Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

The Pond

The Pond fue creada durante la Segunda Guerra Mundial como una organización dedicada únicamente a operaciones de interés para Estados Unidos.  Ajena completamente a sus aliados europeos, The Pond se mantuvo operativa durante 13 años y fue mantenida en secreto por más de 50 años.  Los agentes de la organización utilizaron como fuentes de información, desde oficiales alemanes, hasta agentes soviéticos y, en cierto momento, hasta un asesino en serie de nacionalidad francesa.

La agencia funcionaba bajo la cubierta de grandes corporaciones multinacionales, incluyendo American Express, Chase National Bank y Philips, el gigante de la electrónica basada en Holanda y Werkzeugmaschinenfabrik Oerlikon Buhrle & Co. de Zurich.   Uno de los mejores agentes de la organización era una periodista estadounidense.

Después de tantos años operando en el anonimato, desde el 2001 finalmente se conocen las tanto tiempo ocultas raíces del espionaje estadounidense, ya que decenas de miles de documentos secretos, una vez encontrados en las cajas fuertes y archivadores sellados en un granero cerca de Culpeper, Virginia, han sido hechos públicos después de una revisión de seguridad a cargo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Los documentos, que el líder de The Pond intentó mantener en secreto durante mucho tiempo después que la organización se disolvió, se clasificaron en los Archivos Nacionales en College Park, Maryland, en 2008, pero sólo se abrieron al público en abril.   Los registros, más los documentos obtenidos por The Associated Press en los últimos dos años del FBI, la CIA y otros organismos bajo la ley del "Freedom of Information Act", muestran una organización sofisticada obsesionada con el secreto en que operaba una red de 40 agentes principales y más de 600 fuentes de información en 32 países.   En sus investigaciones, la Associated Press también entrevistó a ex funcionarios, familiares, historiadores y personal que trabajaba en los archivos de la organización.

The Pond, diseñada para ser relativamente pequeña y operar en la sombra, se creó para anotar algunos éxitos definidos, pero sus rivales pusieron en duda sus fuentes y, en definitiva, fue desacreditada debido a que su líder era demasiado agresivo y además protegido del senador Joseph McCarthy y otros anti-comunistas radicales, que hicieron noticia después de la Segunda Guerra Mundial.

Los documentos de The Pond, también ponen de relieve cuestiones que siguen estando vigentes hoy en día, como la rivalidad entre las agencias de inteligencia de Estados Unidos que han crecido hasta alcanzar el número de 16; el uso cuestionable por el gobierno de operaciones no registradas en los libros, con presupuestos ocultos a la supervisión del Congreso; y la dependencia de los contratistas para realizar trabajos sensibles de seguridad nacional.

Creado por la inteligencia militar de Estados Unidos como un contrapeso a la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos), la precursora de la CIA, que funcionaba como una agencia semiautónoma del Departamento de Estado durante la Segunda Guerra Mundial, terminó sus días como un contratista de la CIA con enlaces con J. Edgar Hoover el poderoso director del FBI, durante la administración de 6 presidentes de Estados Unidos, desde Franklin D. Roosevelt hasta Richard Nixon.

La organización cuenta entre sus hazañas un intento de negociar la rendición de Alemania con Hermann Goering, uno de los principales líderes militares de Adolf Hitler, más de seis meses antes que la guerra terminara; también un esfuerzo para reclutar al mafioso Charles "Lucky" Luciano, en un complot para asesinar al Duce Benito Mussolini; la identificación de la ubicación de las plantas alemanas de agua pesada durante la investigación atómica en Noruega; y proporcionar información previa a la primera explosión atómica de la Unión Soviética.

Hubo otros éxitos tangibles, tales como la plantación de un contraespía de alto nivel en la policía secreta soviética y, en una importante operación denominada "Empire State", The Pond pagó a un grupo de disidentes detrás de la Cortina de Hierro, con fondos de la CIA, para obtener secretos criptográficos para romper los sistemas de mensajes codificados desde Moscú.

Zoltan Pfeiffer

Zoltan Pfeiffer a su llegada a Frankfurt

Pero fue la exitosa fuga de Zoltan Pfeiffer una de las operaciones de más alto perfil, que ganó grandes encabezados en la prensa internacional, aunque el papel de The Pond en este asunto se mantuvo en secreto durante años.

