Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Equipos de comunicaciones

Los equipos de telecomunicaciones eran una herramienta fundamental para los espías que actuaban en territorio enemigo.  Debido a la naturaleza de las operaciones, los equipos debían ser compactos, fáciles de usar y hasta reparar, si fuera necesario, pues la operación encubierta dependía en sumo grado de la eficiencia de los equipos.  Si un equipo de comunicaciones resultaba dañado durante una operación, podía no solamente significar el fracaso de ella, sino generalmente la pérdida de la libertad o la vida del agente y en muchos casos, ponía en peligro la vida de otras operaciones que dependieran de la información que podría o debía enviar a su base.

Los equipos de comunicaciones, de acuerdo a la distancia donde debían operar los agentes, requerían de mayor potencia si la distancia era larga y eso significaba, mayor tamaño y mayor consumo de baterías.  Por otro lado, cuanto más distante la operación, por la naturaleza del comportamiento de las ondas de radio, más baja la frecuencia de operación y en consecuencia más larga la antena que debía ser utilizada.  Por ejemplo, para las comunicaciones entre tierra y un avión se usaban frecuencias muy elevadas y por tanto antenas muy cortas, pero para comunicarse desde el Medio Oriente con Europa se usaban ondas cortas y por tanto antenas más largas.

Equipo de Alemán de HF (nótese el tamaño de la antena, enrollada a la derecha) para largas distancias. Este equipo fue utilizado por los espías alemanes que desembarcaron en Escocia durante los preparativos de la Operación León Marino.

Transreceptor Aliado de HF, simulando una maleta de viaje.

Antena. Normalmente se extendía bajo techo para evitar que fuera vista desde el exterior y para poder retirarla rápidamente en caso de emergencia.   Hay que tener en cuenta que los equipos de radiogoniometría alemanes tenían un excelente desempeño.

Aparato transmisor. Considerando que no existían los transistores es notable el pequeño tamaño gracias a la utilización de válvulas de vacío miniatura.

Aparato receptor.  Al igual que el transmisor de arriba, este receptor es notablemente pequeño, a pesar de usar válvulas miniatura, su tamaño se le puede comparar con el de un walkman moderno.

Audífonos convencionales. Los diafragmas eran de latón y medían unos 5 cm de diámetro cada uno.

Baterías de carbón-zinc. No recargables, pero que podían durar para una misión o más.

Adaptador para tomar energía de cualquier lámpara.


Publicado: 21 junio/2001