Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Economía alemana de guerra
(1936-1945)

Desde 1933 Alemania se preparó económicamente para afrontar la guerra que nadie dudaba que ocurriría.  Como parte del desarrollo económico la ampliación de la infraestructura vial y la creación de grandes fábricas de armamentos fueron dos de los aspectos fundamentales del gobierno para lograr el objetivo económico y generar empleo.

La economía en 1933 era un caos cuando Hitler fue nombrado Canciller. Las tasas de desempleo se encontraban en su punto más bajo de su historia.  En enero de 1933 sumaban 6 millones de desempleados.   La política económica de Hitler, en particular con la construcción de infraestructura vial, que proveyó mano de obra mediante la creación del Reichsarbeitsdienst (Servicio Nacional del Trabajo), permitió bajar a la mitad ese número en 1934.   En 1935 era de 2.9 millones, en 1936 de 2.5 millones, en 1937 1.8 millones, en 1938 de 1 millón y en 1939 bajó sustancialmente a 302.000 personas hábiles.  Contribuyó también a esta disminución el reclutamiento.

Para darle estabilidad a la fuerza laboral fue creado el Frente Laboral del Trabajo dirigido por Robert Ley.   El Frente asumió el rol de los sindicatos de trabajadores que fueron prohibidos.  Los despidos fueron prohibidos, pero tampoco nadie podía renunciar sin la aprobación y permiso del gobierno.   Si un trabajador deseaba cambiar de trabajo sólo el gobierno podía transferirlo a otro puesto.

El Frente aumentó las horas laborales de 60 a 72 horas por semana en 1939.  La huelgas fueron proscritas, pero como los obreros ganaban diez veces más, todos estaban contentos y nadie reclamaba nada.

El Frente se encargaba de las vacaciones de los trabajadores mediante la organización "Kraft durch Freude" (KdF).   Robert Ley y el KdF se encargaron de asegurar que los trabajadores tuvieran 3,740 horas libres al año para actividades de descanso y diversión que el Estado les proveía.

El manejo cuidadoso de la recaudación fiscal fue uno de los aspectos que el gobierno manejó con mucho cuidado.   No se aumentaron los impuestos a la renta personal.   En 1941 la tasa máxima fue de 13,7%, muy por debajo de los 23,7% aplicados en el Reino Unido.

El plan económico de Hitler en 1936 se condensó en una sola frase cuando dijo "Dadme cuatro años..." 

En ese tiempo Hitler intentaba cambiar la economía alemana de un estado de falencia total a una economía de pleno empleo, de restauración de las fuerzas armadas, de recuperación nacional y sobre todo de bienestar para la población.  Y lo cumplió.

Construcción de buques y pérdidas alemanas y Aliadas

1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945
Alemania: Submarinos hundidos 9 22 35 85 287 241 153
Aliados: Buques hundidos (tn x 1000) 810 4.407 4.398 8.245 3.611 1.422 458
EEUU: Construcciones navales (tn x 1000) 101 439 1.169 5.339 12.384 11.639 3.551
Gran Bretaña: Construcciones Navales (tn x 1000) 231 780 815 1.843 2.201 1.710 283
Aliados: Construcciones navales (tn x 1000) 332 1.219 1.984 7.182 14.585 13.349 3.834

Espacio Vital

Sin embargo, su plan pasaba por la guerra para ampliar el "espacio vital" y obtener mano de obra barata más los recursos naturales de los países vecinos.  La planificación económica la encargó a Herman Göring quien debía iniciar su tarea en setiembre de 1936.   Lo más importante del proyecto era la reorganización de las Fuerzas Armadas que fue encargado al general Georg Thomas y la utilización científica de la propaganda, mediante la creación de un ministerio a cargo del Doctor Göbbels.

Antes de cumplir los cuatro años, Alemania era la mayor potencia militar del mundo, por su preparación y la sofisticación de su armamento, aunque no por su cantidad.  Las fuerzas armadas polacas eran las más numerosas del globo y el ejército francés contaba con más tanques que la fuerza Panzer de la Wehrmacht.

Plan de armamento

La industria del acero y metalmecánica en general estaba orientada más a proveer bienestar a la población que a fabricar armamentos y en consecuencia, el plan de armamento naval (Plan Z) que fue comenzado en 1938 apenas podría estar terminado en 1944.  La Kriegsmarine apenas contaba con 26 submarinos operativos y el combustible tenía un déficit de 55%.  En cuanto a minerales, el cobre estaba agotado, ni que hablar cabía de los minerales estratégicos y sólo el carbón mantenía suficientes reservas para satisfacer el consumo nacional.

Invasión de Polonia

Cuando llegó 1939, antes de cumplirse los cuatro años, Alemania fue a la guerra invadiendo Polonia.  Los éxitos fueron logrados por la Blitzkrieg enfrentando a un ejército polaco que utilizaba métodos y técnicas de la Primera Guerra Mundial y que fue arrasado en semanas.  El temor de los países europeos creció ante lo que parecía una invencibilidad sin paralelo en el plano militar.  Así, pocos meses después, Hitler decide invadir Francia y los Países Bajos con una nueva Guerra Relámpago que avasalló al enorme ejército francés que se encontró impreparado para intentar siquiera contener la arremetida de la Wehrmacht que a velocidad nunca antes vista conquistaba ciudad tras ciudad hasta llegar a París.