Fue una noche a principios de noviembre de 1947, en Hungría, en los albores de la Guerra Fría, cuando unos disidentes anticomunistas se apresuraron a través de un jardín y por un barranco para dirigirse en un vehículo a una calle oscura y desierta de Budapest.   Se escondieron en cuatro grandes cajas de madera, donde se ocultaron para su peligroso viaje.   Cuatro barricadas en la carretera se interponían entre ellos y la libertad.

Lo que Zoltan Pfeiffer, una destacada figura política opuesto a la ocupación soviética, su esposa y su hija de 5 años de edad, no sabían, fue que su chofer, James McCargar, era un agente encubierto que trabajaba para The Pond.

McCargar, un funcionario del Departamento de Estado, que en secreto era el agente de The Pond en Budapest, había recibido la orden de encontrar una manera de sacar a Pfeiffer y su familia fuera del país.   El húngaro fue el líder de un partido anti-comunista, pequeño pero cada vez más popular, que habían logrado buenas posiciones en las elecciones de agosto, y como consecuencia había empezado a recibir amenazas de muerte.

McCargar coordinó la fuga con la ayuda de Edmund Price del Departamento de Estado, quien también ha sido identificado en los documentos que trabajaba para The Pond.   Pero fue McCargar, armado con una pistola, que les hizo salir de Budapest, pasando cuatro bloqueos de carreteras.   En uno, un guardia soviético pidió ver lo que había en las cuatro cajas.   McCargar le sobornó con varios paquetes de cigarrillos.

Llegaron a Viena, un hervidero de intriga internacional, cuando Estados Unidos compartía el control de Austria con sus aliados, los franceses, los británicos y los soviéticos.   En este contexto políticamente cargado, Pfeiffer y su familia fueron llevados a un campo de aviación y salieron de contrabando a Frankfurt y de allí a Nueva York.   Llegaron en los Estados Unidos el 12 de noviembre, como héroes de la oposición anticomunista.

Uno de los fugados, la hija de Pfeiffer, Madeline, dijo a la AP que recordaba estar sentada en las piernas de su madre dentro de un cajón de madera y que le dieron pastillas para dormir para mantenerla en silencio.

"Es extraño darse cuenta de que hemos vivido todo eso, y que mis padres pudieron mantenerse con vida gracias a esa peripecia", dijo Madeline Pfeiffer, de 67 años, que ahora vive en San Francisco.   En el 50 aniversario de su viaje desde Hungría, dijo que le envió a McCargar una botella de coñac - lo que él y sus padres bebían después de escapar.   Otros dos disidentes escaparon junto con ellos.

John V. Grombach

John V. Grombach

El jefe de The Pond fue el coronel John V. Grombach, un productor de radio, empresario y ex boxeador olímpico -que tenía un pequeño perrito negro de raza poodle que solía echarse debajo de su escritorio.   Asistió a West Point, pero no se graduó con su clase porque, según un documento del Ejército de Estados Unidos, tenía muchos deméritos.   Su apodo era "Frenchy", porque su padre era un francés que trabajó en el consulado de Francia, en Nueva Orleans.

El Departamento de Guerra había aprovechado a Grombach para crear la rama de inteligencia secreta en 1942, como una base para un servicio de espionaje permanente.   Grombach dijo que los objetivos principales fueron la seguridad y el secreto, a diferencia de la OSS, que dijo que había sido infiltrada por los aliados y subversivos.   Al principio fue conocido como la SSB (Special Service Branch), entonces la Sección Especial del Servicio y, finalmente, como la CIB (Coverage and Indoctrination Branch) encargada de la cobertura y del adoctrinamiento.

Para los pocos que apenas sabían de su existencia, la red de inteligencia era conocida por su nombre arcano, The Pond (El Estanque).   Sus líderes se referían a la G-2 de Inteligencia Militar como The Lake (El Lago), la CIA, que se formó posteriormente, era conocida como "The Bay (La Bahía), y el Departamento de Estado era "The Zoo" (El Zoológico) .   La organización de Grombach se ocupaba también de la criptografía, espionaje político y las operaciones encubiertas.   Mantenía agentes clandestinos en Budapest, Londres, Lisboa, Madrid, Estocolmo, Bombay, Estambul y otros lugares.

