Operación Strangle (19-3-1944)
Segunda fase de la Batalla de Cassino
Los mandos Aliados planifican una operación que están seguros que los alemanes no podrán vencer, el ataque continuado de las líneas de abastecimientos del Mariscal Kesselring. Las fuerzas alemanas debían abastecer a 18 divisiones que se encontraban luchando en la Línea Gustav, la mitad de ellas en contacto directo con el enemigo. Los cálculos de los aliados eran que esas fuerzas al menos requerían 4000 toneladas de suministros diarios.
El día 19 de marzo, el mando táctico Aliado del mediterráneo comienza una serie de bombardeos desde la Línea Gustav hasta la frontera con Suiza, de estaciones de tren, talleres, depósitos, túneles y puentes, utilizando bombarderos medianos y cazas. Los Aliados realizaron 176 misiones de bombardeo contra túneles y puentes usando bombarderos medianos entre Roma y Florencia. Fueron dañados o destruidos 19 puentes. Entre Génova y el sur de Francia, el resultado fue aceptable para los Aliados en cuanto a puentes se refiere, pero les fue muy mal con la destrucción de túneles. Por ejemplo, todos los intentos para destruir el túnel al sur de Chiavari fueron inútiles, pese a que diariamente incursionaban sobre la ciudad los cazas P-47.

Patrulla de la 1 Div. de Paracaidistas en las ruinas de Cassino
En realidad, en marzo de 1944, los alemanes tenían capacidad para mover 80 mil toneladas de suministros cada 24 horas, por tanto el esfuerzo aéreo para quebrantar la línea de suministros no fue suficiente para doblegar a los defensores de Cassino. La operación se mantuvo después de la caída de la Línea Gustav y a la larga cumplió su cometido de hacer colapsar las líneas de suministros alemanas.
Segundo intento de Freyberg
El día 15 de marzo, cesan las lluvias y en el Cuartel General de Cervaro, el General Freyberg ordena reanudar el bombardeo aéreo del sector Cassino. Más de 1000 toneladas de bombas caen sobre la ciudad. Terminada la incursión aérea, 900 cañones abren fuego sobre las ruinas. El ataque artillero continuó durante una semana más, en la que se hicieron 450 mil disparos de cañón de todos los calibres. Una vez finalizado el bombardeo, los neozelandeses reanudaron el ataque contra Cassino, ocupando lo que fue la estación de trenes y la ciudad en ruinas. El general von Senger ordena reanudar el fuego de artillería contra los asaltantes. En Montecassino apenas quedan unos 100 paracaidistas. Los atacantes son rechazados y el 23 de marzo nuevamente el ataque de Freyberg es detenido.
Publicado: Abril/21/2004 |
Bibliografía
-von Senger
und Etterlin, Frido Kriegs in Europa, Berlin 1960
-Hackett, Sir John. Great battles of World War II
-Staerck, Chris. Allied Photo Reconnaissence of WWII
