Equipos de comunicaciones
Los equipos de telecomunicaciones eran una herramienta fundamental para los espías que actuaban en territorio enemigo. Debido a la naturaleza de las operaciones, los equipos debían ser compactos, fáciles de usar y hasta reparar, si fuera necesario, pues la operación encubierta dependía en sumo grado de la eficiencia de los equipos. Si un equipo de comunicaciones resultaba dañado durante una operación, podía no solamente significar el fracaso de ella, sino generalmente la pérdida de la libertad o la vida del agente y en muchos casos, ponía en peligro la vida de otras operaciones que dependieran de la información que podría o debía enviar a su base.
Los equipos de comunicaciones, de acuerdo a la distancia donde debían operar los agentes, requerían de mayor potencia si la distancia era larga y eso significaba, mayor tamaño y mayor consumo de baterías. Por otro lado, cuanto más distante la operación, por la naturaleza del comportamiento de las ondas de radio, más baja la frecuencia de operación y en consecuencia más larga la antena que debía ser utilizada.

Equipo de Alemán de HF (nótese el tamaño de la antena,
enrollada a la derecha) para largas distancias. Este equipo fue utilizado por
los espías alemanes que desembarcaron en Escocia durante los preparativos
de la Operación León Marino.
Transreceptor Aliado de HF, simulando una maleta de viaje.
Antena. Normalmente se extendía internamente para evitar que fuera vista
desde el exterior y para poder retirarla rápidamente en caso de emergencia.
Hay que tener en cuenta que los equipos de radiogoniometría alemanes
tenían un excelente desempeño.

Transmisor. Considerando que no existían los transistores es notable
el pequeño tamaño gracias a la utilización de válvulas
de vacío miniatura.

Receptor. Al igual que el transmisor de arriba, este receptor es notablemente
pequeño. A pesar de usar válvulas miniatura, el tamaño
se le puede comparar con un walkman moderno.

Audífonos convencionales. Los diafragmas eran de latón y medían
unos 5 cm de diámetro cada uno.

Baterías de carbón-zinc. No recargables, pero que podían
durar para una misión o más.

Adaptador de corriente para tomar energía de cualquier lámpara.
