Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Shingle - Desembarco en Anzio (22-1-1944)

El 22 de enero una fuerza combinada de tropas anglo-estadounidenses, al mando del Mayor general John P. Lucas, realizó un desembarco anfibio en la costa de Anzio.  La Operación Shingle que es como se llamó, fue ensamblada en Nápoles y tomó tierra cerca a Anzio y Nettuno a las 0200 con el desembarco de una Brigada de Rangers.  El propósito de la operación era atacar junto con la 1ª División británica el centro de comunicaciones alemán en los Montes Albaneses y la retaguardia de la Línea Gustav con la 3ª División de EEUU.

Los alemanes fueron tomados totalmente por sorpresa y la fuerza invasora estableció una cabeza de puente sin mayor oposición.  Una vez que el Mariscal Kesselring se enteró del desembarco anfibio, ordenó que la 29ª División Panzergrenadier, que había podido controlar a la 56ª División británica en Castelforte, se moviera al área de Anzio, mientras la 94ª División tomaba las posiciones de la 29ª División.

Las fuerzas combinadas aliadas en Anzio no tenían claro, cuál de los dos objetivos era prioritario y esto les causó desconcierto al momento de tomar decisiones.  Una semana después la cabeza de playa sólo se había extendido 16 kilómetros tierra adentro.

Después de recibir refuerzos del sector Cassino, el 14º Ejército alemán procedente del norte de Italia, al mando del Coronel General Eberhardt von Mackensen, se dirigió a Anzio para controlar la situación.

Playas de Anzio

Playas de Anzio

24 de enero de 1944

El día 24 de enero, comienza el ataque en el sector de Cassino, justamente cuando fuerzas alemanas son sacadas del sector para ser enviadas de urgencia para reforzar Anzio.  En Cassino, la 34ª División de EEUU rompe las líneas alemanas al norte de la ciudad y comienzan a escalar Montecassino.   Más al norte capturan Caira, Monte Castellone y Cerro Sant'Angelo.   La 3ª División Argelina perfora las líneas alemanas ocupando Cerro Belvedere y Monte Abate.  El día 31 logran vencer la resistencia alemana que termina con apenas 30 hombres en Belvedere.

En dirección a Monte Santa Croce los franceses y marroquíes también rompen las líneas alemanas.  Durante cinco días se suceden los combates y las divisiones aliadas son diezmadas desde las bien defendidas posiciones alemanas que también sufren enormes pérdidas.  El día 5 de febrero, los estadounidenses han ocupado la cota 500 de los 800 metros de altura de Montecassino.  Poco después llegaba el 361º Regimiento Panzer y un batallón de paracaidistas a reforzar las líneas alemanas que se baten duramente por conservar las alturas.   Los paracaidistas desalojan a los estadounidenses que ya habían tomado el Monte Calvario.

Freyberg releva a Clark

El 12 de febrero Clark suspende el ataque y se repliega cuesta abajo al no poder resistir el embate de los paracaidistas alemanes y la resistencia alemana en el Valle del Liri.   Los estadounidenses, diezmados, se retiran abandonando las posiciones alcanzadas.  En vista del mal estado en que quedaron las fuerzas de Clark, el General Alexander le ofrece la reserva británica para reiniciar el ataque a Cassino.  Clark no tiene mejor opción que aceptar y el neozelandés General Bernard Freyberg releva a las fuerzas estadounidenses con la 2ª División neozelandesa, la 4ª División India y la 78ª División Británica.  Pese a que no había indicios de que en la Abadía de Montecassino hubiera fuerzas alemanas, Freyberg pone como condición que primero se realice un bombardeo aéreo de gran escala contra Cassino, Montecassino y los alrededores del Valle del Liri y del Río Rápido.

Ni Clark ni Alexander habían considerado antes que la milenaria Abadía de Montecassino fuera un blanco legítimo, pero ambos generales en compañía de los generales Juin, francés y Anders, polaco, apoyan la medida.  Poco después, esos mismos generales se retractarían, manifestando que ellos lo habían considerado innecesario y desproporcionado, dejándole la responsabilidad histórica sólo a Freyberg.  Para compartir más las responsabilidades, el General Ira Eaker a cargo de las operaciones aéreas en Italia, hace un reconocimiento aéreo antes de ordenar el ataque que, por primera vez en el curso de la guerra hizo uso de fuerzas estratégicas para una operación táctica, es decir usando bombarderos pesados de largo alcance, lo que cualquier general medianamente capaz lo considera un despropósito.

Bombardeo de Montecassino 15-2-1944

Una flota de 775 Fortalezas B-17, B-25 Mitchell y B-26 Marauder descargan 2500 toneladas de bombas sobre el sector de Cassino.  Sólo en la abadía, donde apenas había unos cuantos monjes y refugiados civiles, se descargan 450 toneladas de bombas, el resto sobre Cassino y los alrededores, que ya era un montón de ruinas.  Luego del bombardeo aéreo, 800 cañones abrieron fuego contra las defensas alemanas lanzando 200 mil granadas de obús, sobre todo el sector.  Al terminar el bombardeo las fuerzas alemanas ocupan las ruinas, pues es más fácil y efectivo fortificarse en unas ruinas que en edificios en pie.

Aunque el humo no se había disipado todavía, en todo el mundo se levanta una ola de protestas por la destrucción de la abadía y de la ciudad de Cassino.  El Abad, los monjes y los refugiados fueron entonces trasladados en procesión al Cuartel General del 14º Panzerkorps del general Fridolin von Senger und Etterlin, donde hace una declaración por radio sobre el buen trato recibido y la preocupación de los alemanes de poner a salvo los bienes de la Abadía, ya destruida por los Aliados.  Sin embargo Goebbels, tratando de sacar provecho de la situación, ordena que redacten una declaración para que sea firmada por el Abad en Roma y luego lo llevan a la Embajada Alemana en el Vaticano donde lo quieren obligar a firmar otro documento, pero con carácter oficial y el abad se niega, sufriendo después un colapso.

El abad es trasladado a Roma

El general von Senger acompaña al Abad Gregorio Diamare a subir al automóvil para ser trasladado a Roma.

16 de febrero de 1944

Dieciocho horas después de intenso bombardeo por la artillería neozelandesas, el Batallón Susex británico avanza contra Cassino y 5 batallones indios suben a la cima donde no encontraron a ningún alemán.   La captura de Montecassino parecía asegurada, pero en ese momento, los cazadores paracaidistas tenían al alcance de su fuego a las tropas aliadas.  La 1ª división de Cazadores Paracaidistas del General Heidrich que tenía la responsabilidad de la defensa de Cassino desalojó a los atacantes.  En Cassino las fuerzas de Freyberg habían cruzado el río Rápido, pero los paracaidistas los hicieron dar media vuelta.  En el sector de 13 kilómetros de ancho que defendían los paracaidistas de Heidrich los neozelandeses no pudieron tender un solo puente sobre el Rápido, y menos consolidar un frente cruzando el río.   El clima y el agotamiento detienen por tres semanas los ataques en ambos bandos.   Las lluvias han formado lagos en los cráteres hechos por las bombas y se producen deslizamientos de lodo por la tierra removida.  El frente de Cassino queda silencioso excepto por el tabletear esporádico de las ametralladoras.

Estaba por comenzar la segunda fase de la Batalla de Cassino con la Operación Strangle.


Bibliografía

-von Senger und Etterlin, Frido Kriegs in Europa, Berlin 1960
-Hackett, Sir John. Great battles of World War II
-Staerck, Chris.  Allied Photo Reconnaissence of WWII


Publicado: 21 abril/2004