Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Claude Edward Marjoribanks Dansey

Claude Dansey

Sir Claude Edward Marjoribanks Dansey, nació en 1876 hijo de un oficial del ejército.   El padre de Claude era extremadamente estricto al punto de convertir el ambiente familiar en algo peor que un cuartel del siglo 19, donde los hijos eran castigados físicamente a la menor falta, por insignificante que fuera.   Los nueve hijos se odiaban mutuamente y a la vez todos odiaban a su padre.   En ese hogar se crió el joven Claude.

Fue educado en el Wellington College y a los 20 años, por decisión de su padre, ingresó al Ejército sirviendo en Sudáfrica durante la Guerra de los Boers.   En 1910, mientras convalecía de una enfermedad en Borneo, fue reclutado por el Servicio de Inteligencia de Seguridad del Imperio Británico (M05) y asignado al "Passport Control Office" (Oficina de Control de Pasaportes) o PCO, organismo que hacía la inteligencia en los puertos encargándose de investigar a los pasajeros civiles durante la Primera Guerra Mundial, pero que a la vez era un puesto que encubría labores de inteligencia y espionaje.   El entrenamiento como agente de inteligencia lo recibió en el campo, cuando fue transferido al Secret Intelligent Service (SIS) o MI6 que se encontraba investigando exclusivamente al movimiento nacionalista irlandés enfrentado al gobierno británico.   Dansey se las tuvo que ver con los revolucionarios irlandeses, agentes dobles, agentes triples, espías saboteadores e intercepciones.

Claude Dansey aprendió rápidamente el valor de la inteligencia para anticiparse a los eventos que los revolucionarios eran capaces de realizar.   Cuando menos en dos oportunidades, logró enterarse de los planes revolucionarios para dinamitar el Palacio de Buckingham.

En 1911 Dansey fue enviado a Washington para investigar las actividades de los revolucionarios irlandeses y sus simpatizantes en Estados Unidos, entrando en contacto con la insignificante actividad de la organización de inteligencia estadounidense.   En ese período, cometiendo un error, Claude Dansey fue responsable de permitir que León Trotsky regresara a Rusia el 27 de marzo de 1917.  Sin embargo, el trabajo en Estados Unidos le resultó de sumo provecho porque se relacionó con industriales que lo llevaron a conocer las actividades revolucionarias de grupos de trabajadores irlandeses.  Convertido en un buen administrador, Dansey abandonó el ejército al aceptar una oferta para gerenciar el Sleepy Hollow Country Club en Scarborough, Nueva York, una exclusivo club que reunía y todavía reúne a influyentes ejecutivos de corporaciones estadounidenses y británicas, construyendo una red de contactos que a la larga le fueron de mucho provecho.

Al comenzar la Primera Guerra Mundial, Dansey regresó al M05 renombrado MI5 y al tener tantas buenas relaciones en Washington, fue enviado a los Estados Unidos para combatir a la inteligencia alemana junto a sus pares de la inteligencia estadounidense.   Al finalizar la guerra fue reclutado por varias corporaciones para trabajar como investigador y subsanador de problemas empresariales.   Pero habiendo trabajado en inteligencia a nivel de gobiernos, pronto se aburrió por la falta de emociones e intrigas en 1929, y retornó al MI5 para entonces combinado con el MI6.   Fue nombrado jefe de la estación de Roma para mantener vigilancia en Mussolini y el movimiento fascista italiano, que amenazaba los intereses británicos en el Mediterráneo.

