Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Fuerza Aérea Roja (2)

Después de recibir los aviones estadounidenses Bell P-39, Airacobra, y al aumentar la producción de aviones soviéticos construidos en las fabricas reubicadas en Siberia, fue transformada la aviación soviética en la nueva Fuerza Aérea Roja.  Por su parte los ingenieros aeronáuticos soviéticos probaban nuevos modelos de aviones, más veloces y con mayor poder de fuego.  Es cierto que la aviación soviética no fue una fuerza con mando propio, pues estaba bajo las órdenes del Ejército Rojo conformando un arma táctica, pero tampoco podría haber funcionado como unidad estratégica, porque carecía de bombarderos pesados de largo alcance.  Los únicos bombarderos pesados soviéticos eran el obsoleto Tupolev TB-3 que terminó como nave transporte en la retaguardia y el Petlyakov Pe-8 de poca capacidad e insuficiente en número de unidades.

Pero Stalin, tampoco necesitaba de tales aviones porque bastaba que se lo solicitara a sus aliados para inmediatamente obtener sus servicios para cumplir esa función, como por ejemplo con el bombardeo de las principales ciudades alemanas, concentrando a su industria aeronáutica en la construcción de cazas y bombarderos tácticos o de ataque, medianos y ligeros.  Afortunadamente para los soviéticos y sus aliados, los alemanes tampoco contaron con unidades aéreas estratégicas.

Alexander Pokryshkin

"Velocidad, altura, maniobra y fuego"

A partir de la ofensiva alemana a Stalingrado, aparecieron en el frente de batalla el Lavochkin La-5 (que era más veloz que el Me 109) y el Yak-9 que engrosaron las filas de la Fuerza Aérea Roja.  El balance aéreo, en el Frente del Este, sufrió un vuelco pues la supremacía aérea alemana comenzaba a diluirse debido a serios problemas logísticos.

En enero de 1943, el ejército de Paulus estaba encerrado en Stalingrado y la Fuerza Aérea Roja tenía el dominio del aire ayudados por el clima invernal que se encargaba de mantener a los alemanes en tierra.  En el área operacional, en la batalla de la península de Kuban en el Cáucaso, el destacado piloto soviético Mayor Alexander Pokryshkin le dio un giro a las tácticas de combate con el simple principio de "velocidad, altura, maniobrabilidad y fuego".   En la primera salida en Kuban, Pokryshkin derribó tres aviones alemanes con su Yak-9 demostrando la nueva táctica.  El mayor Pokryshkin terminó la guerra con un récord de 59 derribamientos confirmados, convirtiéndose en el segundo as soviético.

Aparece el Focke-Wulf 190

Pasado mediados de 1943, el 5 de julio, la Fuerza Aérea Soviética tuvo un revés.  En Kharkov 400 aviones soviéticos sufrieron el ataque de 1700 aviones alemanes, incluyendo el nuevo caza Focke-Wulf 190.  En el combate cayeron 70 aviones soviéticos y sólo 20 aviones alemanes.  Apenas unos cuantos bombarderos rusos lograron alcanzar sus objetivos causando pocos daños.  Ese mismo día el teniente Iván Kozhedub logró derribar su primer avión, un Junker Ju-87.  Al concluir la batalla de Berlín en 1945, Kozhedub habría derribado 62 aviones alemanes convirtiéndose en el as soviético con más derribamientos durante la guerra. Pero en Kursk, ese día 5 de julio, otro as, el teniente Gorovetz lograba derribar 9 Stukas.  Por supuesto que Kozhedub estaba muy lejos de las cifras de los ases alemanes.

Superioridad aérea

A partir de Kursk, la contraofensiva soviética comenzó a atacar continuamente el debilitado frente alemán.  La Fuerza Aérea Roja con 100 divisiones y más de 10.000 aparatos a comienzos de 1944 logró la superioridad aérea definitiva.  Los aviones soviéticos ya no eran superados por los aviones alemanes.  En enero comenzaron a utilizar el radar en una unidad operativa al mando de Alexander Pokryshkin en el frente de Crimea.

