Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Reino de Holanda (Países Bajos)

Bandera de Holanda
Mapa de Holanda

Monarca:

Wilhelmina (Guillermina)

Costo de la guerra


200.000 muertos

Estadísticas Ver


Breve reseña histórica de la época

El nombre oficial de lo que se conoce como Holanda es Nederland o Países Bajos.  En realidad, Holanda es una región dentro de Países Bajos, donde se encuentra la capital, Amsterdam.  Solamente durante el período entre 1806 y 1810, el estado llevó el nombre de Reino de Holanda.

Países Bajos era una monarquía típica de la Europa de los años 30.   La reina Guillermina gobernaba con un Gabinete que no tenía mayores problemas políticos que los que planteaba el Partido Nacionalsocialista Neerlandés.

Fuerzas Armadas

Militarmente Holanda no representaba ningún peligro para Alemania.  Sus fuerzas armadas estaban anquilosadas en 1918 al igual que les ocurrió a sus vecinos y como ellos, pensaron que la Gran Bretaña acudiría en su auxilio cuando llegara el momento, cosa que no ocurrió. 

No hay duda, que la poca resistencia que presentaron los holandeses se debió, más que nada, a la advertencia que recibieron sobre la planeada invasión.  Eso les dio tiempo suficiente para prepararse y presentar pelea cuando llegó el momento.

La única línea de defensa de la llamada Fortaleza Holanda en 1940, era la llamada Waterlinie (Línea de Agua) que provenía de las defensas diseñadas por los militares holandeses durante la Primera Guerra Mundial.  Se trataba de la inundación de grandes extensiones de tierra.  Obviamente, en 1940, tales defensas eran poco menos que inútiles pues los alemanes hace bastante tiempo que habían encontrado la manera de franquearlas sin mayor dificultad.

Por su parte, la Fuerza Aérea Holandesa (Luchtvaart Afdeling) era -como lo eran las fuerzas aéreas de la mayoría de los países europeos- obsoleta.  Solamente en el primer día de la guerra, Holanda perdió 62 de los 132 viejos aviones que poseía.  Sin embargo, a la semana de combates, las pérdidas alemanas fueron grandes, en especial debido a las acciones de tierra, cuando no a la confrontación aérea.   En total Alemania perdió más de 200 aviones, incluyendo los Junkers que fueron derribados poco antes de aterrizar, o al hacerlo.

La NSB

El partido National-Socialistische Beweging der Nederland o NSB, era dirigido por Anton Mussert, un ingeniero civil que nació en Utrech.  El partido de Mussert había tomado como modelo la doctrina fascista de Mussolini y no la de Hitler, a pesar de la afinidad entre Holanda y Alemania.

Cuando la Alemania Nacionalsocialista se hizo fuerte a fines de los años 30, Mussert fue atraído por el partido de Hitler y acomodó su doctrina para reflejar más sus premisas.  Al estallar la guerra Mussert pensó que él sería el líder de Holanda, tal como Quisling lo fue de Noruega.  Sin embargo Hitler tenía otros planes.  Para el Nacionalsocialismo alemán Mussert no calzaba los méritos suficientes para dirigir a su país y por otro lado, Alemania deseaba que Holanda formara parte integral del Gran Imperio Alemán debido a que se consideraba a los holandeses eran arios puros. Esto contradecía los principios de Mussert quien era un patriota que jamás pensó en que el destino de Holanda fuera formar parte de Alemania.  Sin embargo Hitler necesitaba de Mussert y para ello pensó en mantenerlo ocupado colocando en cargos policiales a miembros del NSB. También promovió el alistamiento militar de miles de holandeses que felices acudían al frente oriental, a combatir a los comunistas, bajo la bandera alemana.  En agradecimiento Hitler nombró a Mussert "De Leider" que en holandés quiere decir líder, pero que en alemán significa "desgraciadamente."

Albert Seyss-Inquart

Los planes alemanes eran colocar en el poder al austriaco Albert Seyss-Inquart que se convirtió en el "Reichkomissionar fuer die besetzten niederlaendischen Gebiete", para posteriormente incorporar a Holanda al Reich alemán.

Tres días después de asumir el cargo, Seyss-Inquart en una alocución por radio expuso los planes alemanes para Holanda, donde por supuesto no se mencionó la anexión ni que se pretendía inculcar el nacionalsocialismo.   Seyss-Inquart asumió los cargos civiles y administrativos que pertenecieron al gobierno y la corona.  La única excepción eran las fuerzas armadas holandesas, pero aparte de ellas todo dependía de Seyss-Inquart.   Mientras el gobierno comenzaba a funcionar, todas las leyes holandesas mantenían su vigencia hasta tanto no fueran derogadas.  En Junio Seyss-Inquart estableció su Reichkomissionar con el nombramiento de cuatro comisionados.

Seyss-Inquart comenzó a gobernar por decreto aboliendo una a una las leyes holandesas y germanizando al país.  Como en Alemania, los judíos fueron declarados enemigos del estado.  Fueron abolidos los partidos políticos socialistas y comunistas y el gobierno tomó el control de los medios para usarlos como instrumentos de propaganda.

El pueblo holandés se fue desmoralizado poco a poco.  La gente pensaba que tal como había caído la Fortaleza Holanda, Bélgica y Francia; Gran Bretaña sería también invadida y subyugada.   Por otro lado, sentía ira por la forma como la reina y los miembros de la casa real habían huido del país, ante la presencia de las tropas alemanas.

Resistencia

A diferencia de otros países europeos, en el suelo Holandés no se había peleado una guerra en los últimos 125 años.   El pueblo no estaba preparado para enfrentar al poderoso ejército alemán.   El territorio es plano y no hay donde defender unas posiciones guerrilleras.   La única posibilidad era la resistencia pasiva.  Los holandeses escuchaban la radio proveniente de Londres y en el cine optaban por salir de la sala cuando se proyectaba algún corto noticioso, obviamente hecho por el Ministerio de Propaganda Alemán.  Se comenzaron a publicar periódicos clandestinos, actividad que le costó la vida a muchos holandeses. 

Uno de los principales desafíos fue cuando Seyss-Inquart prohibió los colores nacionales, incluyendo los colores y símbolos naranjas.   En protesta, el día 29 de Junio de 1940, fecha del onomástico del príncipe Bernardo, los holandeses salieron a las calles llevando en las solapas pequeñas cintas color naranja.  Otro método de protesta fueron las huelgas, organizadas por el partido comunista que logró en momentos paralizar el transporte, como ocurrió en Febrero de 1941, cuando el país quedó paralizado y la policía no hizo nada por controlar a los revoltosos.

Como consecuencia de toda esa resistencia y los disturbios que ocurrieron, intervinieron las Waffen-SS y luego la ciudad de Ámsterdam fue multada con 15 millones de guilders.  Muchos holandeses fueron muertos y otros tantos marcharon a campos de concentración.


Publicado: 06 abril/2001

Comentarios

comments powered by Disqus