Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Compañías de Seguros y Reaseguros

Durante la Segunda Guerra Mundial, a comienzos de 1943, fue creada la Unidad de Inteligencia de Seguros de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) de Estados Unidos.  Este grupo de especialistas en seguros entró en funciones cuando la OSS, comenzó a sospechar que el gobierno alemán estaba utilizando, entre otras cosas, la industria de seguros para financiar la guerra y para recolectar información estratégica de otros países.

Los negocios de las aseguradoras

Las compañías de seguros estadounidenses estuvieron compitiendo de manera muy agresiva en los negocios de ultramar, aún después que Estados Unidos entró en guerra.  Los archivos de la OSS sugieren que informes sobre industrias, comercio, servicios públicos y utilidades de las ciudades de muchos países, estaban cayendo en manos del enemigo, debido a la estrecha relación, comercial y financiera, que siempre ha existido entre las compañías de seguros de todo el mundo, que se entrelazan con el sistema bancario internacional.

Los seguros en Alemania

Antes de comenzar la guerra, Alemania poseía el 45% de la cartera de seguros en todo el mundo y esa cartera se incrementó cuando comenzó la guerra en Europa y países importantes como Francia, Bélgica, Noruega y Dinamarca fueron invadidos.  Tan pronto como la Blitzkrieg ocupaba las ciudades importantes de esos países, agentes especialistas en seguros se encargaban de investigar a los asegurados en las empresas nacionales de los países ocupados.  Las compañías de seguros alemanas coparon el mercado de seguros en esos países mediante los corredores locales que inmediatamente entregaron sus carteras a la poderosa industria de seguros y reaseguros alemana, que en esos momentos brindaba más garantías y mejores márgenes de ganancia en su negocio.  Por la misma razón y para evitar desaparecer del mercado, las pequeñas empresas de seguros se protegieron mediante reaseguros con grandes empresas alemanas.  Mientras se realizaba ese proceso, los aseguradores alemanes recopilaron información sobre la vida y propiedades de los clientes a quienes estaban reasegurando.

En Estados Unidos, la Unidad de Inteligencia de Seguros de la OSS comenzó como protección para los asegurados estadounidenses y luego como contribuidores al esfuerzo de guerra y para explotar una futura inversión en la rama de seguros de la posguerra.

Los seguros y la OSS
Starr

Cornelius Vander Starr

Los hombres detrás de la Unidad de Inteligencia de Seguros de la OSS fueron el Coronel William J. Donovan, cabeza de la organización y Cornelius Vander Starr, corredor de seguros.  Starr, de origen holandés, nacido en 1892, después de servir durante la Primera Guerra Mundial, cuando contaba con 27 años de edad, viajó al Lejano Oriente con sólo 300 yenes en el bolsillo.   Llegó a Shangai en 1919 y pronto encontró los medios para fundar una pequeña empresa de seguros, llamada American Asiatic Underwriters, establecida en el centro de esa populosa ciudad.  Comenzó representando a varias compañías de seguros estadounidenses y vendiendo pólizas con cobertura contra incendios y riesgo marítimo.   La firma creció rápidamente y fundó Asia Life Insurance Company que en 10 años tenía oficinas en China, Hong Kong, las Filipinas, Indochina, Yakarta y Kuala Lumpur.

American International Group

En 1926, Cornelius Starr fundó American International Underwriters, su primera oficina en EEUU, que brindaba seguros fuera de los Estados Unidos.  Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, el negocio de seguros se volvió muy difícil y Starr regresó a EEUU en 1939 decidiendo expandir sus negocios a una zona más protegida: Latinoamérica.  Durante los siguientes 50 años, Starr levantó lo que es actualmente la poderosa American International Group (AIG), una de las más grandes empresas de seguros del mundo.

Lavado de dinero

Mientras estaba en Nueva York, Cornelius Starr fue reclutado por Donovan para formar la Unidad de Seguros de la OSS.  Esta rama de inteligencia de la Oficina de Servicios Estratégicos, puso en una lista negra a las empresas de seguros alemanas o de otras nacionalidades que tuvieran capitales alemanes.  Pronto, los agentes de la OSS descubrieron que las compañías de seguros alemanas hacían negocios por intermedio de países como Suiza y lavaban dinero de seguros mediante afiliados sudamericanos, especialmente de Argentina donde sus negocios estaban protegidos.

