Base de submarinos, BETASOM

Después de la firma del Pacto de Acero entre Alemania y el Reino de Italia correspondía conversar sobre la forma en que las diferentes armas cooperarían para transferir tecnología y para establecer lazos de cooperación.   Los acuerdos navales se discutieron durante los días 20 y 21 de junio de 1939, en Friedrichshafen, un pueblo en la costa norte del Lago Constanza.

Sin embargo, si bien entre Alemania e Italia existía una estrecha relación política y económica, en el campo militar las cosas no marchaban como podía esperarse entre dos aliados, sobre todo porque militarmente entre ambas naciones existía una gran diferencia.   Por un lado, Alemania se había constituido en la primera potencia militar del mundo, adelantada en muchos años a todas las demás potencias y por el otro, Italia se encontraba en inferioridad de condiciones respecto a su socio, puesto que su capacidad militar se había quedado atascada en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial.   Sin embargo, en el aspecto naval el poder de Italia no era nada despreciable, porque contaba con una magnífica flota de guerra y sin duda había adquirido una notable experiencia en operaciones submarinas.   Pero, para que esa flota asumiera el control del Mediterráneo, tenía primero que dar cuenta de la marina de guerra británica y su bastión de Gibraltar, un escollo difícil de superar, porque lo que jugaba en contra de la Regia Marina, era el hecho de que la economía de Italia dependía de la agricultura y no precisamente de su industria, que sufría de muchas carencias en especial la de materias primas y de manera agobiante de la falta de suficiente combustible.

La Conferencia en Friedrichshafen no dio los resultados que Italia esperaba.   Alemania no hizo la prometida transferencia de tecnología en radares y por su parte Italia sólo aportó la venta de torpedos térmicos avanzados, que fue correspondida con la venta de torpedos eléctricos alemanes de última generación.   Lo que sí logró la primera autoridad naval italiana, el Almirante Domenico Cavagnari, fue obtener el máximo de cooperación alemana para establecer una presencia italiana en el Atlántico, hecho que se hizo realidad después de la firma del Armisticio de Compiegne mediante el cual Francia cedió toda su costa atlántica a Alemania.   Antes de eso, los submarinos de la Regia Marina debían cruzar el Mediterráneo para salir al Atlántico y regresar por el mismo camino, travesías que realizaron con mucho éxito por cierto.

BETASOM

Base BETASOM en Burdeos

Desde 1939, para los alemanes, la presencia italiana en África Oriental les hacía suponer que la Regia Marina operaría de manera decidida en el Océano Índico y Mar Rojo, a pesar de carecer de suficientes y adecuadas bases desde donde operar.   Pero, contrario a lo que esperaba Roma, la ayuda que pudiera prestar España en contraprestación a la recibida durante la Guerra Civil, nunca se materializó y por ello los submarinos italianos tuvieron siempre que afrontar el peligro que significaba el pasar por el Estrecho de Gibraltar, aguas controladas por la Royal Navy, pero que los submarinos italianos cruzaron sin mayores inconvenientes.

Estado mayor Italiano

El Almirante Perona y el Almirante Cavagnaro, asumen el control de la base.

La caída de Francia le brindó a Alemania la salida protegida al Atlántico, gracias a los numerosos puertos existentes en sus costas.   Eso permitió la expansión de la flota submarina alemana que emprendió una agresiva campaña de construcción que pronto desplazaría del segundo lugar a la flota submarina italiana.   Consciente Alemania de la importancia de la fuerza submarina de su aliado, requirió inmediatamente su presencia en el Atlántico para patrullar desde el sur de Lisboa, mientras los U-Boot se encargaban del área norte a partir de la capital portuguesa.

Betasom

El Almirante Cavagnari dispuso la formación de una delegación para que inspeccionara los puertos franceses y eligiera el que más se adecuaba para establecer una base de submarinos.   Fue elegido el puerto de Burdeos, que se encuentra a 50 millas de la Bahía de Vizcaya, al que se llega por el río Gironde, que a su vez tiene una serie de canales que lo conectan también con el Mediterráneo.   Burdeos además contaba con todas las facilidades de un gran puerto con esclusas, diques secos y flotantes, talleres, almacenes etc.

Los mandos italianos designaron a la nueva base de submarinos con el nombre BETASOM, formado con la designación del nombre del puerto de Burdeos (Burdeaux en francés) cuyo nombre fue asociado a la letra griega BETA y el prefijo SOM de la palabra Sommergibile (submarino).

BETASOM estaba ubicada en un amplio sector de Burdeos conectado al río Gironde por dos compuertas.   Contaba con dos diques secos, uno de ellos suficientemente grande como para aceptar los grandes submarinos transoceánicos y el segundo con capacidad para levantar dos submarinos más pequeños a la vez.

