Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Voluntarios belgas en la Wehrmacht

Una unidad especial del Partido Rexista, bajo el mando del capitán Baumann pero bajo el liderazgo político de Fernand Rouleau, segundo de León Degrelle, hizo gestiones para enviar una legión de voluntarios Waloon al Frente del Este.  Formando dos batallones, los voluntarios fueron enviados al Campo de Entrenamiento de Meseritz cerca a la frontera polaca.

A comienzos de agosto de 1941, 850 voluntarios belgas con 19 oficiales, entre ellos Léon Degrelle y tres miembros de la nobleza belga, se embarcaron al Frente del Este el 20 de julio de 1941.  Se formaron dos unidades de voluntarios, una fue conformada por soldados flamencos, la Legión Vlaams adscritos a las Waffen-SS y la otra la Legión Wallonie incorporados a la Wehrmacht.

La Legión Wallonie fue formada como un batallón de montaña.   Aunque fueron entrenados por las Waffen-SS, luego fueron transferidos al Heeres para evitar conflictos entre los belgas flamencos y los francófilos.   La misión inicial de los belgas fue realizar fiunciones de vigilancia y apoyo detrás de las líneas.  En vista que las fuerzas alemanas estaban victoriosas en todos los frentes, Degrelle prometió a sus hombres un pronto regreso, mientras por otro lado realizaba gestiones para que fueran enviados al frente de batalla.

Lucharon en las montañas del Cáucaso junto con la División Viking.  Los belgas eventualmente fueron dirigidos brillantemente por su comandante León Degrelle quien en 1943, solicitó que los belgas incorporados al Heeres fueran transferidos a las Waffen-SS para formar una brigada de asalto.


Publicado: 22 setiembre/2005