Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

La Propaganda en Alemania

Una de las armas más poderosas en la guerra (y en la paz) es la propaganda.  En la paz, el que no hace propaganda no vende y en la guerra, el que no hace propaganda tiene la contienda perdida.

Goebbels maestro de la propaganda

Durante la Segunda Guerra Mundial, todos los contendientes hicieron uso de esta poderosa arma en los diversos frentes de batalla.  Sin que quede ninguna duda al respecto, el más famoso especialista en ese arte fue Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del Reich, quien acuñó, entre otras, la famosa frase convertida en dogma, que en la actualidad es muy bien utilizada por los políticos y la prensa amarilla:

"Di una mentira mil veces y se convertirá en verdad."

La propaganda, como parte de la guerra psicológica, llegó a tener características de ciencia durante la Segunda Guerra Mundial.  El fin de la guerra psicológica es destruir la moral del enemigo para lograr la victoria militar y para ello se emplean dos métodos diferentes, uno el militar y otro el político.   El método militar se practica en los campos de batalla, directamente contra los combatientes, mientras que el método político se utiliza en la retaguardia, básicamente contra la población civil. Desde antes de 1939, es decir antes de la guerra y después de 1945 se practicó la guerra psicológica, que finalmente desembocaría en la Guerra Fría.

Radio y Televisión

La guerra psicológico-política se practicó desde mucho antes de que se iniciaran las hostilidades, gracias a la ayuda que brindaba la prensa escrita y sobre todo la radio, que era el único medio de teledifusión existente, aunque en Alemania si existía la televisión pero debido a sus características de cobertura, impedía la acción hacia los países potencialmente enemigos.  Lo opuesto ocurría con la radio, que era el medio de difusión por excelencia que hacía posible ejercer influencia desde un país a otro y aún de continente a continente.

Sólo Alemania estaba preparada

Antes de 1939 y en los comienzos de la guerra, ni Inglaterra, ni Francia estuvieron preparadas en el campo de la propaganda, a diferencia de Alemania que poseía un sistema científicamente desarrollado para ese fin.  Desde antes de 1939 Alemania desató una avalancha de propaganda radial dirigida a todos sus vecinos, en especial a Polonia, Francia e Inglaterra. 

Incluso frente a la Línea Maginot, Alemania instaló poderosos altoparlantes que se emplearon para minar la resistencia de los franceses, con gran éxito por cierto, pues por un lado obtuvo un efecto directo sobre las tropas encerradas dentro de la Maginot y por otro distrajo la atención de los mandos que pensaban que por ahí comenzaría la guerra.

Primer intento Aliado

A diferencia del método empleado por Henry Torres en Bélgica donde los franceses distribuyeron grandes cantidades de dinero entre la prensa francófila, el consejero de asuntos franceses en el Ministerio de Asuntos Extranjeros de Alemania, Otto Abetz, distribuía con suma cautela los recursos financieros entre los medios de prensa neutralista y nunca lo hizo directamente, sino por medio de intermediarios.  Por otro lado, siempre tuvo el cuidado de no involucrarse abiertamente con la prensa germanófila.   La peor iniciativa francesa fue acuñar el slogan "Venceremos, porque somos los más fuertes."

La importancia de los medios

Es importante señalar que Joseph Goebbels fue Ministro de Propaganda desde 1933 y llevaba un bagaje de conocimientos puestos a prueba durante los años de lucha por conquistar el poder.  El Ministerio de Propaganda se creó especialmente para él.  La prensa alemana estaba completamente a favor del Nacionalsocialismo, pues la oposición había sido aniquilada.   La radio, el más poderoso medio de comunicación de la época, estaba bajo el control de Goebbels y fue impulsado con el mejoramiento de las estaciones emisoras y el desarrollo de receptores muy económicos que estuvieran al alcance de cualquiera, sobre todo en las zonas rurales. 

Formaba parte de los medios de difusión de ideas el cine, que jugó un papel muy importante, ene special en los años de pre-guerra y también en plena conflagración.   En Gran Bretaña el propio Churchill se preocupó directamente en conseguir financiamiento para la producción de películas.   La BBC se convirtió en la abanderada de los Aliados y era escuchada en todo el mundo.