Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación SHO (23-11-1944)

Se acercaba el fin del año 1944, mientras el Alto Mando estadounidense culminaba el gran debate para decidir el próximo objetivo, antes del asalto al Japón.  El Alto Mando japonés, por su parte, debatía algo muy parecido.  La respuesta fue un plan de operaciones que trataba de afrontar todas las eventualidades previsibles.  Pero los japoneses no sabían exactamente dónde atacarían los Aliados.

Operación SHO

Después de largas discusiones decidieron un gigantesco plan llamado Operación SHO "victoria".  Era el plan de empleo de la Fuerza Móvil en la defensa del país, con cuatro alternativas, según fueran los posibles sectores donde se rechazaría el ataque:

SHO-1, se basaba en la hipótesis más probable, que era el ataque a Filipinas.
SHO-2, cubría el ataque a Formosa y Ryukyu, que dicho sea de paso fue el objetivo propuesto por los almirantes King y Nimitz.
SHO-3, prevenían el ataque a la metrópoli en las islas meridionales de Honshu, Kyushiu y Shikoku.
SHO-4, formaba parte de SHO-3 cubriendo las islas norteñas de Hokkaido y las Kuriles.

Los japoneses llegaron a la acertada conclusión, de que los estadounidenses, en la siguiente movida, sólo podrían concentrarse sólo en uno de esos objetivos. La idea general del plan consistía en lanzar absolutamente todos los buques disponibles de la Fuerza Móvil para detener al enemigo.

No era un plan militarmente adecuado, pero era la única opción que tenían los japoneses para seguir resistiendo dada la enorme falta de recursos, en especial combustible.  En todo caso, se trataba de vender cara la derrota, pues incluso con una victoria no se lograba el triunfo.

La hipótesis más estudiada fue la correspondiente a SHO-1, por ser Filipinas un objetivo evidente para los estadounidenses y en consecuencia fue cuidadosamente planificado en cuatro fases:.

1. Atacar a la flota de invasión, al entrar dentro de las 700 millas de distancia, con aviación basada en tierra y con el uso de bombas y torpedos.

2. Concentrar la Fuerza Móvil en Brunei desde donde debía zarpar para interceptar la fuerza de invasión.

3. Destacar la Fuerza Móvil para enfrentarse con la flota de invasión cundo estuviera parada frente a las playas de desembarco.

4. El almirante Ozawa, con los últimos portaviones, debía actuar como cebo para atraer a las fuerzas de portaviones estadounidenses y separarlos de la flota de invasión que se quedarían sin el apoyo aéreo.

Error japonés de planificación

Lo mismo que la Operación "A" (plan de defensa de las Marianas), se confío demasiado en la eficacia de los ataques previos de la aviación basada en tierra, porque el radio de 700 millas excedía en mucho las posibilidades de los aviones que en octubre de 1944 estaban estacionados en Filipinas.  El comandante de la Fuerza Aérea de la 5ª Base en Filipinas, almirante Takejiro Ohnishi, recibió treinta de los aviones de reconocimiento de la flota de Kurita para aumentar su capacidad de reconocimiento.  Pero con eso dejaron a la Fuerza Móvil sin aviones de exploración, es decir quedaron virtualmente ciegos.

Ohnishi

Almirante Takejiro Ohnishi

En principio, no se pretendía que actuase sola la Fuerza Aérea de la 5ª Base de Ohnishi.  Debían colaborar con ella los aviones situados en Formosa al mando del almirante Shigeru Fukudome.  Pero, a partir del 10 de octubre, los ataques en masa de los portaviones estadounidenses, neutralizaron la aviación de Formosa, exactamente del mismo modo que se habían neutralizado los aviones de Guam antes de la batalla de las Marianas.  En el momento de descargar el ataque sobre Filipinas, los aviones de Ohnishi se habían quedado solos y no bastaban, para producir efectos decisivos.

Por lo tanto, la Flota Móvil tenía que ir al combate sin apoyo aéreo.   Pero, lo que resultaba más incomprensible para las mentes occidentales, no era el hecho de que eso importara poco, sino que las muchas críticas que se hicieron al plan se basaban en el poco daño que se podría causar al enemigo, conllevando implícito el sacrificio de la flota.   Los arduos esfuerzos que se hicieron para que los mandos navales se compenetrasen con el plan "SHO" tuvieron, por sus ulteriores consecuencias, mucho éxito.  La idea fatalista del sacrificio que presidió su concepción caló tan hondo en la conciencia de todos que, cuando en un momento, se presentó la oportunidad de obtener una victoria, nadie la aprovechó.

Yamashita prepara la defensa de Filipinas

General Yamashita

General Yamashita

El Alto Mando japonés ordenó que de Manchuria se trasladase el más apto de los jefes del ejército japonés, el general Tomoyuki Yamashita, conquistador de Singapur, para defender las islas.  Con la incertidumbre de no saber por dónde empezaría la invasión, Yamashita distribuyó sus 387,000 hombres por las diversas islas, con el plan de que la batalla decisiva se realizaría en Leyte, donde hasta entonces sólo había una guarnición de 20 mil hombres.   Yamashita empezó a enviar sus refuerzos y el Alto Mando japonés ordenó que la flota móvil hiciera rumbo al Golfo de Leyte.


LIBRO

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Publicado: 30 octubre/2004