Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Máquinas y Equipos para Espionaje

Cualquiera que haya visto películas de espías que actuaron antes de la Guerra Fría, particularmente durante las dos guerras mundiales, inmediatamente visualizan la imagen de un caballero finamente ataviado con sombrero y un paraguas o bastón. El paraguas tiene la punta envenenada y el bastón resulta ser un arma de fuego. Pero la realidad, aunque no se aleja mucho de ese escenario, fue mucho más diversa aunque no tan tecnológicamente avanzada como lo que hemos visto en las películas de James Bond.

The Avengers

La ficción: Patrick Macnee como John Steed en la serie Los Vengadores

Por razones obvias, las armas no convencionales eran el principal elemento de defensa, luego las comunicaciones eran imprescindibles, pues de nada vale un espía si no puede comunicar información a sus jefes y finalmente las cámaras para fotografiar documentos. Pero los artilugios utilizados en muchos casos iban un poco más allá que lo obvio.

Moe Berg

La realidad: Morris "Moe" Berg, beisbolista y espía

Los disfraces eran algo común, los lapiceros con tinta invisible, aunque el jugo de limón sirve de manera parecida. Las brújulas, los mapas y los documentos falsos eran suministrados por expertos que durante meses se dedicaban a mimetizar esos objetos o hacerlos más letales. Un paraguas con la punta envenenada puede ser letal de por sí, pero más lo es una bomba subrepticiamente puesta en un retrete donde un importantísimo enemigo hará la última defecación de su vida.