Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

La Quinta Columna en Estados Unidos

Después del ataque a Pearl Harbor, Estados Unidos comenzó una campaña preparatoria contra la Quinta Columna alemana, italiana y japonesa y contra el posible desembarco de agentes enemigos, tales como espías encargados de cometer atentados y cuyas actividades podían causar grave daño a la industria y a instalaciones militares.  El Gobierno tomó mucghas precauciones contra muchas actividades extranjeras, gracias a sus experiencias en la Primera Guerra Mundial.

Dichas medidas resultaron fructíferas, pues según declaró el Fiscal General Francis Biddleel, día 4 de Julio de 1942, durante los seis primeros meses de guerra no ocurrió en los Estados Unidos ningún grave acto de sabotaje en gran escala.

Por exceso de celo, el FBI consideró que uno de los orígenes principales, aunque no el único, de la existencia de agentes enemigos dentro del país, se encontraba entre la población extranjera de nacionalidad enemiga.  En 1941, había 1.100.000 alemanes, japoneses e italianos que residían en EEUU.  Desde muchos meses antes de la ruptura de relaciones, el FBI ejerció vigilancia especial sobre ellos, y el número de los considerados sospechosos resultó comparativamente pequeño, pero se cometieron muchas arbitrariedades contra ciudadanos pacíficos que estaban poco interesados en lo que sucedía en Europa.

Equipos

Equipos incautados. Como se ve la mayoría de los equipos son receptores domésticos de radio, aunque el FBI los clasificó de manera genérica como equipos de radiocomunicaciones y los mostró a la prensa junto con escopetas de caza, cámaras fotográficas etc.

Inmediatamente después de entrar los EEUU en la guerra, los extranjeros "sospechosos" es decir la inmensa mayoría de ciudadanos procedentes de países pertenecientes al Eje, fueron detenidos.  La mayoría de ellos, en especial japoneses eran leales al país donde vivían desde muchos años atrás.  Muchos de ellos tenían hijos en el Ejército y en la Marina, los cuales desde el 7 de diciembre de 1941 ya se encontraban prestando servicio en diferentes frentes.  Resulta anecdótico, que el primer soldado de la fuerza expedicionaria estadounidense, que puso pie en Gran Bretaña fue el soldado Hencke hijo de inmigrantes alemanes.

El principal caso de espionaje fue el de los 8 espías desembarcados en un submarino en la costa este de Estados Unidos.  Cuando fueron capturados esos agentes enemigos, algunos de ellos ciudadanos estadounidenses, se hallaban en posesión de grandes cantidades de dólares, explosivos y de planes para la destrucción de importantes instalaciones industriales y de transportes; pero fueron traicionados por uno de sus compañeros antes de que pudieran poner en ejecución ni uno solo de dichos planes.

Los ocho agentes del enemigo fueron juzgados sumariamente ante un Tribunal Militar designado por el propio Presidente Roosevelt.  Todos fueron condenados; seis de ellos fueron enviados a la silla eléctrica inmediatamente y los dos restantes fueron sentenciados a prisión perpetua y 30 años respectivamente.    Anteriormente, en un juicio celebrado en Nueva York, 33 espías alemanes fueron encarcelados, juzgados y condenados.

George John Dasch

George John Dasch, sabotedor alemán que desembarcó en la costa del este.

El 2 de Julio de 1942, llegaron noticias de la Zona del Canal de Panamá, según las cuales, unos policías secretos habían descubierto otra red de espías que proporcionaban información y suministros a los submarinos del Eje que operaban en el Mar Caribe contra los buques mercantes.   El sensacional desbaratamiento de esa red enemiga fue un duro golpe para al Abwehr y un gran golpe publicitario.

El gobierno de Roosevelt exigió a los países latinoamericanos que reprimieran las actividades de los agentes del Eje conocidos y que ejercieran presión contra los italianos, alemanes y japoneses, en la presunción de que eran enemigos en potencia. 

La Tercera Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Río de Janeiro en enero de 1943, reconoció la urgente necesidad de adoptar medidas preventivas y coordinadas con carácter interamericano.  Se recomendó a los gobiernos de las Repúblicas Americanas la adopción de métodos legales a fin de precaver o castigar como delitos, todos los actos en contra de las instituciones democráticas del continente.

En Montevideo. Uruguay, se reunió la "Comisión Consultiva de Emergencia para la Defensa Política." compuesta de siete miembros, para estudiar y coordinar las medidas preventivas que fueron recomendadas en la Reunión de Río de Janeiro.  Como consecuencia de ello, por ejemplo en el Perú fueron deportados todos los inmigrantes japoneses los cuales fueron encerrados en barcos y conducidos en condiciones infrahumanas a los campos de concentración de Estados Unidos.


Publicado: 17 febrero/2004