Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Anfetaminas usadas en el frente

La Anfetamina, descubierta antes de la metanfetamina, fue sintetizada por primera vez en Alemania en 1887 por el químico rumano Lazar Edeleanu que la llamó "phenylisopropylamine". Después, la metanfetamina fue sintetizada a partir de la efedrina en 1893 por el químico japonés Nagai Nagayoshi y 30 años más tarde, en 1919, el clorhidrato de metanfetamina fue sintetizado por el farmacólogo Akira Ogata vía reducción de la efedrina con yodo y fósforo rojo.

El primer fármaco comercial basado en las anfetaminas fue la Benzedrina utilizada para combatir el asma. Los estudios sobre su uso y los efectos del abuso de esta droga en pacientes asmáticos, mostraron evidencias de los efectos estimulantes que producía aumentando los niveles de actividad motriz y cognitiva, reforzando la vigilia, el estado de alerta y la atención, a la vez que atenuaba los efectos del hambre y del cansancio.

En 1937, en Estados Unidos, los Laboratorios Smith, Kline & French introdujeron tabletas con la marca Dexedrine que fue una droga aprobada para tratar la narcolepsia (accesos de somnolencia incontrolable durante el día), los trastornos de atención, la depresión y la obesidad. En Canadá, se aprobó para el tratamiento de la epilepsia y la enfermedad de Parkison. La dexanfetamina fue comercializada en varias otras formas en las décadas siguientes, principalmente por Smith, Kline & French, como varias combinaciones de medicamentos incluyendo una mezcla de dexanfetamina y amobarbital vendidos bajo la marca registrada Dexamyl.

Pervitin

Pervitin producto basado en la metanfetamina en empaque usado por las fuerzas alemanas.

Pervitin en Alemania

En Alemania, cuando en 1938 la farmacéutica Temmler Werke de Berlín lanzó su producto Pervitin basado en la metanfetamina, el oficial de alto rango y fisiólogo del ejército Otto Ranke pensó que ese producto era una verdadera droga que podrían mantener alerta a cansados pilotos y eufórico a un ejército entero. Era el fármaco ideal para los soldados en combate. En septiembre de 1939, Ranke había probado la droga en estudiantes universitarios voluntarios, que pronto fueron capaces de alcanzar rendimiento académico y deportivo impresionante a pesar de dormir menos tiempo que el habitual. Lo que no hizo Ranke, o no tuvo tiempo de hacer, fue estudiar los efectos a largo plazo de la droga.

Ante el informe médico, la Wehrmacht, distribuyó millones de las tabletas a los soldados en el frente, que en poco tiempo le pusieron al estimulante el sugestivo nombre de "Panzerschokolade" (panzer de chocolate). No pensaron más allá de las posibles consecuencias pues el fármaco en aquella época se creía que era tan beneficioso y poco riesgoso como lo era la aspirina o una taza de café.

Por su parte, los periódicos británicos informaron que los soldados alemanes estaban usando una "píldora milagrosa" que los convertía casi en super hombres. Pero, para muchos soldados, el tal milagro se convirtió después en una pesadilla.

Como era una droga que se encontraba disponible libremente, los soldados comenzaron a usarla desde la invasión de Polonia a fines de 1939. Pilotos de la Luftwaffe, submarinistas, conductores de tanques y camiones pensaban que era inocua y la usaban para mantenerse en vigilia con pocas horas de sueño, mientras que el resto de los soldados dormían para recuperar fuerzas, durante las ofensivas.

Por la demanda para la guerra dejó de venderse sin prescripción médica en las farmacias, pero al frente fueron enviadas 35 millones de tabletas durante el primer año de conflicto durante la ofensiva en Francia.

Pero, poco a poco, los médicos en el frente comenzaron a observar los resultados. Tan tentadora era la forma como la droga actuaba, como devastadores fueron sus efectos a largo plazo sobre el cuerpo humano. Se pensó que un corto descanso era suficiente para recuperar las largas horas de vigilia. Pero a medida que pasaba el tiempo los soldados notaron que los períodos de descanso muy cortos no eran suficientes para recuperarse de los largos periodos de vigilia, y erradamente abusaron de la droga para compensar el efecto, convirtiéndose rápidamente en adictos a los estimulantes. Y con la adicción a ellos aparecieron los efectos secundarios, la sudoración, el mareo, la depresión y las alucinaciones. Hubo soldados que murieron por insuficiencia cardiaca y otros que se suicidaron durante los períodos de crisis psicóticas.