Construcción de aviones en Alemania

1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945
Bombarderos 737 2852 3373 4337 4649 2287
-
Cazas 605 2746 3744 5515 10.898 25.285 4936
Otros tipos 134 603 507 1249 3266 5496 1104
Reconocimiento 163 971 1079 1067 1117 1686 216
Aviones Jet
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1041 947

Fritz Todt

En 1940, Hitler nombra Ministro de Armamento y Munición a Fritz Todt, un constructor de autopistas, con excelentes dotes gerenciales y que contaba con una organización moderna y muy bien cimentada.  Los métodos laborales los trasladó a ese Ministerio estableciendo Comisiones de Trabajo.   Dichas comisiones organizaban su trabajo, comparando métodos de fabricación, plazos de entrega, precio, calidad y materias primas requeridas, evaluando talleres y fábricas y luego proponiendo fórmulas para racionalizar la fabricación.

Se racionalizaron los procedimientos de fabricación en serie, se eliminaron las interrupciones, se abarataron los costos y se aceleraron las entregas.   La comisión principal se dividía en subcomisiones, cada una dedicada a una parte del proceso de fabricación, por ejemplo, en el sector munición, una estaba encargada de las municiones para los lanzagranadas, otra para las de de los fusiles, otra para las de las ametralladoras.  Las industrias proveedoras fueron organizadas en circuitos.  Los presidentes de las comisiones estaban facultados para elegir libremente a sus colaboradores, quienes se hacían responsables de su sector productivo optimizando los métodos para la producción en gran escala.

La efectividad de la iniciativa privada causaba recelos en los círculos militares, incluso en el propio general Thoma, a quien no le agradaba mucho que la producción de armamento escapara al control militar.

Invasión de Rusia

La política de rearme de Hitler dio prioridad a la conversión industrial para cambiar, cuando fuera necesario, las líneas de producción de acuerdo con las necesidades del momento.  Eso funcionó perfectamente en el corto plazo que permitía la Blitzkrieg, pero cuando el 22 de junio de 1941, Hitler ordena invadir Rusia, luego de un avance relampagueante las fuerzas alemanas se detienen ante Moscú.  El plan de Hitler no había contemplado la realización de una campaña de largo plazo, ni siquiera de un año y menos de cuatro de guerra inclemente y sin tregua.  Incluso, Hitler tuvo la osadía, antes de iniciar la Operación Barbarossa, de reducir drásticamente la producción de municiones.

En 1939, el General Thoma advirtió que se corría un gran riesgo si se esperaba poder vencer a Inglaterra con aparatos electrodomésticos y transatlánticos de lujo.  Advertía que no existía una economía de guerra y por tanto no era posible alimentar la maquinaria militar por muchos meses consecutivos.  Simplemente, argumentaba que Alemania no estaba preparada.

Rearme de 1942

Cuando la campaña de Rusia se detuvo por el invierno, Hitler decidió hacer cambios en su política económica.  Los éxitos de la Blitzkrieg eran cosa del pasado y se imponía un cambio de criterios para enfrentar una guerra a largo plazo.  Las instrucciones del inconcluso “Plan de Cuatro Años” dio paso al "Rearme de 1942" ordenando el incremento en la producción de armas en todos los sectores, ya no impulsando unos a costa de otros, como había sido hasta ese momento, y poco después el 21 de enero de 1942, un hecho terminó por cambiar radicalmente las cosas.  El General Thoma perdió el control de la fabricación de armamentos, pero poco después, el 8 de febrero, Todt perdía la vida en un accidente de aviación.  Inmediatamente fue nombrado Albert Speer como Ministro de Armamento.

Albert Speer

Albert Speer, Arquitecto del Tercer Reich, no era un advenedizo pues estuvo bajo el mando de Todt cuando incrementó la producción de aviones.   Tanto la Luftwaffe como la Kriegsmarine habían logrado mantenerse fuera del control civil porque Göring tenía al General Milch en ese cargo y se llevaba muy bien con Speer.  Junto a Speer trabajaron Milch y Korner con quienes mantenía estrechas relaciones y en quienes Hitler depositó toda su confianza.  Un año después la producción de armamento se incrementó en más del 200% y en julio de 1944 alcanzó más de 300% de incremento.  En los dos últimos años de guerra se fabricaron más armas que en los 4 años anteriores, con la diferencia que no había combustible ni hombres experimentados para hacerlas funcionar con eficiencia.

De no haber sido por la ofensiva aérea aliada, la fabricación de armas habría llegado a cifras astronómicas, pero ya eso no constituía un factor decisivo, pues en el aspecto económico la guerra se perdió en 1941-1942 y el tiempo perdido no se pudo recuperar en sólo los dos años y medio que restaban de guerra.

La cuenca del Ruhr donde se producía el 90% de la gasolina de aviación fue bombardeada continuamente por los aliados, pero a pesar de eso, en abril de 1944 se procesaron 175 mil toneladas de carburante.  Sin embargo, en mayo la producción cayó a 156 mil toneladas, en junio a 53 mil y en julio a 29 mil toneladas de combustibles.  Pese a los esfuerzos de Speer, tan pronto lograban levantar una planta de producción, inmediatamente era bombardeada y reducida a escombros.  En agosto de 1944, Ploesti en Rumania, el gran suplidor de petróleo, cayó en manos de los rusos.

La producción de aviones se mantuvo hasta el último año de guerra.  La fabricación subterránea de los cazabombarderos jet Me 262, continuó pero no había combustible para hacerlos funcionar ni pilotos entrenados para volarlos.  Por su parte la riqueza carbonífera no podía ser transformada y por tanto se convirtió en inútil para el esfuerzo bélico.  De 22 mil vagones que salían de las minas en abril de 1942, se redujeron a 5 mil por los bombardeos.

La guerra pues, estaba perdida.


Publicado: 29 octubre/2004 - Actualizado: 23 junio/2012