Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)
Portada  Irak    Irlanda |  Regresar

Iran

Bandera de Irán

Bandera de Irán 1925-1964

Bandera naval de Irán

Bandera naval 1925-1964.

(nótese la relación 1:3 de las dimensiones de las banderas)

Mapa de Transjordania

Gobierno

Sha Rezha Khan

Sha Reza Kan 1923 -1941

Sha rezha Pahlavi

Sha Reza Pahlavi. 1941-1979


Breve reseña histórica de la época

La mayoría de los países del Oriente Medio eran colonias/protectorados de Gran Bretaña, o en el caso de Siria, de Francia.  Arabia Saudita fue neutral durante todo el conflicto, pero Persia (hoy Irán) , que inicialmente neutral, fue luego ocupado por Gran Bretaña y la Unión Soviética.

Persia tenía una población de 15 millones de habitantes en 1938, limitaba en ese entonces con India en la frontera que hoy colinda con Pakistán, con Afganistán, la Unión Soviética, Turquía e Irak.  El país tenía acceso al Golfo Pérsico, el Golfo de Omán, el Mar Caspio y el Océano Índico.  Es decir Persia desde el punto de vista estratégico revestía enorme importancia.

Antes de la Primera Guerra Mundial, Persia pertenecía al Imperio Otomano, que luchó en esa guerra al lado de Alemania.  Después de la guerra en Persia continuaba reinando el Sha Ahmad Mirza Qajar, con Tabatabai como su Primer Ministro y Reza Khan como Comandante de las Fuerzas Armadas.   Reza Khan rápidamente adquirió un gran poder político y obligó a Tabatabai a dejar el cargo y exiliarse.  Reza Khan fue nombrado Ministro de Guerra. 

En 1923 el Sha Ahmad Mirza Qajar, accedió a designar como Primer Ministro a Reza Khan y el monarca voluntariamente se exilió en Europa.  Con la deposición del Sha, el Premier Reza Khan pensó seriamente en establecer una república, pero abandonó la idea debido a la oposición de los fundamentalistas musulmanes.  En 1925, la asamblea Majlis dominada por Reza Khan, depuso a la dinastía Qajar y en diciembre de ese año confirió la corona a Reza Khan y sus herederos.  En abril de 1925, el militar, que paso a paso se convirtió en el todopoderoso de Persia, fue coronado como el Sha Reza Pahlavi Aryamehr y su hijo Mohammad Reza fue proclamado Príncipe de la Corona.

Durante el reinado de Reza Pahlavi, se construyó el Ferrocarril Trans-Iraniano con tecnología alemana, se modernizó la educación y se fundó la Universidad de Teherán.  La europeización de Irán se hizo evidente a todo lo largo y ancho del país.  Muchos estudiantes viajaban a Europa para completar sus estudios universitarios, ante el horror de los fundamentalistas musulmanes.  La industrialización del país alcanzó niveles insospechados, pero hacia 1930, el estilo dictatorial del Sha causó muchos malestares entre la población iraní que veía además que sus tradiciones musulmanas estaban siendo reemplazadas por costumbres europeas.  El Sha favoreció a los terratenientes con políticas que les beneficiaban en contra de los intereses de los campesinos y él mismo se adueñó de inmensas extensiones de tierra, amasando una enorme fortuna.

En 1935 fue Reza Pahlavi quien le cambió el nombre Persia, por el autóctono Irán, que quiere decir "Tierra de los Arianos".  De la misma forma el gobierno le pidió a todos los países que a los persas se les llamara iraníes y al idioma Iraní.  En 1959, oficialmente se hizo un nuevo cambio, para que se utilizara indistintamente Persia o Irán, pero el nombre antiguo estaba en desuso y casi no se usó, aunque no era incorrecto utilizarlo.  En la actualidad y después de la caída del Sha, el nombre oficial es República Islámica de Irán.

