Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Fuerza Aérea Roja (1)

Al comenzar la Operación Barbarossa el 22 de junio de 1941, las divisiones Panzer apoyadas por más de 800 bombarderos y 480 cazas de la Luftwaffe destruyeron las bases aéreas soviéticas de su frontera occidental, de una manera tan relampagueante como lo hicieron las fuerzas de tierra durante la Blitzkrieg.

II-6

Caza estandar I-i6 soviético en 1941

Esa misma mañana, casi simultáneamente, fueron siendo arrasados los campos aéreos donde se encontraban perfectamente alineados a los lados de las pistas los aviones cazas soviéticos.  Durante cerca de media hora los Messerschmitts pasaron una y otra vez dejando las bases en llamas y a los lados de las pistas cientos de cazas completamente inutilizados.   Pese a la sorpresa, algunos pilotos rusos lograron llegar a sus naves y despegaron para repeler el ataque.  La impotencia de los rusos fue de tal magnitud, ante la superioridad del armamento alemán y sus mejores tácticas, que en actos de desesperación en algunos casos intentaron chocar los aviones para derribarlos.

me 109

Cazas alemanes Messerschmitts Me109

Messerschmitts Me109

Los Messerschmitts Me109 eran muy superiores a los viejos I-i6 e I-i53, sin embargo los pequeños cazas Illushin maniobraban con más agilidad y con un giro más cerrado que los alemanes.  La única forma que tenían los rusos de escapar a los veloces Me 109 era girar en círculos cerrados intentando abalanzarse contra el primer avión alemán que apareciera por delante.  La táctica daba resultados algunas veces, obligando a los pilotos alemanes a romper el contacto mediante una ascensión a la derecha o izquierda aprovechando el mayor poder de sus máquinas.   Pero esas tácticas no eran suficientes.  Hacia medio día ya habían sido destruidos más de 800 aviones soviéticos y al caer la noche cerca de 1.500 estaban fuera de combate, incluyendo más de 300 derribados por los antiaéreos.  El costo para los alemanes fue de apenas 35 aparatos.

MIG-1

Caza soviético MIG-1

Sacrificio de la aviación de bombardeo

Al finalizar el mes de junio, las órdenes de Moscú fueron de enviar todos los bombarderos disponibles a atacar a las fuerzas Panzer y las líneas de abastecimientos alemanas, aunque no había ya cazas para darles protección.   Como resultado fueron abatidos de manera implacable, muchas veces sin que hubieran podido lanzar una sola bomba casi todos los aviones soviéticos.   Solamente el día 30 de junio, la Jagdgeschwader 51, que operaba en Minks dándole apoyo aéreo al 2º Grupo Panzer, derribó 114 bombarderos y más al norte sobre el río Dvina los Messerschmitts del grupo de caza JG 54 abatieron 65 más.  Bajo esas circunstancias, los pilotos alemanes sin experiencia en combate se convertían en ases muy rápidamente, pues bombardero ruso que encontraban era derribado inmediatamente.

PE-2

Bombardero ligero soviético Petlyakov Pe-2

Ganando tiempo

El sacrificio de la aviación soviética era producto de la táctica de Stalin de ganar tiempo sin importar el costo en material o vidas.  Mientras eso ocurría, las fábricas de armamento en el oeste de los Urales eran desmontadas y trasladadas hacia el este, fuera del alcance de las fuerzas alemanas aún si ellas llegaban a ocupar la propia capital soviética.   Los soviéticos sabían perfectamente cuál era la capacidad aérea alemana, pues a menos que no fuera un secreto muy bien guardado, conocían muy bien con lo que contaban en su arsenal aéreo.  Todo lo que tenían, les fue expuesto por orden expresa del propio Hitler, luego de la firma del Tratado de Amistad.  Sin bombarderos pesados, la Luftwaffe no podría nunca alcanzar objetivos en Siberia, lo que más se le aproximaba a un bombardero estratégico era el FW-200 que adolecía de muchas fallas estructurales, tenía poca capacidad de carga y era incapaz de defenderse adecuadamente o ser protegido por algún caza de largo alcance, que no tenía la Luftwaffe.  Otros aparatos alemanes gigantescos eran paquidermos con poco valor táctico o estratégico, aparte de ser apenas naves de transporte o prototipos para impresionar a algunos.

