Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

República Dominicana

Breve reseña histórica de la época

En 1905, Estados Unidos trató de impedir que las potencias europeas intervinieran en Latinoamérica para proteger sus intereses en la región. Intervino en República Dominicana logrando que Washington administrara las aduanas, que era la principal fuente de ingresos para el fisco dominicano.

En República Dominicana hubo mucha convulsión política y una guerra civil. Estados Unidos intervino para que retornara la calma, pero políticamente el país seguía convulsionado. Washington le dio un ultimátum a Santo Domingo para que eligieran un presidente o el Presidente Wilson designaría uno. Finalmente fue elegido un presidente provisional para calmar las aguas y se celebraron las elecciones en las que resultó electo Juan Isidro Jimenes Pereyra. Pero, al no lograr tomar el control político del país, Jimenes renunció. Para resolver la crisis los partidos acordaron designar como presidente a Francisco Henríquez y Carvajal. El problema fue que Carvajal estaba en desacuerdo con la intervención de Estados Unidos.

Haciendo gala de la arrogancia de Washington, el presidente Wilson ordenó la ocupación de República Dominicana. El 16 de mayo de 1916 desembarcaron los Marines y luego de dos meses de escaramuzas lograron controlar la situación. Estados Unidos impuso un gobierno militar al mando del Contralmirante Harry Shepard Knapp. Impusieron también que algunos cargos del Ejecutivo fueran ocupados por miembros de las la Martina de Estados Unidos. Todo esto causó gran consternación y rechazo entre los dominicanos, que protestaron por tal intromisión.

Terminada la Primera Guerra Mundial en Estados Unidos recrudecieron las protestas por la ocupación y el Presidente Warren Harding, sucesor de Wilson, decidió poner fin a la intervención armada, pero eso tomó su tiempo.

Horacio Vásquez (1924-1930)

Horacio Vásquez

Pasaron seis años de terminada la guerra en Europa y recién en 1924 República Dominicana recuperó su soberanía, cuando con nueva Constitución se convocaron a elecciones y fue elegido presidente Horacio Vásquez. Pero, tres años después, mediante artilugios y con el apoyo del Congreso, Vásquez extendió su mandato a seis años, en vez de los cuatro que mandaba la Carta Magna.

La situación económica del país no era buena pues el precio del azúcar se puso por debajo de un dólar por cada libra y eso redujo sustancialmente los ingresos del fisco. Con ese panorama se las ingenió Vásquez para mantenerse en el poder hasta mayo de 1930, cuando terminaba su mandato.

La oposición no estaba segura que el gobierno respetaría las reglas de juego, dada la forma como Vásquez había atentado contra los principios constitucionales y presagiaban que también manipularía los resultados de las elecciones.

Rafael Estrella Ureña (1930)

Rafael Estrella Ureña

A tres meses para las elecciones el abogado Rafael Estrella Ureña promueve un levantamiento contra el gobierno. La Guardia Nacional apoyó tácitamente el golpe de Estado al negarse a obedecer la orden del Presidente para develar el alzamiento.

Disminuido en su poder, Horacio Vásquez decidió abandonar el país, no sin antes nombrar a Rafael Estrella como presidente provisional hasta que se realizaran nuevas elecciones.

Efectuadas las elecciones en el mes de mayo, con el apoyo de su Partido Dominicano, Rafael Leónidas Trujillo fue elegido de manera inobjetable dado el altísimo porcentaje de votación que al finalizar la cuenta de los votos llegó al 95%. Se dice que Trujillo coaccionó a los miembros del Poder Electoral y a sus opositores. Sin embargo las elecciones se declararon válidas y Trujillo asumió la presidencia de la República.

Rafael Leónidas Trujillo (1930-1938)

Rafael Leónidas Trujillo

A partir de 1930, Trujillo inmediatamente ejerció el poder de manera férrea asumiendo el completo poder político del Estado e iniciando la persecución de todos los adversarios. Además de copar todos los cargos políticos con sus adeptos del Partido Dominicano, utilizó a la Guardia Nacional que convirtió en la mayor fuerza militar de la nación y hasta de América Latina utilizando todos los recursos del Estado para fortalecerla asignándole el altísimo presupuesto del 21% del presupuesto de la Nación. Paralelamente asumió el control de la policía creando un aparato de espionaje sin precedentes en la historia de Centroamérica.

Cuando en 1930 un huracán azotó Santo Domingo matando a 3000 personas, aprovechando el pánico de la población, asomó el egocentrismo del mandatario al renombrar a la ciudad "Ciudad Trujillo" y a la montaña más alta del país el Pico Duarte, lo renombró "Pico Trujillo". Ya sabían pues los dominicanos y el resto del continente, que Rafael Léonidas Trujillo planeaba mantenerse en el poder de por vida.

Se levantaron miles de monumentos de Trujillo en todas las ciudades del país y en cada inauguración de cualquier obra, se instalaba una placa recordatoria que leía: "Era de Trujillo, Benefactor de la Patria. El 26 de mayo de 1933, Rafael Leónidas Trujillo fue nombrado "Generalísimo de los Ejércitos Nacionales".

En 1934 se convocaron a nuevas elecciones y Trujillo fue nombrado candidato único, siendo elegido para un nuevo período presidencial.