Como el personal de Cornelius Starr y ejecutivos de otras empresas de seguros, estaban íntimamente ligados a gente involucrada en el negocio a nivel mundial, podían rastrear a los potenciales colaboradores que eventualmente se convertían en fuente de información para las investigaciones.

American Foreign Insurance Association

Entre las personas elegidas se encontraba Theodore Endemann un alemán nacionalizado estadounidense que fue nombrado representante en París por la American Foreign Insurance Association en 1930.  Pero al comenzar la guerra y en el momento de la capitulación de Francia, Endemann decidió ofrecer sus servicios a los alemanes, ayudando en la campaña de Rommel en África mediante el suministro de valiosa información de importancia táctica, que resultó muy útil en la planificación de la campaña.   La esposa de Endemman era de nacionalidad británica y de indudable y probada lealtad hacia su país, por lo que varias veces fue detenida por la Gestapo para hacer indagaciones.

La Unidad de Inteligencia de Seguros de la OSS también investigaba a estadounidenses que en algunos casos ocupaban cargos importantes, como sucedió con una compañía de seguros argentina, subsidiaria de la propia American Foreign Insurance Association, que tenía un colaborador alemán en su directorio y que lo reeligieron, a pesar de que la empresa prometió a la OSS, que no lo harían.

Otros agentes de seguros

Otros dos ejecutivos de una compañía de seguros de Nueva York, Cecil Stewart y Stewart Hopps, también fueron investigados por vender seguros de guerra a industrias estratégicas estadounidenses, revendiendo pólizas a afiliadas latinoamericanas, relacionadas con aseguradoras alemanas.  Esos dos ejecutivos, poseían también una empresa naviera que fletaba buques cisterna a la Royal Dutch Shell, empresa holandesa que servía a Alemania y que utilizaba trabajadores repatriados de los países de Europa del Este ocupados por los alemanes.  La investigación de esta intrincada red de negocios estuvo a cargo de Ernest Stiefel, miembro de la unidad de inteligencia que logró diagramar la forma como todas esas compañías compartían los riesgos y seguros, invertían, reinvertían y se aseguraban entre sí, compartiendo de manera intencional o inocente, información estratégica de países que se encontraban en guerra.  Aunque parezca paradójico, tanto Stewart como Hopps formaron parte del comité que organizó la Unidad de Investigación de Seguros de la OSS.

Entre los muchos expertos en seguros que formaron parte del equipo de la Unidad de Seguros, se encuentran un agente de nombre Bob Smith que viajaba por China y diversos países neutrales y que logró enviar información sobre el ferrocarril Cantón-Kowloon.  La información enviada por Smith, era de valor estratégico considerando que Japón se encontraba ocupando territorio chino y hacía uso de los trenes chinos.   Gracias a información obtenida mediante sus relaciones sociales, Smith también envió informes sobre el sistema de distribución de agua en Tokio.

Otro de esos agentes, fue un experto de nombre Robert Rushin conocido como "Lucky Luke" (Suertudo Luke), de la empresa de seguros Home Insurance Company, que fue asimilado al ejército y enviado a Londres en 1943.  Debido a que la OSS y la Inteligencia Británica, no había podido penetrar la red de aseguradores de Londres para recolectar información sobre países del Pacífico Sur, Rushin fue seleccionado para realizar esa misión.  Rushin conoció a un oficial de la Embajada de Estados Unidos, que había logrado establecer una relación con la empresa corredora de seguros Swiss Re, compañía que mantenía relaciones de negocios con los alemanes, pero debido a incompetencia o inexperiencia, no había logrado obtener información de valor.  Rushin se las agenció para obtener informes que incluían desde reportes de inspecciones de ferrocarriles en China, hasta fotos de la tienda por departamentos Mitsukoshi del centro de Tokio y planos de una fábrica de productos químicos alemana.

Uso de los informes de inteligencia

Mediante los informes de inteligencia, los mandos militares y políticos, sabían qué fabricas bombardear, qué puentes volar, qué barcos mercantes podían ser hundidos.  Con los informes de los agentes de seguros, en Berlín, Washington y Londres, prepararon los planes estratégicos y diplomáticos.  Primero los alemanes usaron la información obtenida de los países ocupados y luego los Aliados hicieron lo mismo para destruir el poder económico alemán.  Mediante canales diplomáticos, Londres y Washington presionaban a los países neutrales que se resistían a romper relaciones con los países del Eje, dándoles listas con los nombres de las personas y empresas contra las cuales los gobiernos debían tomar represalias, acusándolas de mantener relaciones con empresas alemanas.  Esta fue una práctica común empleada contra los países latinoamericanos.