Nace la Fuerza Aérea Roja

A mediados de 1941, la producción de aviones de caza soviéticos se concentró en reemplazar a los obsoletos I-i6 e I-i53 por Yak-1, MiG-1 y LaGG-3, que fueron la pieza angular en la defensa de Moscú.   El traslado de las fábricas de aviones redujo la producción en un 50% en 1941, pero a mediados de 1942 la producción alcanzó los 1000 aparatos mensuales.  Seis de las unidades de caza que defendieron Moscú pasaron a ser denominadas Regimientos de Guardia y que al sumarse otras conformaron la nueva Fuerza Aérea Roja.

Airacobra

P-39 con insignia estadounidense de 1939

Airacobra

Estados Unidos suministró aviones Bell P-39 Airacobra para compensar la pérdida de casi toda la aviación de caza soviética.  Unos cinco mil P-39 fueron enviados a la URSS a través de Irán.  Era un avión peculiar con su motor en línea instalado detrás del asiento del piloto y la cabina cerrada a la cual se ingresaba por una puerta lateral. Pero estaba bastante bien armado con un cañón de 37mm que disparaba a través de la hélice, más dos ametralladoras de 0.5 en el morro y dos .30 en las alas.  Comparado con lo que tenía entonces la URSS era toda una innovación.

Yak-1

Caza soviético Yak-1

Ofensiva en Kalinin

En enero de 1942, esas fuerzas pasaron a la ofensiva en el Frente de Kalinin contra el Grupo de Ejércitos Centro alemán, aunque ciertamente el aporte de la aviación rusa en ese momento no era comparable con el que hacían las fuerzas terrestres, pero ya eran capaces de enfrentarse a la Luftwaffe con relativo éxito y logrando algunos signos de superioridad aérea en la zona de Moscú y de Rostov.  La razón fundamental fue, que el equipo estaba diseñado para operar en las más crudas condiciones climáticas, cosa que no podían hacer los alemanes.

Lagg-3

Caza soviético Lagg-3

Ofensiva alemana en Crimea

Pero, al mejorar el clima con la llegada de la primavera de 1942, las cosas volvieron a revertirse.  Hitler perdió interés en Moscú ante la premura por garantizar el abastecimiento de petróleo.  Para ello, la ofensiva alemana en Crimea se llevó cabo con el apoyo de una fuerza de 1.500 aviones y en el norte, en la cuenca del Donetz, la Luftwaffe arrasó el frente soviético que se encontraba cercado por las divisiones Panzer.   Un nuevo cambio en las órdenes hizo volcar el esfuerzo alemán hacia el Volga y Stalingrado, donde irrumpió el ejército del General Paulus.  El 23 de agosto de 1942, Stalingrado era el objetivo de la Luftwaffe a la que atacó con una fuerza de 200 bombarderos protegidos por 50 Me 109.  La 102ª División Aérea soviética con aviones Yak-3 despegó para repeler el ataque.  El saldo fue de unos 90 aviones alemanes y 30 soviéticos derribados.  Simplemente, Alemania no tenía ya suficientes aviones para enfrentarse a los rusos.

Surgen ases soviéticos

Rápidamente aumentó el número de ases soviéticos que derribaron más de cinco aviones alemanes.  Sólo Mikhail Baranov liderando su escuadrón de Airacobras estadounidenses alcanzó 28 victorias.  En una oportunidad chocó su avión contra la cola de un Me-109 derribándolo mientras él lograba hacer un aterrizaje forzoso.  En esos meses Olga Yamshchikova destacó sobre los cielos de Stalingrado al ser la primera mujer que derribó un caza nocturno Junker Ju 88 el 24 de setiembre de 1942.  El 586º Regimiento de Yamshchikova completó la defensa de Stalingrado y posteriormente llegó hasta Austria durante la ofensiva soviética, logrando un récord de 40 derribamientos en 4400 salidas realizadas.


Publicado: 30 agosto/2005 - Actualizado: 20 octubre/2013