Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Igor Gouzenko

Igor Gouzenko

Igor Gouzenko, nacido en Rusia el 13 de enero de 1919, fue un empleado encargado de la codificación y descodificación de mensajes y documentos en la embajada de la Unión Soviética en Ottawa.

La excitación que causaron las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki no permitieron que la opinión pública se percatara de la deserción de un miembro de la embajada soviética en Washington, ocurrida el 5 de setiembre de 1945, apenas un mes después que finalizara la Segunda Guerra Mundial.  Gouzenko terminó sus labores diarias, pero ya había decidido que no regresaría más a su trabajo.

Igor Gouzenko recolectó un gran número de documentos secretos relacionados con el espionaje soviético en Canadá.  Aunque Gouzenko no era un espía, ni siquiera era un empleado importante de la embajada, tenía acceso a toda la información que entraba y salía de la legación diplomática pues su trabajo era descifrar los mensajes que llegaban de Moscú a través de transmisiones de radio y cable.  Entre los mensajes que le parecieron más importantes a Gouzenko se encontraba la correspondencia del jefe del espionaje soviético en Canadá, el Coronel Zabotin, quien también servía de enlace con la red de espionaje en Estados Unidos.

Igor Gouzenko

Imagen del video de la entrevista de Gouzenko en la CBC

Gouzenko se sentía muy a gusto en Canadá, a tal punto que solicitó el traslado de su familia, petición que fue aprobada por sus jefes en Moscú.  Gouzenko estaba casado con Svetlana y tenían 8 hijos.  Se podía decir que era una familia feliz, excepto porque Igor debía seguir una dieta estricta por ser diabético y que a la larga lo llevaría a la ceguera.  Pero al enterarse que podía ser trasladado de regreso a Rusia, llevó a Gouzenko a tomar su decisión.

Al día siguiente de abandonar la embajada Gouzenko telefónicamente trató de convencer a las autoridades canadienses de que tenía algo realmente importante que comunicarles y de que le era necesario que le garantizaran protección para él y su familia.  El día 6 de septiembre, comenzó una intensa búsqueda por miembros de la seguridad de la embajada, que llegó a forzar la puerta de su casa.  Gouzenko se salvó gracias a un sargento de la Fuerza Aérea Canadiense, que era vecino suyo y que acudió en su ayuda.

Al dejar la embajada, Gouzenko tenía en su poder 109 documentos muy secretos con información crítica que mostraba las evidencias de la existencia de una red de espionaje soviético en Canadá, los Estados Unidos y Gran Bretaña.  Pese a la reserva que trató de mantenerse sobre el caso, la noticia trascendió y sirvió como detonante de la Guerra Fría, que desde meses atrás se estaba gestando al enrarecerse las relaciones entre la Unión Soviética y sus aliados occidentales.

Los documentos estaban mayormente relacionados con el reclutamiento de gran número de personas dentro del círculo de los funcionarios del Estado, de científicos, ingenieros e investigadores, lo cual les había permitido clasificar un enorme archivo de expedientes con detalladas informaciones sobre las investigaciones que se estaban desarrollando en el terreno de explosivos, radar, aerofotografía y otras áreas tecnológicas que estaban protegidas por el secreto militar.

Las evidencias mostradas por Gouzenko indicaban que la red canadiense se había encargado de conseguir, un extenso informe actualizado acerca de los progresos que se estaban realizando en el desarrollo de la bomba atómica, una descripción de los procedimientos de fabricación de la misma y muestras del uranio utilizado, información que fue aportada por el doctor Alan Nunn May, un físico británico que posteriormente fue detenido, procesado y condenado a 10 años de prisión.

Después de 13 años de mantener en secreto la defección de Igor Gouzenko, su testimonio ante la "Real Comisión Kellock-Taschereau", fue hecho público.  El documento de 6000 páginas revelaba los detalles de la red de espionaje soviético en Canadá.  La CBC presentó a Gouzenko cubierto con una capucha, pues seguía temiendo por su vida.

Gouzenko murió en 1982, a la edad de 63 años, cinco años después de haber quedado ciego a causa de la diabetes.


LIBRO

Spies in Our Midst: The Incredible Story of Igor Gouzenko, Cold War Spy (Amazing Stories) por L. D. Cross


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Publicado: 11 abril/2005