Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Enfermedades en Gran Bretaña

Para las amas de casa en Europa, las experiencias de la Primera Guerra Mundial estaban grabadas en sus mentes y recordaban que más muertes causó la pandemia de gripe después de la Gran Guerra, que las que causaron las balas enemigas.  Además, las enfermedades infecciosas, aunque eran comunes en Europa a comienzos del siglo, recrudecieron en Gran Bretaña durante esos años de conflicto, desde 1914 a 1918 y después con la Gran Depresión.

Hospital 1940

Hospital en 1940

A partir de 1939 no fue diferente.   Las más temidas enfermedades eran la tifoidea y la disentería.   La Salmonela, bacteria de la tifoidea permanece en los intestinos de los portadores aunque aparentemente hayan sanado por haber desaparecido los síntomas de la enfermedad.   En algunos casos la infección puede ser transitoria, pero en muchos otros es crónica y el portador aún puede causar infecciones que se transmiten por las heces. Por esa razón durante la guerra era común recordarle a la gente la importancia de la higiene, particularmente después de haber usado los baños.   Era frecuente ver en los baños públicos de los cines, escuelas y hospitales, avisos recordándoles a los usuarios: "Ahora Lávese las Manos Por Favor".   Recordatorio que es útil aún en nuestros días.

Cocina 1940

Cocina típica brítanica de clase media en 1940

En cuanto a la disentería, esta enfermedad se propaga de la misma forma y por las moscas, por lo que las medidas profilácticas para la tifoidea se aplican también para la disentería.   Pero esta enfermedad, la disentería, que se conoce desde tiempos muy remotos, fue la enfermedad de todas las guerras en Europa desde épocas pretéritas. El problema principal es que la enfermedad puede ser causada por un bacilo, bacteria, protozoo, virus o irritante químico.   Los síntomas más importantes son la diarrea y el sangrado.

Triquina

La triquina era otra de las enfermedades que preocupaban a las amas de casa y a las autoridades de salud.   Esta enfermedad es causada por un gusano parásito que se localiza en el intestino delgado de mamíferos, aves o reptiles, y cuyas larvas se diseminan en el torrente sanguíneo y parasitan los músculos alargados que se encuentran adheridos al esqueleto.   Entre otros síntomas la enfermedad ocasiona fiebre, diarreas y dolores en los músculos.   Entre los portadores se encuentran el cerdo, zorro, rata etc., pero el más común que infecta al hombre es el cerdo.   Por esa razón, las carnes de cerdo debe ser muy bien cocida antes de ser ingeridas.

Rata marron britanica

Rata marrón británica

Tuberculosis bovina

La leche, alimento fundamental para los niños era causa también de preocupación para las autoridades sanitarias pues las vacas pueden contraer tuberculosis y la enfermedad que causada por un bacilo se transmite por la leche.   La tuberculosis bovina afecta los músculos y las articulaciones en especial de los niños.   La leche pasteurizada no se conocía pero sí se sabía que era imprescindible hervir bien la leche antes de dársela a los niños, no sólo para matar el bacilo de la tuberculosis sino a todos los gérmenes portados por las moscas.   Había leche provenientes de vacas certificadas como sanas, que producían leche garantizada, pero era muy costosa y no estaba al alcance de la mayoría y era inexistente en muchos países.   Por tanto la norma era hervir bien la leche.   Las autoridades británicas sabían que hasta un 10% de las muestras de leche recolectadas presentaban resultados positivos a la tuberculina y que la enfermedad ocasionaba hasta 2000 muertes al año aparte de múltiples secuelas graves en los contagiados.   Hay que recordar que la penicilina sólo apareció a finales de la guerra.   La universalidad de la leche pasteurizada sólo fue posible en los años 60.

Rata negra europea

Rata negra europea

Envenenamiento

Cuando se recomendaba comer nuevos vegetales para remediar la falta de alimentos, se sugirió comer brotes de helechos en vez de espárragos, sin embargo se descubrió después que los helechos contienen carcinógenos y era por tanto recomendable no tocarlos.   Las hojas de nabos y zanahorias estaban bien, pero de ninguna manera las hojas de la papa y del tomate que pertenecen a la familia de las solanaceas, como la belladona, que contienen sustancias medicinales pero también tóxicas.   En muchos países europeos cuando se introdujo el tomate, planta solanacea originaria del Perú, la gente se mostraba reacia a consumirla por la creencia de que los frutos eran también venenosos.