Dansey no estaba muy satisfecho con la forma como operaba el MI6.   Como todos los demás jefes de estación en Europa, gozaba de protección diplomática con el puesto de "Oficial de Control de Pasaportes", pero el propio Dansey estaba enterado que hasta las personas comunes y corrientes sabían que los "Oficiales de Control de Pasaportes" era espías.   Pero ese no era el único problema.   Los recortes de presupuesto después de la Primera Guerra Mundial impedían reclutar agentes eficientes y experimentados limitándose a contratar los servicios de militares retirados, cuyas vidas no dependían de su salario sino de sus pensiones.   La mayoría de esos agentes eran incompetentes o inexpertos.   La propia agencia estaba dirigida por un militar retirado, el Almirante Hugh Sinclair, a quien Dansey calificaba como paranoico y medio loco, quien prefería comunicarse con sus subordinados mediante mensajes dejados en el apartado postal de su hermana, que también era medio trastornada.   Por todo eso, Dansey sabía que la agencia desconocía lo que estaba pasando en la efervescente Europa de esa época.   Por esa razón, prefería depender de la red que había tejido con sus conocidos hombres de negocios quienes conocían mejor que Sinclair lo que ocurría en el mundo de la industria, incluyendo la vida militar y por ende de los gobiernos.   Esos empresarios sabían más que los oficiales del MI6 sobre lo que estaba sucediendo en el mundo.   Esos empresarios estaba acostumbrado a las situaciones donde la sangre fría estaba por encima de los prejuicios que afligían a los oficiales de inteligencia.   Esos amigos de Dansey, expertos en sus propios negocios, viajaban constantemente y tenían contacto con empresarios e industriales de otros países.   Por ejemplo, un ejecutivo de una empresa de acero visitaba las plantas de otros industriales extranjeros y podían darse cuenta de manera inmediata el grado de eficiencia y adelanto de los procesos de fabricación y la capacidad de sus trabajadores.   Un fabricante de aviones podía evaluar de una sola mirada el estado tecnológico de la fabricación de un avión extranjero.

Cuanto más veía Dansey en la red del MI6 en Europa , más se convencía que un desastre estaba por ocurrir.   En el caso de estallar una guerra las estaciones del MI6 y los mediocres que las manejaban, serían avasallados en un tris.   Fue en esas circunstancias que Dansey comenzó a crear una organización paralela al MI6, teniendo como base su red de espionaje industrial en la que participaban de muy buena gana y con no poca emoción los ejecutivos de las grandes corporaciones.   Bajo las órdenes estrictas de Dansey de jamás escribir nada, ni tomar fotografías los "agentes" sólo debían observar y escuchar para luego informarle directamente sobre sus logros.   Algunos fueron mucho más allá por propia iniciativa, como el productor de películas Alexander Korda, quien usaba su empresa de cine como cubierta para visitar lugares de importancia estratégica en el extranjero, con el pretexto de encontrar nuevos lugares para filmar sus películas.

Dansey llamó a su red privada la "Organización Z", tomado de su propio código "Z" de identificación.   Por eso Dansey fue conocido como "Coronel Z", "Haywood", "Tío Claude" y "Código Z", nombres que no daban muestra de su personalidad, ni del concepto que de él tenían sus propios compañeros del MI6, quienes los consideraban un "hijo de perra", "ser humano de la peor especie" o "una auténtica mierda".   Sin embargo, nunca nadie negó que Dansey era uno de los más grandes espías y genios de inteligencia de todos los tiempos.

Mientras Dansey ponía a punto su Organización Z, para tenerla lista para la guerra que el sabía que comenzaría pronto, fue promovido para dirigir el grupo de Operaciones Encubiertas de Inteligencia desde el Cuartel General en Londres.   No bien había llegado a Londres, la guerra estalló, tal cual él lo había predicho por largo tiempo.   El estallido se sintió en La Haya donde funcionaba el gran centro de recolección y análisis de información del MI6 en Europa. Pero La Haya estaba manejada por dos oficiales retirados con poca experiencia en inteligencia, Payne Best y Richard Stevens.   La agencia de La Haya había sido perforada por un agente llamado Dr. Fischer quien trabajaba para la SD alemana.   La SD pronto descubrió todos los nombres de los agentes del MI6 y sus misiones.

Los incautos Best y Stevens cayeron en la trampa y aceptaron entrevistarse con un "oficial alemán disidente" en el pueblo de Venlo el 9 de noviembre de 1939.   Al llegar al lugar del encuentro, con otros dos agentes holandeses, fueron interceptados por oficiales de la SD, secuestrados y llevados a Alemania en medio de un tiroteo con soldados holandeses fronterizos.

Una vez en Alemania fueron interrogados por la Gestapo.   Best y Stevens hablaron sobre todo lo que sabían de las actividades del MI6 y sus agentes en Europa y sobre todo los alemanes tuvieron en sus manos la lista escrita con todos los nombres de los agentes del MI6 en Europa y que Stevens ingenuamente llevaba en sus bolsillos.   Siendo Best y Stevens, las cabezas del MI6 en La Haya, en pocos días la total organización del MI6 en Europa fue puesta al descubierto y sus agentes arrestados.