Al comenzar el conflicto de 1939, Irán se declaró neutral, pero el Sha no era indiferente a los lazos y la simpatía que le acercaban a Alemania, como tampoco podía negar que sintiera aprehensión por los británicos, quienes habían colonizado toda la región.  Durante los dos primeros años de guerra, Irán logró mantenerse al margen del conflicto, pese a las presiones británicas para que expulsaran a todos los alemanes que había en su territorio.  Los alemanes habían levantado varias industrias en territorio iraní y constituían el pilar del desarrollo alcanzado, ayudados por una férrea política impuesta por el Sha, que no toleraba oposiciones. 

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética, la importancia estratégica de Irán creció notablemente.  Si las fuerzas alemanas lograban llegar a la frontera iraní, era obvio que los intereses británicos se pondrían en peligro, ni que decir si Rommel llegaba a entrar a Egipto.  Por su parte Moscú presionaba porque necesitaba del Ferrocarril Trans-Iraniano para que los Aliados le suministraran el material de guerra que requerían para combatir a los alemanes pro esa vía.  Los Aliados planificaron la invasión (Operación "Y")  que incluía un golpe de Estado para deponer al Sha.

Ante la inminencia de la intervención alemana, el 25 de agosto de 1941, los británicos y los soviéticos invadieron Irán, justo a tiempo antes que los iraníes se pronunciaran en favor de Alemania.   Los rusos atacaron por el noroeste y los británicos desde el oeste y el sur por el Golfo Pérsico.  La resistencia fue vana y pronto los aliados se adueñaron del país.  La pequeña flota naval iraní fue destruida.  Inmediatamente depusieron al Sha, quien abdicó el trono en favor de su hijo Mohammad Reza Pahlavi.   Reza Pahlavi y parte de su familia fueron enviados a Mauricio y luego a Sudáfrica, donde moriría en julio de 1944.  De la noche a la mañana Irán se alineó con los Aliados.  Posteriormente, en 1942, una reducida fuerza estadounidense se plegó a la ocupación.

Los aliados tuvieron mano libre para transitar por el territorio iraní garantizándole así la ruta de abastecimientos terrestres a la Unión Soviética, gracias al Ferrocarril Trans-Iraniano.  Por Irán, los Aliados movilizaron 5 millones de toneladas de equipo militar a Rusia.  Irán, Gran Bretaña y La Unión Soviética firmaron un Tratado Tripartito de Alianza, mediante el cual extendían la ayuda no militar al esfuerzo de guerra.  Por su parte los Aliados se comprometían a respetar la integridad política y territorial de Irán y a abandonar el país seis meses después que terminaran las hostilidades.  En setiembre de 1943, Irán declaró la guerra a Alemania, calificando así para convertirse en miembro de las Naciones Unidas.

Durante la Conferencia de Teherán de noviembre de 1943, el Presidente Franklin D. Roosevelt, el Primer Ministro Winston Churchill, y Josef Stalin, reafirmaron su compromiso de respetar la independencia de Irán y su integridad territorial y el deseo de extender la asistencia económica.

Los efectos de la guerra fueron desastrosos para Irán.  Los productos de primera necesidad eran escasos y la inflación aumentaba continuamente.   La clase media se empobreció mientras algunos pocos se enriquecían a costa de las necesidades del pueblo.  La presencia de tropas extranjeras hizo renacer los sentimientos xenofóbicos y los sentimientos nacionalistas alimentados por los fundamentalistas musulmanes.  Debido a la pobreza en el campo, la inmigración hacia las ciudades adquirió niveles alarmantes e incrementó la miseria en las ciudades.  Al ser abolidos los controles que había impuesto el Sha Reza, los impuestos subieron.  Los partidos políticos resucitaron y la prensa se recuperó del ostracismo.  El Tudeh, partido de orientación comunista, organizó a los obreros y exigió reformas sociales y económicas.

Con el apoyo de la Unión Soviética, el Tudeh a la larga logró desintegrar la unidad del país.  En setiembre de 1944, mientras las petroleras estadounidenses negociaban las concesiones para explotar el petróleo en Irán, los rusos solicitaron también concesiones en las cinco provincias del norte.  Pero en diciembre, el Majlis pasó una ley que prohibía al gobierno discutir concesiones petroleras mientras existiera el estado de guerra.  Esto causó, que por medio del Tudeh, la URSS indujera a los trabajadores iraníes a abogar por las solicitudes rusas para obtener concesiones petroleras.

