Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Caída de Rotterdam
Capitulación de Holanda (14 -5-1940)

La acción que sella la derrota de Holanda es la caída de Rotterdam.   Esta ciudad y puerto de los Países Bajos en la Holanda meridional se comunica con todo el país por mar y por medio de la gran red de canales del río Rhin.

Objetivos

Cuando se inicia la invasión, uno de los principales objetivos era el Fuerte Eben Emael, además del Canal Alberto y sus puentes en Bélgica.  En Holanda era el puerto de Rotterdam y los puentes Moerdijk, Rotterdam y Dordrecht que se encuentran en la desembocadura del Rhin y del Mosa.  Por ahí debían pasar los tanques del General Rudolf Schmidt del XXXIX Cuerpo de Ejército.

Ju 87 Stuka

Junkers Ju 87 Stuka

Las fuerzas

Las acciones son encomendadas a las tropas aerotransportadas, cuyos paracaidistas debían formar las cabezas de puente para asegurar los accesos hasta la llegada de las fuerzas blindadas.  Coincidiendo con la teoría de la Blitzkrieg, la aviación prestaba el apoyo necesario mediante los bombarderos en picada Stuka, los Heinkel y los transportes Junkers 52.  Estos últimos tenían una misión muy importante y era asegurar los aeropuertos y carreteras detrás de las líneas enemigas, manteniéndose firmes hasta la llegada de los Panzers y la infantería.

Paracaidista.  Obsérvese el tipo de casco

Paracaidista alemán

Mando holandés

Las fuerzas armadas holandesas estaban bajo las órdenes del General Winkelman y la plaza de Rotterdam bajo el comando del Coronel Scharoo quien confía en las posibilidades de las fuerzas holandesas, pues no creía mucho en la superioridad de los alemanes quienes serían contenidos por la Waterlinie.

Las defensas

La carretera La Haya-Rotterdam era de vital importancia para los planes alemanes, pero no contaban con que los holandeses estarían preparados para recibir a los transportes que aterrizarían en las carreteras.  Todo ello ocurrió debido a que el Coronel Hans Oster de la Abwehr, traicionando a su país, le comunicó al agregado militar holandés en Berlín la fecha del ataque.

Botes neumáticos contra la Waterlinie

Bote neumático alemán

El 10 de Mayo despegan los Ju 52 llevando a las fuerzas de la 22ª División Aerotransportada totalmente equipadas.  Al llegar la primera oleada al punto de aterrizaje, los Ju 52 se estrellan contra las barras de hierro que los holandeses habían clavado en las carreteras, para impedir el tráfico de los blindados.  Los aviones volcaron y se destrozaron o se incendiaron.  La infantería holandesa parapetada a los lados de las carreteras, dispara contra las tropas alemanas que tratan de salir de los aviones destrozados y contra los aviones que tratan de aterrizar o de abortar el aterrizaje.  Algunas tropas logran agruparse y formar una pequeña línea defensiva, mientras los demás aviones se alejan de la trampa.  Los demás aviones en su base de Sennelager, listos para despegar, son alertados por radio y abortan la misión.

Puente Moerdijk

En el aeródromo Rótterdam-Waalhaven y en los puentes de Moerdijk la misión alemana se realiza exitosamente con el apoyo de los Stuka que bombardean las defensas holandesas.  Los paracaidistas alemanes saltan en las inmediaciones de los puentes, en la carretera y línea férrea, capturándolos sin mayores dificultades.

Junkers Ju 52

Junkers Ju 52

Waalhaven

El aeropuerto de Waalhaven es capturado por el asalto de los paracaidistas del 3º Batallón del 1º Regimiento al mando del capitán Karl-Lothat Schulz.  Una vez formada la cabeza de puente los Ju 52 aterrizan llevando a las tropas aerotransportadas.  Antes de que los holandeses puedan darse cuenta, a pesar de su resistencia tratando de derribar a los Junkers, el aeródromo está en manos alemanas.