Como consecuencia, a la luz de sus efectos secundarios, los médicos se tornaron escépticos de los beneficios de la droga a largo plazo. Incluso el Dr. Leonardo Conti, Reichsgesundheitsführer (Ministro de Salud del Reich), debido a los efectos secundarios negativos observados, se propuso limitar la distribución del Pervitin, pero con poco éxito pues su uso estaba muy generalizado. Incluso los soldados comenzaron a adquirir el hábito de mordisquear las tabletas de Pervitin indiscriminadamente y por ello su uso sin prescripción fue prohibido bajo severas sanciones.

En el Frente del Este ante las condiciones infrahumanas del extremo invierno con temperaturas inferiores a los 35ºC bajo cero, los soldados quedaban en momentos tan agotados que estaban dispuestos a dejarse caer en la nieve y morir. En esos momentos el Pervitin les salvaba la vida, pero los médicos pudieron notar que si a un soldado le administraban doble dosis, el efecto no los ponía más alerta que a los otros.

Benzedrine

Benzedrine producto basado en la anfetamina en empaque usado por las fuerzas estadounidenses.

Anfetaminas en Gran Bretaña

Fue entonces que los Aliados comenzaron a prestar atención al efecto de las anfetaminas. Al igual que entre las tropas alemanas, muchos soldados aliados usaron las anfetaminas sin prescripción médica.

Muchos informes médicos sobre trabajos de investigadores británicos fueron emitidos por el Royal Army, pero aunque los resultados no eran definitivos comenzaron a distribuir pastillas "para mantener despiertos" a algunos oficiales y soldados bajo ciertas condiciones.

Primero se usaron las anfetaminas en 1941 en viajes largos, como en las misiones en submarinos y misiones aéreas de largo alcance. En 1942 fue que las drogas comenzaron a usarse de manera más frecuente en las misiones de bombardeo de largo alcance, pero no sólo para combatir la fatiga sino para mantener la motivación y la concentración, como es deseable en el caso de navegantes y puestos de búsqueda o vigilancia. De hecho entre las fuerzas británicas el uso de las anfetaminas fueron muy importantes para mantener el espíritu combativo y la moral muy alta.

Los altos mandos británicos estaban al tanto de los efectos de las anfetaminas y fue por ello que el General Montgomery ordenó el envío de grandes cantidades de anfetaminas durante el asedio de El Alamein. Las instrucciones en noviembre de 1942 en el Oriente Medio eran que los oficiales debían tomar hasta 20 mg por día durante cinco días, una dosis de por sí muy alta.

Un informe del Ministerio del Aire británico emitido en 1943 revela que el Alto Mando tenía conocimiento sobre los efectos negativos de las anfetaminas.

"Cualquiera que se administre anfetaminas siente que tiene completo control sobre la situación y que puede continuar cumpliendo sus obligaciones sin descanso, cree que todo lo puede hacer bien, cuando de hecho comete todo tipo de errores e imprudencias por los efectos que tiene al aumentar la agresividad del individuo.

Benzedrina en Estados Unidos

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos también hicieron investigaciones sobre los efectos de las anfetaminas. Inicialmente pensaron que tenía los mismos efectos que la cafeína, pero no analizaron los efectos secundarios a largo plazo. Los resultados fueron los mismos que afectaron a los alemanes y británicos. No les importó, ni quisieron esperar por informes finales sobre las consecuencias y en el ínterin el uso de las anfetaminas se extendió en todas las fuerzas en Europa y el Pacífico.

En febrero de 1943 el Servicio de Suministros del Ejército de Estados Unidos anunció la disponibilidad de tabletas de Benzedrina de 5 mg. El General Eisenhower ordenó inmediatamente medio millón de tabletas para las tropas en el norte de África. A partir de ese momento la Benzedrina fue utilizada indiscriminadamente entre las fuerzas estadounidenses de tierra, mar y aire, convirtiéndose en el beligerante que más uso hizo de un producto basado en las anfetaminas.

Desde entonces, hasta ahora, el uso de las pastillas "para mantenerse despierto" sigue siendo común entre las fuerzas de Estados Unidos, aunque bajo prescripción médica. Sin embargo, el contrabando y consumo de esa y otras drogas más dañinas como la cocaína y la marihuana, se hizo cosa común en la guerra de Vietnam y en los diversos escenarios mundiales donde han intervenido los militares estadounidenses.

Esas mismas anfetaminas son las drogas que los jóvenes en todo el mundo están usando para mejorar el rendimiento en los estudios y los deportes, pero que dejan secuelas muy graves, difíciles de revertir y que los inducen al consumo de otras drogas con efectos más perniciosos, que en muchos casos los llevan incluso a la muerte.


Bibliografía


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The Amphetamine Debate: The Use of Adderall, Ritalin and Related Drugs for Behavior Modification, Neuroenhancement and Anti-Aging Purposes (McFarland Health Topics)
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Publicado: 30 marzo/2014