Afortunadamente para el MI6, habiendo anticipado el desastre, Dansey pudo activar inmediatamente su Organización Z.   Quizás en reconocimiento fue nombrado segundo al mando, cuando otro militar retirado, el Mayor General Steward Menzies, fue nombrado nuevo jefe del MI6.   Dansey era un hombre de extraña personalidad rencoroso y vengativo.   Detestaba a todo aquel que tuviera un título universitario y para él no habían otras personas confiables que su círculo de empresarios e industriales.   Poco a poco Menzies comenzó a detestar a Dansey tal como lo hacían los demás miembros del MI6, pero no podía poner en duda las habilidades de Dansey como oficial de inteligencia.   Semanas después del fracaso de Venlo, la Organización Z estaba lista y operando con oficiales cuidadosamente seleccionados por el propio Dansey.

En 1941 le asignaron a Claude Dansey una tarea que parecía un imposible.   Gracias a la ruptura de los códigos ULTRA los agentes de Dansey pudieron enterarse de los planes alemanes para invadir la URSS.   Los informes fueron pasados a los soviéticos, sin mencionar la fuente, pero Stalin que antes había rechazado informes similares de sus propios equipos de inteligencia, en esta oportunidad dijo que se trataba de una provocación de los británicos para enemistarlo con los alemanes.   El problema de los británicos era que no podían revelar que era por medio de ULTRA que habían descubierto los secretos de la máquina alemana de encriptamiento, Enigma.   De hacerlo revelado el secreto quedaría al descubierto y esa valiosísima fuente de información sería desperdiciada.   El gran dilema para Dansey era cómo utilizar la inteligencia obtenida de ULTRA sin poner en riesgo el método para obtenerla.

La solución hábilmente pensada por Dansey fue muy ingeniosa como elegante.   Los agentes de Dansey en Suiza sabían de la existencia de la red de inteligencia soviética que operaba en ese país conocida como "Rote Drei" (Tres Rojo), una sección de "Die Rote Kapelle" (La Orquesta Roja), porque utilizaba tres radios para transmitir las informaciones a Moscú.   Uno de las fuentes de inteligencia era un expatriado alemán llamado Rudolf Roessler que tenía contactos en Alemania y que suministraba informes de bajo nivel.   Trabajando con amigos de la inteligencia suiza, Dansey se las ingenió para que Roessler fuera alimentado con informes procedentes de ULTRA, todos relacionados con disposiciones bélicas alemanas en el Frente del Este.   Aunque inicialmente Moscú no les dio mucho crédito, a la larga la inteligencia soviética se convenció que eran informaciones verídicas y por tanto valiosas.   Los informes transmitidos de esa forma fueron utilizados hasta 1943 llevando a la URSS a la victoria.   Cuando la URSS dejó de necesitar ese tipo de ayuda porque la ofensiva soviética ya era indetenible, el MI6 ya no necesitaba pasar más informes de ULTRA a los soviéticos.

Ese fue el último éxito de Dansey para el MI6.   Indispuesto por sus propios compañeros del MI6, la estrella de Dansey se fue apagando y su carrera declinando.   Una vez que la derrota de Alemania era ya un hecho irreversible, los oficiales del MI6 no estaban ya dispuestos a soportar el carácter de Dansey y en ese momento sus servicios dejaron de ser imprescindibles.

En 1944 le asignaron un puesto irrelevante sin mucho qué hacer y un año después fue obligado a renunciar ante la evidencia de un deterioro de su salud, problema que arrastraba desde que enfermó en Borneo.   Fue alejado del MI6 sin ceremonias ni agradecimientos por los servicios prestados y sin siquiera gozar de una pensión durante su retiro.   No hubo pues reconocimiento de la organización que gracias a él se había salvado en 1941.   Dansey fue a trabajar a la empresa cinematográfica Lion Films de su amigo Alexander Korda.

En junio de 1947, Claude Edward Marjoribanks Dansey murió de un ataque al corazón mientras se encontraba en una casa de reposo.   Nadie del MI6 fue a visitarlo durante los últimos días de su vida, ni tampoco ningún familiar.   Su funeral fue atendido por algunos pocos amigos de la Organización Z.


LIBROS

MI6 and the Machinery of Spying: Structure and Process in Britain's Secret Intelligence (Cass Series--Studies in Intelligence) por PHILIP DAVIES


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Inside Britain's Mi6: Military Intelligence 6 (Inside the World's Most Famous Intelligence Agencies,) por Shaun McCormack


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Publicado: 27 marzo/2009