MIG-3

Caza MiG-3

Yassi

En marzo de 1944, la ofensiva soviética llegó a Rumania cuando las fuerzas del Mariscal Koniev cruzaban la frontera persiguiendo a las fuerzas del Eje.  Los alemanes respondieron con una contraofensiva en Yassi.  La Luftwaffe reunió todo lo que tenía en la zona desatándose una batalla aérea parecida a la de Kursk donde ninguno de los adversarios dio cuartel.   Fue el último intento serio de la Luftwaffe de detener la ofensiva rusa y fracasó.  Ya los alemanes no tenían suficientes aviones, ni combustible, ni pilotos experimentados.  Las pérdidas alemanas fueron enormes y los soviéticos consolidaron su superioridad aérea en todo el Frente del Este.  A partir de Yassi, todas las misiones de combate de la caza alemana eran esfuerzos aislados que al carecer de cohesión sólo podían dar resultados efímeros.

17.000 aviones soviéticos

Nuevos aviones se sumaron a al Lavochkin LaGG-3 y al Yakolev Yak-1.  Fueron puestos en servicio el MiG-3 y el Ilyushin Il-10 junto a nuevos bombarderos como el Petlyakov Pe-2 y el Tupolev Tu-2.  En abril de 1944, los soviéticos expulsaron a los alemanes de Crimea siguiendo luego la ofensiva en Bielorrusia que terminó con el embolsamiento de 30 divisiones alemanas en el sector de Minsk.  Al entrar los rusos a Polonia, el Grupo de Ejércitos Centro había dejado de existir.

Al finalizar el año el Frente del Este iba de Yugoslavia al Báltico y de Checoslovaquia a Polonia y Prusia Oriental.  La gran ofensiva rusa que terminaría en Berlín contó con una fuerza de 5 millones de hombres y el apoyo de 17 mil aviones.  La relación de fuerzas entre la Fuerza Aérea Roja y la Luftwaffe era de 10 a 1 y en esos momentos la mayoría de los pilotos soviéticos eran experimentados, mientras que los pilotos alemanes eran en su mayoría bisoños.

Ofensiva final

Las no menos de ocho líneas de defensa alemanas fueron abatidas aunque con gran costo para los soviéticos, la falta de abastecimientos lo compensaban los alemanes con su gran preparación militar y su mejor disciplina en combate.  La aviación soviética operó en tres zonas, la primera dentro de territorio enemigo, la segunda delante de su propio frente y la tercera sobre el frente de batalla.  La primera línea de cazas tenía como misión detener cualquier intento de la Luftwaffe de llegar al frente, para ellos no era prioridad atacar las bases donde la artillería antiaérea podía hacer algún daño.   Aquellos que pudieran pasar esa primera línea de defensa eran detenidos por la segunda línea donde no tenían oportunidad debido a la superioridad numérica.  Finalmente sobre el frente la tercera línea mantenía el control del aire.

Ilyushin Il-2 volando sobre Berlín

Caída de Berlín

En abril de 1945, la principal línea de defensa alemana se encontraba a lo largo de los ríos Oder y Neisse donde la Luftwaffe concentró su mayor esfuerzo.  Para entonces hizo su aparición el jet Me 262, avión no tenía rival dentro de la parafernalia aliada y menos en la rusa, pero los pilotos alemanes eran jovencitos sin experiencia y al menos tres fueron abatidos por la superioridad numérica.  El frente en el Oder-Neisse fue apoyado por 8.400 aviones soviéticos los cuales el 16 de abril, sin oposición en el aire se dedicaron a machacar las posiciones alemanas.  La ofensiva soviética arrasó al 9º Ejército alemán y el 21 de abril las fuerzas soviéticas llegaban a Berlín.

Para entonces la Fuerza Aérea Roja operaba desde bases avanzadas levantadas en tramos de la autobahn alemana.   Reparar los tramos de autopista era más rápido y económico que construir nuevas bases o reparar las capturadas.  Los árboles que flanquean las pistas eran excelentes cubiertas para esconder los aviones y la excelente construcción de las autopistas constituían inmejorables pistas de aterrizaje para los cazas soviéticos.

Victoria soviética

La Luftwaffe destruyó más de 45.000 aviones soviéticos, pero la URSS fabricó más de 80.000 que se sumaron a 18.000 aviones de todos los tipos suministrados por Estados Unidos y Gran Bretaña.  Lo que quedaba de la Luftwaffe, realizó en ese mes, más de mil salidas diarias contra las 17.000 salidas que llegó a hacer la aviación soviética durante un solo día.  El día 2 de mayo, Berlín se rindió, pero combates aislados continuaron en el Frente del Este.   El día 9 de mayo en Praga se firmaba la rendición de las fuerzas del Eje.  Ese mismo día el mayor V. Golubev derribó un Me 109 sobre Praga, el último avión derribado en la guerra en Europa.


Publicado: 31 agosto/2005 - Actualizado: 20 octubre/2013