La recolección de información incluía también los planos de cientos de fábricas en Europa y Japón y esos datos eran pasados al comité de blancos para bombardeo, que en 1944 contaba con la ubicación precisa de unas 150 plantas industriales japonesas que debían ser reducidas a escombros.  Sin duda, la investigación de seguros fue una importante arma de guerra utilizada ampliamente por ambos bandos en el período 1939 a 1945.

Terminada la guerra, los expedientes de la Unidad de Investigación de Seguros de la OSS fue utilizada para perseguir, enjuiciar y condenar a todas aquellas personas, en especial ejecutivos y empresas contra quienes los Aliados tomaron represalias.

Ocaso de los seguros alemanes

Cuando la balanza de la guerra se inclinó a favor de los Aliados, las compañías de seguros alemanas comenzaron a perder dinero y exigieron a las altas esferas del poder del Tercer Reich, que terminaran la guerra.  En la medida que los bombardeos aliados destruían las ciudades alemanas y las cifras de muertos aumentaban vertiginosamente, el gobierno alemán prohibió la venta de pólizas de seguros, medida que fue criticada hasta en los diarios.  Los seguros de vida y los intereses que ganaban, eran una manera conveniente de inversión para los alemanes, cuando miraban en retrospectiva la experiencia sufrida durante y después de la Primera Guerra Mundial.   A medida que la derrota de Alemania se hacía más evidente, los agentes de seguros de la OSS se dedicaron a investigar la forma cómo los alemanes podía usar las empresas de seguros para lavar los valores de sus activos, que podrían se utilizados en el futuro, para reconstruir la maquinaria bélica.  Estas investigaciones continúan hasta hoy en día.

Los seguros en los países vencidos

Después de la guerra, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, abogó por el restablecimiento de las empresas de seguros en Alemania y Japón.  Por ejemplo, Munich Re y Swiss Re, fueron reflotadas y en la actualidad son dos de las más grandes compañías de seguros y reaseguros del mundo.  Después de su misión en Londres, el señor Rushin, fue ascendido a miembro de la rama X-2, encargada de la contrainteligencia en Washington y regresó a su compañía Home Insurance.   Pasados unos años, luego de que Rushin se retiró de la empresa, la Home Insurance quebró, a causa de las demandas y juicios ganados por las víctimas de cáncer por acción del asbesto en 1970.  Paradójicamente, la empresa Home Insurance, no tuvo suficiente cobertura de seguros para cubrir sus pérdidas y cerró sus puertas.

Cornelius Starr envió agentes de seguros de la OSS a Asia y Europa, aún antes que las acciones bélicas finalizaran en 1945 y fundó el que eventualmente se llamó American International Group (AIG).  Esta gigantesca empresa, en la actualidad, tiene su sede principal en el mismo edificio del centro de Nueva York, donde la Unidad de Inteligencia de Seguros de la OSS trabajó en el más completo secreto durante la guerra.

Muerte del magnate de seguros

El magnate de seguros Cornelius V. Starr murió en 1968, pero su imperio perdura.  La gigantesca AIG es la más grande compañía de seguros de Japón; más de un tercio de sus 40 mil millones de dólares de ingresos del último año, proviene del que fue teatro de guerra del Lejano Oriente y que Cornelius Starr ayudó a bombardear hasta 1945.   AIG posee activos por más de 561 mil millones de dólares, fortuna que comenzó con sólo 300 yenes.

Entre las investigaciones existentes relacionadas con seguros, se encuentran las que tratan de determinar que pasó con las pólizas de seguros de los judíos en Alemania.  Hay un decreto holandés del 11 de junio de 1943 que ordenó informar y liquidar todas las pólizas de seguros a favor de judíos.

Durante el gobierno del Presidente Clinton, el servicio de Archivos Nacionales de Estados Unidos desclasificó los documentos relacionados con las investigaciones de seguros durante la guerra para ayudar a rastrear las cuentas y pólizas de seguros no pagadas a judíos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Todos los documentos que fueron desclasificados corresponden a aquellos donde se nombran a personas ya fallecidas.  Todavía, muchos otros documentos relacionados con el mismo caso, permanecen clasificados.


Bibliografía

- National Archives and Records Administration


Publicado: 06 agosto/2004