Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Royal Marine

El 18 de marzo, Churchill propone la captura, mediante un ataque con portaaviones, del puerto sueco de Luleä, por donde se embarca el hierro a Alemania a través del Báltico y además acciones de sabotaje y el minado fluvial de los principales ríos de Alemania.  No recibe apoyo por ser considerado un despropósito político.

Dos días después, en Francia cae el gobierno de Daladier y asume funciones Paul Reynaud, quien reaviva la posibilidad de un ataque a Narvik apoyado por Francia.   En esos momentos, Chamberlain y Halifax consideran que es necesario tomar la iniciativa en la guerra y nuevamente se discute el minado de las aguas noruegas. Churchill va más allá y propone el minado de las aguas alemanas en el Báltico y el Rhin con el nombre de Operación Royal Marine.   El Primer Ministro Chamberlain sugiere que ambas operaciones sean llevadas a cabo simultáneamente, para demostrar que los Aliados están combatiendo a Alemania con firme decisión.

Churchill puso a la cabeza del proyecto al Almirante Penrose FitzGerald.   El aspecto técnico más importante era seleccionar el tipo de mina a emplear puesto que se requería que flotaran justo debajo de la superficie del río.   Las minas serían sembradas en las cercanía de Estrasburgo donde se forma la frontera entre Francia y Alemania.   Luego las minas flotarían aguas abajo chocando y destruyendo cuanto buque se cruzara en su camino y los pontones y muelles que encontrara en la ruta.   Eventualmente algunas minas llegarían al Báltico donde continuarían con su acción destructiva.

Todo parecía marchar como había planeado Churchill, cuando súbitamente el Premier Daladier se opuso, puesto que Alemania podía emprender una retaliación contra Francia por la acción en sus fronteras.   Pero el 19 de marzo cayó el gobierno de Daladier y fue reemplazado por Paul Reynaud quien estaba más dispuesto a cooperar con los británicos.   Los gobiernos de Gran Bretaña y Francia accedieron a una reunión en Londres para tratar el asunto y Daladier en esa oportunidad aceptó permitiendo el comienzo de la Operación Royal Marine para el 4 de abril.   Pero la aceptación de Reynaud estaba sujeta a la aprobación del Comité de Guerra en París y Daladier que era entonces Ministro de Defensa, se opuso seriamente a esa operación.   La operación fue tentativamente postergada hasta julio de 1940.

En Londres, Chamberlain amenazó con cancelar la invasión de Narvik si se volvía a retrasar la Operación Royal Marine.   El 4 de abril, Churchill viajó a París tratando de convencer a Daladier para que autorizara el minado del río Rihn.   Churchill esta vez cambió de parecer y habló con Chamberlain para que se desligaran las acciones de las operaciones Royal Marine y de la invasión de Narvik.

Sin embargo, era demasiado tarde, en esos momentos los alemanes ponían en marcha la Operación Weserübung y quedaban desbaratados los planes británicos y por tanto las operaciones se cancelaron.   Los franceses aceptaron los planes británicos si los alemanes atacaban Francia o los Países Bajos, pero cuando ello ocurrió el 10 de mayo, todos los planes anteriores dejaron de tener prioridad y relevancia.