Contaba con barracas en número suficiente para el personal militar, comedores y las facilidades de albergue para la compañía del Batallón San Marco que tenía a su cargo la seguridad de la base.   Sin embargo nunca se construyeron bunkers para albergar a los submarinos italianos, pues todos ellos permanecían acoderados al aire libre.   Posteriormente, los alemanes construyeron los bunkers para proteger a sus submarinos en Burdeos.

Betasom

Entre la base y el mar hay 50 millas de canales en el río Gironde.   La navegación no es fácil y requería el uso de pilotos franceses para la entrada y salida de los submarinos lo cual sólo puede hacerse dos veces al día durante la marea alta.   Además de la salida al Atlántico una serie de sofisticados canales conecta Burdeos hacia el sur con el Mediterráneo, lo cual era también una gran ventaja para los submarinos italianos, excepto por lo expuestos que quedaban ante los ataques aéreos.

Para las comunicaciones por radio con Roma, la Regia Marina instaló un potente transmisor Marconi y las comunicaciones y coordinación con la Kriegsmarine en Berlín se hicieron mediante telégrafo y teletipo.  

La capacidad de BETASOM era de 30 a 32 submarinos.   Cada muelle tenía los suministros necesarios de electricidad, agua potable, aire comprimido y demás facilidades para el mantenimiento de los submarinos y la estadía y atención de sus tripulaciones.   Para el efecto trasladaron desde Italia los generadores eléctricos necesarios interconectados con la red eléctrica local.   Para el mantenimiento de los equipos de precisión de los submarinos fueron equipados talleres a los cuales fueron asignados técnicos e ingenieros especializados llevados de Italia.

De Grasse

SS De Grasse

La base fue puesta en servicio el 30 de agosto de 1940, coincidiendo con la llegada del que sería su máximo jefe, Almirante Angelo Perona, también llegaron el Jefe del Estado Mayor, Aldo Cocchia; el Comandante de la base Teodorico Capone; el Jefe del Servicio de Comunicaciones Bruno de Moratti, el Jefe de Operaciones Ugo Giudice y demás oficiales que completaban el equipo del Estado Mayor.   Fueron puestos al servicio de la Regia Marina el buque de línea británico SS De Grasse que fue confiscado por los alemanes y luego el barco alemán MS Usaramo de la Deutsche Afrika-Linien.

Para facilitar la coordinación, el Almirante Doenitz nombró como enlace en el Estado Mayor del Almirante Perona al prestigioso Korvettenkapitän Hans Rudolf Rösing, ex comandante del U-48, que en dos patrullas solamente había hundido 12 buques con un total de 60.917 toneladas.

Usaramo

MS Usaramo

El De Grasse sirvió de centro de comunicaciones donde se instaló el transmisor Marconi y funcionaba también como buque hospital para casos leves, mientras que los graves eran derivados al hospital local de Burdeos.   El De Grasse se encontraba acoderado al muelle, cerca a la estación de pasajeros que fue convertida en barracas para albergar a unos 750 marineros.   El control interno de la base estaba a cargo de la "2ª Compagnia Bis Battaglione BAFILE" compuesta por 225 infantes de marina del 1º Battaglione del Regimiento San Marco y la vigilancia de la periferia exterior de la base estaba a cargo de tropas alemanas.   Las defensas antieaéreas estaban en manos de seis baterías con cañones 88 y 45 ametralladoras antiaéreas distribuidas en toda el área de la base.   El sistema de detección antiaérea y alerta temprana desde la desembocadura del río Gironde y la Bahía de Vizcaya, estaba a cargo de la Luftwaffe.  En diciembre de 1942, el Regimiento San Marco envió como refuerzos a la 1ª Compagnia del 4º Battaglione Caorle

A medida que fue transcurriendo el tiempo y la base iba creciendo, los italianos comenzaron a aceptar personal francés para labores rutinarias, exceptuando el ingreso a los submarinos, a los cuales sólo tenían acceso personal italiano.   Aunque las medidas de seguridad eran estrictas por temor a los sabotajes, en BETASOM nunca se reportó un caso de intento de agresión, violencia, sabotaje o siquiera indisciplina por parte de los trabajadores civiles.

