Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Guy Francis De Moncy Burgess

Guy Francis De Moncy Burgess

Guy Francis De Moncy Burgess nació el 16 de abril de 1911, hijo de Malcolm Kingsford de Moncy Burgess, un oficial naval y de Mary Evelyn. Fue matriculado por su padre en el Royal Naval College de Dartmouth, pero abandonó los estudios. No obstante, logró ingresar al Lockers Park School y después al prestigioso Eton College. Finalmente, continuó estudiando en el Trinity College de Cambridge.

Guy era una persona inteligente con un excelente currículum de estudios que lo avalaba y como actividades extra curriculares se unió al conservador Pitt Club y luego ingreso a la exclusiva sociedad secreta Los Apóstoles de Cambridge con membrecía particularmente marxista.

En Cambridge, Burgess fue primero asistente personal del capitán conservador MP "Jack" Macnamara. Luego trabajó en la BBC, como asistente de entrevistas para un gran número de programas. Cuando comenzó la guerra fue reclutado en la sección D del MI6 como especialista en propaganda, regresando después a la BBC donde llegó a ser el productor de "La Semana en Westminster", el programa que cubría la actividad parlamentaria.

Vivió en Chester Square y luego en el 5 de Bentinck Street, en Londres, donde también se alojaron eventualmente Anthony Blunt y Teresa Mayor, quien sería más tarde Lady Rothschild. La casa, que perteneció a Lord Rothschild, fue un famoso centro de la vida bohemia durante los bombardeos.

A mediados de 1944 Burgess fue reclutado en el Departamento de Noticias del Foreign Office por Alexander Cadogan, Subsecretario Permanente de Relaciones Exteriores, donde tuvo privilegiado acceso a las comunicaciones de la política exterior británica.

Cuando en 1945 el gobierno laborista asumió el cargo, al año siguiente, Burgess se convirtió en asistente de Héctor McNeil, Ministro de Estado en el Foreign Office. Como asistente de McNeil, Burgess fue capaz de transmitir regularmente a la KGB, documentos altamente secretos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Subrepticiamente ingresaba en la noche a la oficina, retiraba los documentos para ser fotografiados por su controlador de la KGB y luego los devolvía al escritorio de McNeil al día siguiente.

Más tarde, Burgess trabajó en la sección del Lejano Oriente del Ministerio de Relaciones Exteriores y en la Embajada Británica en Washington. Durante las negociaciones del Plan Marshall, Burgess y Maclean proporcionaron información a los soviéticos sobre las negociaciones y las implicaciones que tenían los acuerdos para los intereses soviéticos.

Fue poco antes de antes de ir a Washington, que rodó por una escalera de mármol en el Royal Automobile Club de Pall Mall por causa de una pelea con un compañero y sufrió múltiples fracturas de cráneo, lesiones de las cuales nunca se recuperó. Mientras asignado a la Embajada Británica en Washington, Burgess vivió con Kim Philby en el sótano de un apartamento, donde tal vez así Philby podía mantenerlo vigilado.

En 1951, Burgess acompañó a Donald Maclean en su escape a Moscú después que Maclean cayó bajo sospecha de espionaje, aunque el propio Burgess no estaba bajo sospecha de espionaje. La fuga fue arreglada por su controlador, Yuri Modin. Existe cierto debate sobre por qué Burgess pidió acompañar Maclean, y si fue engañado para que después regrese a Inglaterra. Gran parte de su tiempo en la Unión Soviética se la pasó en hospitales en el Mar Negro.

A diferencia de Maclean, quien se convirtió en un respetado ciudadano soviético en el exilio y vivió hasta 1983, Burgess no se acostumbró a la vida en la Unión Soviética. Su homosexualidad pudo haber sido el problema, aunque vivía abiertamente con un amante. También, a diferencia de Maclean, nunca se molestó en aprender el ruso, también decoró su apartamento con muebles de Londres y continuó comprando su ropa a la medida de su sastre en la calle Savile Row de Burlington Gardens en el centro de Londres.

Su alcoholismo finalmente los llevo a la muerte en 1983, a los de 52 años de edad.

En sus memorias publicadas el 22 de julio de 2009, 26 años después de su muerte en 1983 y 46 años después de la muerte de Burgess en 1963, describe a este último como "una persona extraordinariamente persuasiva" que lo convenció para unirse a la red de espías. Aunque eran ambos homosexuales e incluso compartió una casa con él, alega que no había "nada de sexual" en su relación.

La consecuencia más inmediata fue que Philby cayo bajo sospecha de ser el "tercer hombre" que le había pasado información a Maclean y Burgess, especialmente desde que él y Burgess eran conocidos por ser amigos cercanos y habían compartido una casa en Washington. Por eso, fue obligado a dimitir de MI6 pero fue absuelto en una investigación oficial sobre el asunto. Philby posteriormente desertó a Rusia en 1963. En una entrevista con el espía escritor y periodista Phillip Knightley celebrada poco antes de su muerte, Philby culpó de haber sido delatado por ese "maldito Burgess," que efectivamente le había arruinado las posibilidades de convertirse en jefe del MI6.

Genrikh Borovik, autor de "The Philby Files" (Los archivos de Philby), afirma que Burgess en realidad fue engañado por la KGB para que acompañara a Maclean a Moscú sobre la base que él podría volver a Gran Bretaña más tarde, pero nunca lo hizo.

En 1959 cuando el Primer Ministro Harold Macmillan visito Moscú, Burgess se puso en contacto con la delegación para solicitarles permiso para visitar a su madre que estaba moribunda. El Fiscal General británico, admitió que no había suficientes indicios para arrestar a Burgess, pero Macmillan le ocultó eso a Burgess y por eso no pudo visitar a su madre antes de morir. Macmillan también impidió que Maclean visitara Gran Bretaña al regreso de un viaje a Cuba, sin embargo, después de la muerte de Burgess sus restos fueron llevados a Londres y enterrados junto a la tumba de su madre.


Publicado: 4 noviembre/2001 - Actualizado: 31 octubre/2013