Grombach dirigió sus operaciones remotas desde una oficina en el edificio de Steinway Hall de Nueva York, donde trabajó bajo la cubierta de un consultor de relaciones públicas de Philips.   Su carácter combativo le había ganado una reputación, que de acuerdo a un documento en su expediente de inteligencia del ejército lo califica como un oportunista dispuesto a "cortarle la garganta a cualquier persona que se interpusiera en su camino".

Al definir el papel de The Pond, Grombach sostuvo que la red encubierta buscaba recolectar inteligencia indirecta de las personas que con empleos regulares en ambos, países hostiles y naciones aliadas, vivían en los suburbios y trabajaban en los periódicos o en las universidades.

Grombach escribió en un documento desclasificado, existente en el Archivo Nacional, que The Pond tenía como misión "recolectar inteligencia secreta importante a través de muchas compañías internacionales, sociedades, organizaciones religiosas y de negocios, y profesionales que estaban dispuestos a cooperar con los Estados Unidos, pero que no trabajaban con la OSS, ya que esa organización se integró necesariamente con británicos y franceses de Inteligencia infiltrados por los comunistas y los rusos."

El 15 de abril de 1953, Grombach escribió que la idea detrás de su red consistía en utilizar "observadores" que quisieran entablar relaciones a largo plazo y producir información mucho más valiosa que las que compraban los agentes secretos.   "La información era rara vez o nunca, comprada, y no podía haber operadores profesionales pagados, ya que se convertían más tarde en personal al que no sólo pagaban sus propios gastos, sino que el dinero realmente llegaba a sus organizaciones."

Los oficiales de la CIA, por su parte, no pensaban mucho en The Pond y finalmente llegaron a la conclusión de que la organización no era cooperativa con ellos, sobre todo porque siempre se negaba a divulgar sus fuentes, lo que complicaba los esfuerzos para evaluar sus informes.   En una carta de agosto 1952, como una antelación de que la CIA finalmente rompería la relación con The Pond, la oficina del General Walter Bedell Smith emitió un informe diciendo "nuestro análisis de los informes presentados por esta organización, nos ha convencido de que su producto sometido a evaluación, no justifica el costo." A la CIA le tomó hasta 1955 para romper por completo el vínculo con The Pond.

Mark Stout, un ex funcionario de inteligencia e historiador del Museo Internacional del Espía en Washington, analizó los documentos recién liberados y dijo que no estaba claro cuán importante era la recopilación de inteligencia de Estados Unidos hecha por The Pond, en su conjunto.   Sin embargo dijo que "Ellos estaban haciendo algunas buenas contribuciones".

Matthew Aid, un historiador de inteligencia y autor de "El Centinela Secreto: La Historia no contada de la Agencia de Seguridad Nacional" que ha revisado parte de la colección, dijo que no había evidencia de que los informes de The Pond llegaran a quienes tomaban las decisiones.  Dijo, "Todavía no estoy convencido de que la organización de Grombach, durante la Segunda Guerra Mundial, fue un esfuerzo que valió la pena y menos aún cuando se hizo clandestina".

Sin embargo, lo que pudo haber carecido de calidad y tenido poca influencia, The Pond ciertamente lo hizo con descaro y sin amilanarse.

En un libro publicado en 1980, Grombach escribió que uno de los informantes más inusuales de la organización fue un asesino en serie francés llamado Marcel Petiot.   La "Rama Secreta de Inteligencia", como él se refirió a The Pond, comenzó a recibir informes de Petiot durante la guerra.  Él era un médico de París que atendía regularmente a refugiados, empresarios y agentes de la Gestapo, pero también tenía predilección por matar judíos sobre todo ricos y los incineraba en un horno en el sótano en su casa, que estaba forrado con aislamiento acústico.   Petiot fue declarado culpable de 26 asesinatos y fue guillotinado en 1946.   Sin embargo, Grombach lo consideraba un informante valioso debido a sus contactos.

Un cable descubierto entre los papeles recién liberados parece confirmar que The Pond estaba rastreando el paradero de Petiot.   En un memorando sin fecha, el escritor dice que Petiot fue inducido por un agente de la Gestapo "a caer en una trampa para ser arrestado por los alemanes." Petiot fue detenido brevemente por la Gestapo en 1943.

Esas fuentes con frecuencia enviaban sus informes a los directivos más importantes - a menudo empresarios o miembros de grupos de la oposición.   Pero también había periodistas en la red de espionaje.

