Hambro, era presidente de ese organismo internacional cuando estalló la guerra.

La inminencia de la guerra, a fines de los años 30, obligó a Noruega a establecer medidas de defensa, pero la oposición de los socialistas, en buena cuenta apoyados por los liberales, impidió que se dedicaran los fondos suficientes para tomar las debidas medidas militares.  La principal objeción de los socialistas era que Vidkun Quisling, que luego se convirtió en Nacionalsocialista, manejaba el Ministerio de Defensa a comienzos de la década, como Ministro del Gabinete del Partido Laborista que para entonces estaba en el poder con el apoyo del Partido Agrario.

Johan Nygårdsvold se convirtió en Primer Ministro y las partidas para defensa se incrementaron, pero tuvieron un efecto insignificante por lo tardío e insuficiente de la medida.  Al comenzar las hostilidades en 1939, Noruega optó por proclamar la neutralidad.

El significado de la neutralidad era totalmente insignificante para el resto de los países europeos, puesto que la debilidad militar, ante las potencias de la época, era manifiesta y poco peso podía representar para cualquiera de los bandos.

Sin embargo la posición estratégica de Noruega era importante pues en mucho era la puerta de entrada al Báltico, para la Unión Soviética y Alemania por el norte y ruta de embarque de las reservas de hierro de Suecia.  Por tanto, Alemania e Inglaterra pusieron los ojos en ella y ambas naciones prepararon sus propios planes de invasión.

El 16 de febrero de 1940, las costas de Noruega estaban bloqueadas por la marina británica, para evitar el tráfico mercante con Alemania.   El Altmark buque de aprovisionamiento del acorazado de bolsillo, Graf Spee, logró escapar del Atlántico y con 299 prisioneros trataba de llegar a Alemania.  El Almirantazgo Británico ordenó la captura a toda costa de esa nave para liberar a los prisioneros.  El HMS Cossack interceptó al Altmark y con la complicidad de los guardacostas noruegos -violando los principios de neutralidad- capturó al Altmark y liberó a los marinos mercantes capturados.  Hubo una protesta oficial por la violación de las aguas territoriales noruegas, pero ahí quedó todo.

El 9 de abril de 1940, los alemanes le ganaron por puesta de mano a los británicos y ocuparon Noruega aniquilando la débil resistencia en un par de meses pese a la ayuda de Francia e Inglaterra que pasó de ser potencial agresora de Noruega a su aliada.

La familia real noruega, parte del gabinete y las fuerzas británicas abandonaron el suelo noruego.  El Rey Haakon estableció un gobierno en el exilio en la ciudad de Londres.  Al amparo de las fuerzas ocupantes alemanas, en Oslo se estableció un gobierno cuya cabeza fue el líder del Partido Nacionalsocialista Noruego, Vidkun Quisling.

La importantísima flota mercante noruega, con más de mil barcos, que se encontraban en puertos extranjeros o navegando en alta mar, pasó inmediatamente a engrosar las filas de los mercantes aliados, que además obtuvieron unos 4 millones de toneladas de mercancías en tránsito que fueron desembarcadas en puertos aliados.

La resistencia en Noruega fue importante, pero no decisiva para el desarrollo de la guerra y se mantuvo ocupada hasta la rendición de Alemania.  Las tropas alemanas en territorio noruego sumaban unos 400 mil hombres para el día de la rendición, que es bastante, considerando que la población noruega de entonces era de apenas 4 millones de personas.

Todo eso causó que el número de víctimas por causas de la guerra en Noruega fuera relativamente bajo.  Las acciones guerrilleras tuvieron un incremento a partir del 8 de mayo de 1945, cuando poco a poco fueron desplazando a las fuerzas alemanas.  Por último, fuerzas británicas y suecas se unieron a los noruegos y al final, cuando Alemania se rindió, la liberación fue casi inmediata y poco costosa.  El gobierno en el exilio retornó a Oslo y la vida cotidiana volvió a tomar su rumbo habitual.

Un total de 10.262 noruegos perdieron la vida por causas directas de la guerra y cerca de 40 mil fueron recluidos en campos de concentración.


Publicado: 06 abril/2002 - Actualizado: 22 octubre/2010