Ruibarbo y hongos

El ruibarbo una planta fanerógama originaria de Ucrania también se considera venenosa por contener grandes cantidades de ácido oxálico, en especial las hojas, no así los peciolos de color rojizo que se consideran comestibles. En el mismo sentido la gente tenía que tener sumo cuidado para comer hongos recolectados en el campo porque muchos de ellos son venenosos.   La especie "Amanita Phalloides" conocida como oronja verde u oronja mortal ("death cap" en inglés) como su nombre lo indica es particularmente mortal.   Otro hongo peligroso es la "amanita muscaria", conocida como "matamoscas" o falsa oronja ("fly agaric" en inglés) que contiene alucinógenos y puede causar la muerte.

Papas

Las papas también se volvían peligrosas cuando eran almacenadas inadecuadamente y se tornaban verdes y sumamente tóxicas.   El color verde indica grandes cantidades de clorofila pero también de solanina que es un alcaloide sumamente peligroso.   La solanina también se encuentra en los brotes de ese tubérculo.   Por esa razón era y es constantemente recomendado tener cuidado al almacenar las papas y eliminar las partes verdes, descartándola completamente si gran parte de la papa está de ese color.

La ingestión de grandes cantidades de solanina puede causar síntomas gastrointestinales y neurológicos, como náuseas, vómitos, diarrea, delirio, fiebre, alucinaciones, cefáleas, hipotermia, dolor abdominal, cambios en la visión y shock. La ingestión de papas verdes en cantidades importantes puede incluso causar la muerte.

Moscas

Las moscas son una amenaza a la salud pública que nace en la podredumbre y se desarrolla comiendo nuestros alimentos.   Es cierto que se limpian las patas, pero eso lo hacen en nuestros alimentos después de haber estado paradas en cuanta putrefacción encuentren gracias a su sensible olfato.   Son insectos dípteros chupadores que segregan saliva en los alimentos antes de succionarlos.   Las moscas son portadoras de infinidad de enfermedades y por eso son una seria amenaza para la población.   Se reproducen poniendo sus huevos en alimentos en descomposición o en heces.   Además de la mosca doméstica de color negro las hay de otros tipos como la mosca azul y la mosca verde que tienen predilección por la carne podrida.

Durante la guerra eran pocas las familias que podían contar con una refrigeradora y por tanto los alimentos se encontraban expuestos a las moscas a menos que fueran protegidos con una gasa.   Las únicas opciones para las amas de casa eran las tiras de papel cubiertas con una sustancia pegajosa usada para atraparlas y el infaltable matamoscas, que no siempre es efectivo si uno no tiene la rapidez suficiente para matarlas de un solo golpe.   El rociador Flit de Esso fue utilizado desde fines de los años 20, pero durante la guerra hubo limitaciones en la fabricación y distribución de insecticidas. Los aerosoles para eliminar insectos no existieron, ni antes ni durante la guerra.

Ratas y ratones

Los ratones y las ratas, en especial estas últimas, son una verdadera amenaza para el ser humano porque devoran los alimentos almacenados e inutilizan los que no comen con la orina y las heces que lo contaminan todo.   Pero además transmiten serias enfermedades como la peste bubónica que se transmite por los piojos y también la Leptospirosis.   Es especialmente peligrosa la rata negra de Europa ("Rattus rattus") a la que se le dio el nombre de "muerte negra" por las epidemias mortales que causaba.   En Gran Bretaña la rata común es la marrón, "Rattus novegicus", de donde se le dio el nombre común de "rata noruega" apelativo que no muy simpático para los aliados nórdicos.   Según las autoridades de Gran Bretaña, la población de ratas en 1940 alcanzaba los 40 millones, es decir casi tantas ratas como habitantes tenía el país.


Bibliografía

Spuds, Spam and Eating for Victory: Rationing in the Second World War -
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Publicado: 18 julio/2014