Ruth Fischer, cuyo nombre en código era "Alice Miller," fue considerada una agente clave de The Pond, trabajando durante ocho años bajo la cobertura de corresponsal, incluso para el periódico North American Newspaper Alliance. Según los documentos recién liberados, ella había sido, antes de la guerra, una lideresa del Partido Comunista de Alemania y fue valiosa para The Pond en los primeros años de la Guerra Fría, combinando inteligencia de stalinistas, marxistas y socialistas de Europa, África y China.

Pero The Pond aprovechó muy bien la ayuda de las grandes empresas y corporaciones en tiempos de guerra, lo que fue esencial para penetrar en los territorios del Eje.

La compañías de la holandesa Philips, incluida su división de Estados Unidos., le dio a The Pond, dinero, contactos, tecnología de radio y apoyó a Grombach encubriéndolo con actividades de negocios en Nueva York.   El portavoz de Philips, Arent Jan Hesselink, dijo que la empresa tenía contactos de negocios con Grombach desde 1937 hasta 1970.   Añadió que no podía "evitarse la existencia de contactos entre Philips y Grombach porque era necesario auspiciar la inteligencia de Estados Unidos durante la guerra."

The Pond sentó las bases e ideó un plan detallado de posguerra para integrar sus actividades en las operaciones de negocios de las sucursales de la empresa Rubber Co., en 93 países.   No se sabe si el plan se llevó a cabo nunca.   The Pond también trabajó con las empresas American Express, Remington Rand, Inc. y el Chase National Bank, de acuerdo a los documentos en los Archivos Nacionales.

American Express, dijo la portavoz Caitlin Lowie, según los resultados de una búsqueda en los archivos de la empresa no mostró ninguna evidencia de una relación con la organización de Grombach.   Los representantes de las otras empresas o sus sucesores no respondieron a las peticiones de comentario al respecto.

The Pond dirigió también sus recursos con fines políticos internos en Estados Unidos.   En la década de 1950, durante la persecución de comunistas en Estados Unidos, Grombach comenzó a suministrar nombres a McCarthy sobre supuestos riesgos de seguridad interna en su país.   Para entonces, The Pond era una organización contratista de la CIA, que existía como una empresa semi-privada, no obstante, los altos mandos de la agencia estaban muy molestos por las acciones de Grombach.   No pasó mucho tiempo antes de que el contrato fuera disuelto, lo que en buena cuenta precipitó el fin de The Pond.

La CIA retuvo miles de páginas de la colección de los documentos de Grombach de los Archivos Nacionales, entre ellos ocho rollos de documentos grabados en microfilm.   Por su parte la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) retuvo dispositivos utilizados para enviar mensajes codificados.   La CIA también rechazó una solicitud de la Associated Press invocando la Ley de Libertad de Información para que revelaran su relación con The Pond, ante la negativa la AP apeló ante la Corte Suprema de Justicia.

Grombach escribió a los Archivos de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford, con fecha 10 de junio 1977, manifestando que la mayoría de sus documentos clasificados irían a la American Security Council Foundation, un grupo anti-comunista que trabaja sobre la política de seguridad nacional.

Henry A. Fischer, director ejecutivo del American Security Council Foundation, dijo que de los recintos de seguridad de 683 acres en Longea Estate - sede del antiguo consejo del Freedom Studies Center - fueron erróneamente retirados por contratistas que transfirieron el contenido de la biblioteca.   Dijo que había sido informado por el personal del error cuando los agentes del FBI fueron llamados para examinarlos.   "No tengo idea de lo que iban a hacer con ellos", puntualizó.

El historiador del FBI John Fox dijo que sólo una caja fuerte fue retirada de la propiedad por los contratistas y abierta con taladros y su contenido fue entregado a la CIA, que informó al FBI acerca del descubrimiento en diciembre de 2001.   Fox dijo que el FBI recuperó cuatro cajas de seguridad y las llevó a Quantico para ser abiertas.   Después de una investigación, Fox dijo que los documentos fueron transferidos a la CIA.


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Bibliografía

AP IMPACT: Before the CIA, there was the Pond, por RANDY HERSCHAFT y CRISTIAN SALAZAR , Associated Press Writers

CIA Library, Center for the Study of Intelligence


Publicado: 17 agosto/2010