Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Campos de Concentración en Inglaterra

En 1914, durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno británico internó a 30 mil ciudadanos alemanes que vivían en Inglaterra y deportó a unos 10 mil más.

En 1939 cuando Gran Bretaña declara la guerra a Alemania el gobierno británico no tomó ninguna medida contra los aproximadamente 70 mil ciudadanos alemanes residentes.  El precedente sentado 25 años antes pareció no influir en el gobierno debido a la poca presión política en ese aspecto.  La mayoría de los británicos pensaba que los alemanes residentes eran refugiados escapados de Alemania por motivos políticos, ya fuera por persecución o por deportación y por tanto no pensaban que representaran algún peligro para la seguridad interna.

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Refugiados de los Países Bajos en Londres

El Home Office, responsable de la seguridad doméstica no consideró necesario establecer una política de internamiento y menos de deportación, más bien establecieron tribunales locales para analizar caso por caso a los extranjeros y clasificarlos de acuerdo al posible riesgo que podrían representar para el país.  La mayoría fueron clasificados como de bajo riesgo, pero el hecho de que existieran tribunales para hacer la investigación ocasionó excesos en muchos de los clasificados como peligrosos, pese a que sus relacionados los consideraban amigos.

A medida que la guerra avanzaba las políticas de internamiento cambiaron de manera drástica.  La invasión de Noruega, Países Bajos y Francia en abril y mayo de 1940, provocó temor en los refugiados alemanes cuando políticos como Neville Bland embajador británico en Holanda, insinuó que los emigrantes alemanes en ese país habían cooperado en la ejecución de la invasión y rendición holandesa.  Las declaraciones de Bland fueron publicadas en la prensa y propaladas por la radio causando presión en el gobierno para que decidiera el internamiento de todos los refugiados enemigos.  El Home Office se mostró contrario a la medida, pero otras agencias del gobierno en especial el War Office y comités de seguridad interna, se mostraron inclinados a endurecer las medidas contra los refugiados e inmigrantes procedentes de países enemigos.  El propio Churchill denunció una Quinta Columna existente en Gran Bretaña y al comenzar la guerra dijo: ¡Amarren a los indeseables! ("Collar the lot!").

Como consecuencia, más de 25 mil extranjeros, muchos de ellos judíos, fueron puestos en campos de concentración en el Reino Unido preparando el traslado secreto de la mayoría de ellos a otros países de la Comunidad Británica.  Familias enteras de alemanes, italianos y austriacos especialmente, fueron enviados con escoltas militares portando bayonetas caladas a Irlanda, la Isla de Man y las Orcadas, con el propósito de deportar a los hombres.  Muchas mujeres fueron separadas de sus familias y enviadas a pequeñas poblaciones como Beauly, Huntly y Tomintoul.

La prensa se encargó de marcar diferencias entre los refugiados.  Los titulares y las caricaturas de los refugiados provenientes de Alemania y Austria eran ofensivos, contrastando con la descripción de los refugiados procedentes de los Países Bajos.  Luego de la capitulación del Rey Leopoldo, la prensa voceaba que nada había que temer de esos refugiados belgas, muy diferente era lo que decían de los refugiados alemanes y austriacos.   Mientras de los belgas decían que eran desvalidos y merecían protección, de los alemanes que eran saludables, decadentes y vivían la gran vida.  Decían también que los refugiados de la Isla de Man, vivían en mansiones, tenían teléfono y conducían automóviles lujosos sin ninguna restricción.  El diario Daily Mail publicó el 17 de mayo de 1940: "El Daily Mail aplaude el nuevo contingente de enemigos extranjeros.  Por meses hemos exigido acciones drásticas. El país está totalmente consciente del peligro de esa quinta columna, pero aún así las nuevas medidas no son suficientes."

En julio de 1940, el buque Arandora Star transportaba internos alemanes e italianos a Canadá y fue torpedeado por el ahora famoso U-47, causando la muerte de 600 pasajeros.  Otro caso que llenó muchas columnas en los periódicos fue el del barco Dunera, que transportaba a refugiados judíos y simpatizantes del Nacionalsocialismo para ser internados en Australia.  Tres de los militares británicos que formaban parte de la tripulación del buque fueron detenidos al llegar a puerto por denuncias de maltrato, abuso y antisemitismo.  Sometidos a una corte marcial fueron encontrados culpables y condenados a penas de prisión.

Al finalizar 1940, debido a que las amenazas de invasión habían cesado y por los casos denunciados, muchos de los internos fueron liberados, pero un gran número de ellos fueron mantenidos en los campos porque para las autoridades británicas seguían representando una amenaza a la seguridad nacional.


Bibliografía

Star of Shame - The secret voyage of the Arandora Star por Des Hickey & Gus Smith - Publicado por Madison

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Publicado: 15 febrero/2006