Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Alan Nunn May

Alan Nunn May

Alan Nunn May, nació en King’s Norton, Birmingham, Inglaterra el 2 de mayo de 1911, en una familia de clase media acomodada.  Sus primeros estudios los efectuó en la escuela Rey Eduardo de Birmingham, donde demostró ser un niño muy brillante.  Luego fue matriculado en Trinity Hall de Cambridge donde estudió física.  Después de graduarse cursó estudios de postgrado, doctorándose en Física Experimental.

Durante su educación, tuvo influencia marxista y se sintió muy bien impresionado con la política comunista aunque nunca fue militante de ningún partido u organización política.  Eso no era nada extraño en la década de los 30, cuando una gran corriente de tendencia izquierdista y en especial marxista-comunista recorría el mundo.

En 1936 hizo un viaje a la Unión Soviética y a su regreso se unió al comité editorial de la revista oficial de la Asociación de Trabajadores Científicos, un organismo de fuerte tendencia comunista.   Eventualmente May se afilió al Partido Comunista Británico.

En 1939 trabajó en un proyecto secreto de radar.  En octubre de ese año, el departamento de física del King's College fue evacuado a Bristol donde continuó sus investigaciones en partículas elementales.  Luego fue incorporado al proyecto secreto que llevaba el extraño nombre "Proyecto de Aleaciones para Tubos", que disfrazaba al proyecto británico para construir una bomba atómica en el Laboratorio Cavendish en Cambridge.

Poco después, en 1943, el laboratorio de investigación del radar fue enviado a Canadá por razones de seguridad, aunque también para estar en contacto próximo con el Proyecto Manhattan de EEUU.  Poco después, el Coronel Nikolai Zabotin, jefe de la inteligencia soviética en Canadá, pero que actuaba bajo el disfraz de Agregado Militar de la Embajada de la URSS en Ottawa, se puso en contacto con May.  Las intenciones de Zabotin eran el de penetrar en el programa de investigación atómica de sus aliados.

En los dos años siguientes, por razones de trabajo, Nunn May visitó Chalk River donde se procesaba "agua pesada" y muchas otras veces fue al Laboratorio Argonne de Chicago.  Las visitas se hicieron muy frecuentes y las autoridades estadounidenses pusieron limitaciones, aunque no tenían razones para sospechar las verdaderas actividades de May.  Cuando el teniente Pavel Angelov se aproximo a May para solicitarle directamente información relacionada con la bomba atómica, el científico británico no tuvo ningún inconveniente en aceptar colaborar con ellos.

Nunn May le pasó a la embajada soviética la información de que los alemanes estaban trabajando en "agua pesada" y que "habían muchos indicios que indicaban que Alemania intentaba lanzar una bomba atómica en Rusia".  Sin embargo May, algo indignado, rechazó el pago de $200 y dos botellas de whisky que los rusos ofrecieron en pago por sus servicios.

En el año 1945, May les dijo a sus amigos soviéticos, que su vida en Canadá estaba llegando a su final y que regresaría a Londres.   Como último favor, los rusos le pidieron a May informes detallados sobre la detonación de la bomba atómica experimental en Álamo Gordo.  Nunn May cumplió con el encargo, suministrando toda la documentación que al respecto llegó a sus manos.

En setiembre de 1945, Nunn May regresó a Inglaterra para retomar su antiguo puesto en el King's College.  Los rusos intentaron ponerse en contacto con él nuevamente, pero en esos momentos, Igor Gouzenko fue detenido en Ottawa y fue revelada, en amplio expediente, las actividades de espionaje de Nunn May.  El gobierno británico ordenó mantener a May bajo observación.

May fue detenido en 1946 con cargos de haber suministrado documentos que directa o indirectamente podrían haber beneficiado al enemigo.  Al ser arrestado, reconoció sus actividades de espionaje por cuenta de la URSS, pero manifestó que había obrado de ese modo para asegurarse de que "el desarrollo de la energía atómica no quedaría confinado a los EE UU y que estaba convencido de que así contribuía a la salvación de la humanidad".  Nunn May, en su descargo, manifestó también que cuando proporcionó información a la Embajada de la URSS en Ottawa, los rusos eran aliados de las potencias occidentales.

Alan Nunn May fue enjuiciado en mayo de 1946 y condenado a 10 años de prisión después que el fiscal Sir Hartley Shawcross manifestó "que no había intención en la acusación, de sugerir que los rusos eran amigos o enemigos, sino que la información fue facilitada a personas no autorizadas."  De hecho, los daños causados por May no eran de gran envergadura, como lo fueron los de los Rosenberg o Klaus Fuchs, ejecutados en 1953, pero en plena Guerra Fría, no era suficiente razón para salvarse de la condena.

Nun May fue puesto en libertad en 1952, pero lo mantuvieron en la lista negra, por lo que no puso encontrar trabajo en Inglaterra.  En 1961, May admitido como profesor de física en la Universidad de Ghana, donde llegó a ocupar el cargo de Decano.

Se retiró en 1976 permaneciendo en Ghana por dos años más como asesor del gobierno en educación científica.  Finalmente, en 1978 regresó a Cambridge.

El 12 de enero de 2003, a la edad de 91 años, Alan Nunn May falleció en Cambridge, Inglaterra.


Publicado: 11 abril/2005