Debido a la fuga de los azucareros durante la ocupación estadounidense, a República Dominicana llegaron campesinos haitianos para encargarse de la zafra. En 1937, según sus agencias de inteligencia los hatianos estaban conspirando contra el gobierno y se ordenó asesinar a todos los haitianos, hecho conocido como la Masacre Perejil. El método usado, ampliamente utilizado en operaciones tácticas se llama "shibboleth", que es detectar el origen de una persona haciendo que pronuncie un vocablo típico o jerga, que delatará su origen. Así pues, los soldados cada vez que detenían a una persona de piel negra le pedían repetir la palabra "perejil", pues para los haitianos les resulta muy difícil pronunciar la letra "r" con acento castellano.

Se dice que en realidad la matanza fue una vendeta contra las masacres de dominicanos hechas por los haitianos en épocas pretéritas. Adicionalmente, toda práctica ancestral de los haitianos fue proscrita incluso, por supuesto, el vudú y los nombres de los lugares fronterizos de origen creole fueron cambiados al castellano. Pero, como República Dominicana necesitaba de la mano de obra haitiana para la zafra, el gobierno permitió el ingreso de haitianos para realizar esa labor, con la condición de que debían abandonar el país apenas terminaba la temporada de cosecha.

Rafael Trujillo y Cordell Hull

Rafael Trujillo y Cordell Hull firman el Tratado Hull-Trujillo, 24 de setiembre de 1940.

Rafael Trujillo manifestó públicamente su admiración por Hitler y Musolini, cosa que no tenía nada de raro en aquella época, sin embargo aceptó a refugiados españoles comunistas cuando huyeron de España hacia fines de la Guerra Civil y también aceptó recibir a los judíos que escapaban de Europa y eran rechazados en otros países. La intención, se dice, fue que quería "purificar la raza" aceptando gente blanca de Europa para eliminar los rasgos mestizos que habían adquirido los dominicanos debido a la inmigración haitiana.

Rafael Trujillo y su familia se adueñaron del país. No había empresa grande o mediana que no fuera de los Trujillo. Construyó carreteras para facilitar la exportación de productos agropecuarios de sus haciendas, que comprendían la mitad de las tierras cultivables del país. Compró todas las inversiones estadounidenses haciendo gala de un espíritu nacionalista y adueñándose así de todas las fincas azucareras convirtiéndose en el único exportador de azúcar que utilizaba las facilidades portuarias y de transporte marítimo y aéreo del país, todas propiedad de la familia Trujillo.

Braceros haitianos en Rep. Dominicana

Los braceros haitianos fueron una fuente de mano de obra barata para la zafra de la caña de azúcar.

Sin embargo, durante la "Era Trujillo" la economía del país floreció, se redujo la pobreza, se acabó con la delincuencia, el país estaba bien armado y fue pagada la deuda externa. Por eso muchos dominicanos todavía lo recuerdan con nostalgia.

Con la Segunda Guerra Mundial las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos aumentaron considerablemente y Trujillo pasó de ser un admirador del Fascismo europeo a un fiel colaborador de la política de Washington. Estados Unidos lo nombró "El Primer Anti-Comunista de América".

Minería en República Dominicana

Con la demanda de minerales por la guerra, República Dominicana fue un abastecedor seguro para los Aliados.

En 1940, de acuerdo con la "Política de Buena Vecindad", Washington firmó un tratado con Trujillo renunciando al control de las aduanas del país, que inmediatamente pasaron a manos de su familia. Después del ataque a Pearl Harbor, Trujillo a instancias de Estados Unidos le declaró la guerra a Alemania e Italia, siendo el primer país en América Latina en tomar esa decisión. Lejos estaban los días en que Trujillo manifestaba su admiración por el fascismo.

En febrero de 1942 Trujillo fue nuevamente candidato único a las elecciones de ese año por el Partido Dominicano y por el recién creado "Partido Trujillista". Fue elegido nuevamente como Presidente de la República.

Como caso único en Latinoamérica, Trujillo permitió que durante la "Era Trujillo" otras personas ejercieran el cargo de lo que era una especie de "Presidente Interino", mientras él seguía controlando el país. Así, ejercieron ese cargo Jacinto Bienvenido Peynado desde el 16 de agosto de 1938 hasta el 7 de marzo de 1940 y Manuel de Jesús Troncoso del 7 de marzo de 1940 al 18 de mayo de 1942.

Por lo que restaba de la Segunda Guerra Mundial, Trujillo siguió siendo un fiel aliado de Estados Unidos.  Al terminar la guera, sin embargo, "El Primer Anti-Comunista de América", todavía le serviría a los intrereses de Washington pues estaba en ciernes la "Guerra Fría" y la situación en Cuba se estaba convirtiendo en una amenaza para Washington. Fulgencio Batista en Cuba, aparentemente no tienía el poder de Trujillo en República Dominicana, y Fidel Castro era un serio opositor.  Sin embargo, inicialmente Trujillo apoyó a Prío Socarrás, opositor de Batista y le suministró armas, pero estas fueron a caer en poder de Castro.  Entonces Trujillo le quitó el apoyo a Socarrás y ayudó a Batista con dinero. Pero en fin, esa ya es otra historia...


LIBRO

The Dictator Next Door: The Good Neighbor Policy and the Trujillo Regime in the Dominican Republic, 1930-1945 (American Encounters/Global Interactions) 9.1.1998 Edition


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Publicado: 12 octubre/2016