Pasados los 6 meses después de la finalización de la guerra, Gran Bretaña y Estados Unidos retiraron sus fuerzas del territorio iraní, pero Stalin no hizo caso y las tropas rusas permanecieron en sus posiciones.  El Primer Ministro Ahmad Qavam tuvo una difícil tarea tratando de convencer a los soviéticos que cumplieran con su compromiso de retirarse.  El acuerdo para lograrlo fue negociado hábilmente por Stalin aceptando retirar sus tropas y con el compromiso del Primer Ministro de gestionar la solicitud de las concesiones soviéticas ante el Majlis y a negociar un acuerdo pacífico en la crisis de Azerbaijan con el gobierno de Pishevari.   En abril el gobierno firmó el acuerdo petrolero con la URSS, pero las tropas rusas seguían inamovibles, entonces con la presión de Gran Bretaña, Estados Unidos y las Naciones Unidas lograron que Moscú retirara sus tropas.

La influencia soviética disminuyó en Irán todavía más en 1947, cuando Irán y Estados Unidos firmaron un acuerdo de ayuda militar y de asistencia para el entrenamiento de las fuerzas armadas iraníes.   La influencia estadounidense se incrementó y la corrupción invadió el gobierno y los estamentos altos de Irán.  En febrero de 1949, el Tudeh fue acusado por atentar contra la vida del Sha y sus líderes fueron apresados o escaparon a la Unión Soviética.   El partido Tudeh y todos los partidos de tendencia izquierdista fueron proscritos.

Crisis de Azerbaijan y Kurdistán

El norte de Azerbaijan con su capital en Bakú, obtuvo su independencia en 1920, y luego pasó a formar parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.  La parte sur, Azerbaijan Khavari-E y Azerbaijan-E Bakhtari permanecieron dentro de las fronteras de Irán.   Con la ayuda soviética, en diciembre de 1945, el Partido Democrático de Azerbaiján liderado por Jafar Pishevari, que tenía estrechos vínculos con el Tudeh, anunciaron el establecimiento de la República Autónoma Azerbaijaní en Tabriz.  Igualmente, activistas del Kurdistán establecieron la República Kurda en Mahabad.  Ambas repúblicas efímeras obtuvieron el apoyo de la URSS y para el efecto las tropas soviéticas en Khorasan, Gorgan, Mazandaran, y Gilan no se habían retirado, permaneciendo en sus posiciones.  Otras fuerzas soviéticas impidieron que Irán enviara tropas a Azerbaijan y Kurdistán.  Ya en 1938 la URSS había expulsado a los residentes de Azerbaijan que tenían pasaportes iraníes.   A fines de 1946, las potencias occidentales forzaron a los rusos a retirarse del territorio iraní en Azerbaijan y Kurdistán y el gobierno iraní inició una despiadada represión contra la cultura azerbaiján y kurda.  A partir de entonces, la frontera entre los azerbaijanos del norte y los del sur quedó infranqueable.   Lo que fue el Kurdistán, desapareció entre las fronteras de Irán, Irak y Turquía y actualmente luchan por obtener un territorio y su independencia.

Fin de la dinastía Pahlavi

En 1953, un levantamiento popular liderado por el primer Ministro Mossadeq sacó del poder al Sha Reza Pahlavi.  Estados Unidos intervino y repuso al Sha.  En 1963 el Sha comenzó una campaña de modernización para acercar el país aún más hacia occidente y como consecuencia la oposición de los fundamentalistas se radicalizó.  Las políticas del Sha, la intervención de Estados Unidos en las decisiones del gobierno, combinados con la corrupción, aumentaron la oposición de los fundamentalistas.  Para controlar la situación el gobierno incrementó su política de represión que llevó a la revuelta popular.   Incapaz de conjurar la revuelta, con la rebelión militar que se plegó a los fundamentalistas, el Sha fue depuesto y llevó al poder al Ayatolá Kjomeini en 1979.  Con su salud muy deteriorada, el Sha murió en exilio.


Publicado: 08 mayo/2004 - Actualizado: 06 junio/2013

Te puede interesar:

Portada  Irak    Irlanda |  Regresar