Doenitz visita Betasom

Almirante Doenitz de visita en BETASOM

Adicionalmente, a partir de setiembre de 1940, los mandos italianos establecieron una base naval alterna de menor envergadura en La Palice, cerca a La Rochelle en la bahía de Vizcaya, que queda a unas 50 millas de la boca del río Gironde.   En La Palice se estableció la 3ª Flotilla alemana que contaba con dique seco y espacio para albergar a las tripulaciones de tres submarinos.   Esta base fue usada para reparaciones menores y ajustes técnicos en los buques.   Se hizo así, porque la desventaja de Burdeos es que al no tener acceso inmediato al mar no era posible realizar pruebas de inmersión o revisiones bajo el agua.   Por esa razón ese tipo de pruebas se realizaban en La Palice, que tenía las facilidades para hacer las reparaciones o ajustes necesarios en el equipo, además de las pruebas de inmersión.   La Palice se usó también como última parada, antes de continuar la navegación en el Atlántico y de la misma forma se usaba como primer punto de atraque al regresar de ellas.  Para ello estaba equipada con todo lo necesario para subsanar cualquier deficiencia que se pudiera presentar en los submarinos antes de iniciar sus operaciones en el Atlántico o para realizar cualquier reparación menor de emergencia en los que regresaban de las patrullas.

Apenas establecida la base BETASOM, además de las otras bases en la costa francesa, se convirtieron en blanco preferido de los ataques aéreos británicos.   Los días 16 y 17 de octubre de 1940, el propio Burdeos fue víctima de los ataques de la RAF.   Por esa razón el Almirante Perona decidió dispersar parte del personal fuera de la base.   El ataque se repitió con más fuerza entre el 8 y 9 de diciembre, cuando 40 aviones británicos bombardearon Burdeos y lanzaron minas en el río.   El De Grasse sufrió algunos daños pero el Usaramo fue hundido por un blanco directo de una bomba británica.

A partir de ese momento varios de los servicios fueron sacados de la base y dispersados hasta 16 km fuera de ella.   El buque Jaqueline usado como depósito de municiones fue llevado más lejos todavía y parte de los torpedos en almacén fueron enviados a Pierroton.   El De Grasse fue trasladado a la Villa Moulin d’Ormon, donde fue acoderado, y los dormitorios de los oficiales acomodados en los castillos de Robat y Tauzien.   Gran parte del personal restante fue transferido al campamento de verano en Cradignan.   El Usaramo fue reflotado en mayo de 1941 y prestó servicio hasta el 25 de agosto de 1944 cuando fue barrenado en Lagrange, para bloquear el río Gironde.

Archimede

Archimede
(Para apreciar el efecto del camuflaje, observa la foto del Archimede entrecerrando los ojos y podrás tener una idea de lo que podía ver un piloto desde el aire.)

El Almirante Perona fue reemplazado por el Capitano di Vascello, Romolo Polacchini, en setiembre de 1941 (Capitano de Vascello es el rango inmeditamente inferior a Contralmirante).  BETASOM funcionó hasta el 8 de setiembre de 1943 cuando después de que Italia firmó el Armisticio, fue ocupada por los alemanes.   A partir de ese momento, gran parte de los italianos decidieron seguir peleando al lado de los alemanes, incluyendo las dos compañías del Regimiento San Marco, sin embargo el comando italiano fue desactivado y no volvió a ser habilitado.   Los submarinos italianos de BETASOM, pese a permanecer al aire libre, nunca sufrieron daños por los bombardeos, ni cuando estaban acoderados a los muelles, ni mientras navegaban por los canales o el río Gironde.  Eso se debió al excelente camuflaje y las redes utilizados por los italianos.   Probablemente los británicos esperaban ver submarinos con pintura convencional tal como la usaban los alemanes y por eso no pudieron ser detectados.  

Gianfranco Gazzana Priaroggia

Capitano di Corvetta Gianfranco Gazzana Priaroggia

En total los submarinos italianos de BETASOM hundieron 132 buques mercantes con un total de 600.000 toneladas y 18 buques de guerra que sumaron otras 19.000 toneladas.  El más exitoso de los comandantes de BETASOM fue el Capitano di Corvetta Gianfranco Gazzana Priaroggia comandante, primero del submarino Archimede y después del submarino Da Vinci.  Gazzana hundió once buques mercantes confirmados en tan sólo 3 misiones en el Atlántico, sin embargo no se sabe cuales fueron los éxitos en la última misión a bordo del Da Vinci, pues el 23 de mayo de 1943, fue hundido con toda la tripulación por el destructor HMS Active y la fragata HMS Ness.

En el comando de la Base BETASOM, al Almirante Angelo Perona le sucedieron, el Almirante Romulo Polacchini, que asumió el mando de la base el 18 de setiembre de 1940 y luego el Capitano de Vascello Enzo Grossi el 28 de setiembre de 1942.


Bibliografía

LIBRO - Axis submarines (World War 2 fact files) por Anthony John Watts.
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LIBRO - The Italian Navy in World War II (Contributions in Military Studies) por James J. Sadkovich.
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Publicado: 10 julio/2008 - Actualizado: 17 octubre/2013






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