Cambio de planes

El General Graf Sponeck tiene como misión entrar en La Haya con fuerzas de la 22ª División, después de capturar los aeropuertos de Katwijk, Ypenburg y Loosduinen en las suburbios de la capital, debe ocupar el Palacio Real y las oficinas de gobierno.  Los holandeses están preparados.  En Ypenburg derriban a todos los transportes menos 2 que logran escapar.  La segunda oleada lleva al propio general Sponeck y se encuentra con la pista llena de aparatos derribados poco antes de aterrizar.  Sponeck ordena proseguir al aeródromo de Loosduinen donde se encuentran con el mismo panorama de aviones destruidos.   Finalmente los Ju 52 aterrizan en un claro, seguidos por los demás aparatos.   Sponeck logra reunir un millar de soldados y se comunican por radio con el comando del General Kesselring quien le ordena que abandone el ataque a La Haya y se dirija a Rotterdam

Puente Willemsbrücke

En Rotterdam se encuentra otro objetivo importante que es el Willemsbrücke sobre el río Nuevo Mosa.  Este puente es vital para tomar el puerto de Rotterdam y asegurar la llegada de refuerzos.  Se utiliza a los especialistas de la 11ª Compañía del 16º Regimiento de Infantería y la 11ª de paracaidistas.  Estas tropas al mando del Tte. Schrader llegan a la escena en viejos hidroaviones He-59.  Esos efectivos están equipados con balsas neumáticas y luego de tocar agua al norte del puente se lanzan al río y capturan el puente y los lugares aledaños.

Heinkel He 59

Hacia el frente, en tranvía

Los paracaidistas se lanzan en un estadio de fútbol y forman una fuerza de 50 hombres que ya se encuentra en medio de la ciudad.  Atraviesan Feyenoord pero nadie los reconoce, debido a que el casco de los paracaidistas es redondo y no tiene la protección en la nuca.  Los pocos habitantes que caminan por las calles a las 6:30 AM, los toman por tropas holandesas, pues hasta los uniformes son diferentes a los grises de la infantería alemana.  Para llegar lo más rápido posible, se dividen en dos grupos; una parte aborda un tranvía después de someter al conductor y el otro grupo lo hace en automóviles civiles.  Al llegar al Willemsbrücke encuentran a los hombres de la 11ª Compañía que defienden la cabeza de puente.   Los holandeses se defienden con todo y diezman a los atacantes que ven reducidas sus fuerzas de 170 hombros a apenas 60, hasta que llegan las fuerzas del 16º Regimiento de Infantería que aterrizó en Waalhaven.

Se acaba el tiempo

El 14 de Mayo, la lucha es desesperada, hasta que surgen en escena las fuerzas avanzadas del General Hubicki, cuyos blindados refuerzas a las tropas alemanas.   La defensa holandesa es ventajosa porque mantienen posiciones estratégicas, mientras que las fuerzas alemanas están separadas, unas al norte y otras al sur.  La lucha es pareja y el tiempo se acaba.  Los mandos alemanes deciden que es tiempo de terminar con la resistencia holandesa tratando de evitar pérdida de vidas civiles.  El coronel Scharroo sigue pensando que tiene la situación bajo control.

He 111 Heinkel

Heinkel He 111

Orden de bombardeo

Los alemanes conminan a los holandeses a rendirse puesto que en cualquier momento la ciudad puede ser bombardeada.  Scharroo se mantienen firme y no quiere tranzar.   El comandante del 18º Ejército General von Küchler ordena terminar cuanto antes la operación.  Pero Scharroo no cede y a las 13:00 despegan los He 111 que tienen como objetivo Rotterdam

13:30 PM

Se determina que la señal luminosas roja indicará que las tropas holandesas capitularon y deben cambiar el objetivo a las fuerzas británicas en Amberes.  Las escuadrillas llegan a la ciudad en medio de espesa neblina.   El primer grupo de aviones al mando del Tte. Höhne lanza las primeras bombas marcadoras, mientras los generales Student y Schmidt se percatan que la ciudad será destruida.  Ordenan lanzar una bengala roja, aunque las fuerzas holandesas no han capitulado aún, pero la niebla impide que los aviones que siguen a la escuadrilla marcadora puedan ver la señal.   Hóhne ordena cambio de rumbo pero ya el infierno se desata sobre la parte antigua de Rotterdam.  Mueren 900 civiles, 30 mil casas de madera son destruidas en 700 acres y Scharroo viendo que es inútil toda resistencia capitula.


Publicado: 7 abril/2001