Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Plan Rainbow y Plan Rubber

Plan Rainbow

Como corresponde a cualquier país que sabe hacer respetar sus derechos, durante los años 20 y 30, Estados Unidos desarrolló un número de Planes de Guerra identificados mediante colores con el propósito de evaluar los planes estratégicos necesarios en caso de un hipotética guerra o una necesidad de invasión para proteger sus intereses.

Entre esos planes, estuvieron consideradas las invasiones a países de América Latina: Plan Citron (Brasil), Plan Grey (cualquier país del Caribe), Plan Greeen (México), Plan Purple (algún país Centroamericano), Plan Tan (Cuba).   Estos planes sufrieron variaciones de acuerdo a la situación internacional prevalente, originando incluso variantes y combinaciones de colores.   Todos esos planes fueron archivados en 1939 y en su lugar fueron creados cinco nuevos planes llamados Plan Rainbow 1 a Plan Rainbow 5.   El Plan para el norte de la Latitud 10° Sur, incluyendo Brasil, estaba contenido en el Plan Rainbow 1 y para el resto de Sudamérica en el Plan Rainbow 3.

Planificadores

Mayor General. T. T. Handy, Asistente de Estado Mayor, División de Operaciones, junto con planificadores de la división.
Sentados de izquierda a derecha: Cnel. C. A. Russell, Cnel. J. E. Upston, Brig. Gen. P. H. Tansey, Gen Handy, Gen Brig. A. C. Wedemeyer, Cnel. 1;. R. Partridge, y Cnel. R. F.. Starr.
Parados de izquierda a derecha: Cnel. R. C. Lindsay, Cnel. V. H. Connor, Cnel. F. L. Fair, Cnel. J. C. Blizzard, Jr., Cnel. C. W. Stewart, Jr., Cnel. b1'. 1.. Ritchie, Tte Cnel. E. B. Gallant, Cnel. D. 1'. Johnson, Cnel. H. 1. Hodes, Cnel. 7'. S. Timberman, Cmel. L. Mathewson, Cnel. G. Ordway, Jr., Cnel. C. K. Gailey, Jr., Cnel. C. D. Silverthorne, Cnel. W. C. Sweeney, Jr., Cnel. .T North, y Cnel. R. T. Maddocks

Desde el 12 de noviembre de 1938, luego de la crisis de Munich, los militares en Estados Unidos hicieron mayor énfasis en los planes de invasión a zonas donde sus intereses pudieran ser amenazados por las potencias fascistas.   En cuanto a los países americanos, específicamente realizaron un estudio de acción conjunta de producirse amenazas contra la Doctrina Monroe ("América para los americanos") —título que no significa lo mismo si lo lee en inglés un estadounidense (America for the Americans) o si lo traduce literalmente un latinoamericano— para hacer estudios exploratorios y estimados sobre los cursos de acción abiertos a las fuerzas terrestres y navales de Estados Unidos.

Los temores de Estados Unidos se basaban en las posibilidades existentes de una alianza a corto plazo entre Alemania, Italia y Japón y las posibilidades que esas potencias recibieran el apoyo o simpatía de otros países, particularmente de América Latina.   Para los demás países, presumían los planificadores militares que las naciones democráticas se mantendrían neutrales en cuanto sus posesiones en el hemisferio occidental no fueran amenazadas.

Estados Unidos estimaba entonces que su poder naval y terrestre era adecuado para enfrentar a Alemania e Italia en el Atlántico, pero en caso de que las Filipinas se vieran amenazadas por Japón, no tendrían suficiente capacidad naval, ni bases avanzadas, para poder enfrentar a la Marina Imperial de Japón.   De igual forma, el Canal de Panamá era de absoluta importancia para garantizar el apoyo mutuo de la fuerza naval del Atlántico y la del Pacífico y por tanto su seguridad era de vital importancia para la armada estadounidense.

En esos momentos (1938), el poder de las fuerzas expedicionarias estadounidenses necesarias para ejecutar operaciones en el Atlántico, tales como el rápido traslado de tropas en áreas atlánticas de Sudamérica, podían o no podían exceder la disponibilidad de fuerzas terrestres en esos momentos.   Sin embargo era imprescindible que las fuerzas navales disponibles en el Atlántico fueran suficientes para realizar movimientos de fuerzas en Sudamérica.

En caso de ser necesaria la movilización de contingentes militares a Sudamérica, específicamente a Brasil, se disponían de 10.000 infantes de marina más 102 aviones navales y 25.000 infantes del ejército más 166 aviones.   De haber sido necesario se habrían mandado a las cercanías de Natal, Brasil, una fuerza adicional de 160.000 hombres y 138 aviones.

En el ámbito Panamericano, en esos momentos, Estados Unidos estimaba que Brasil y Perú eran neutrales, pero que tenían una facción política favorable a la expansión de la influencia de Alemania e Italia.   A México lo consideraba inamistoso tanto hacia los Estados Unidos como hacia las potencias fascistas de Europa.   Otros Estados Latinoamericanos, al norte de la latitud 10° Sur de América, eran definidos como neutrales, pero simpatizantes de Estados Unidos y con muy escasos medios para realizar una reacción seria en caso de invasión.

Plan Rubber (Invasión de Brasil febrero de 1942)

Dentro del Plan Rainbow 1, el noreste de Brasil era para Estados Unidos de vital importancia, puesto que en esa zona se encuentra la distancia más corta para cruzar el Atlántico y alcanzar las costas de África.   Desde ahí el acceso a Europa y el Oriente Medio están al alcance de fuerzas militares, navales o aerotransportadas.  Lo que preocupaba más a Washington es que el noreste de Brasil no podía garantizarse porque había la posibilidad que todo el país sudamericano se alineara con Alemania.   Brasil en esos momentos no era una democracia, sino una dictadura de corte fascista desde comienzos de los años 30, con Getulio Vargas como Jefe de Estado dispuesto a crear un "Estado Novo".   Buscando canales de colaboración, en 1941 Washington le solicitó al Presidente Vargas autorización para usar bases militares brasileras y permiso para enviar tropas para protegerlas contra sabotajes.   El Presidente Vargas consideró eso una afrenta a la soberanía del Brasil y denegó la autorización.   La respuesta era previsible puesto que Getulio Vargas, en declaración pública, había marcado un paralelismo de Brasil con las tendencias políticas de Italia y España.

Brasil

Playas de invasión en Belém, Fortaleza, Recife, Salvador y Fernando de Noronha

Los temores de una alineación con Alemania no eran infundados, pues la fuerza militar brasilera se concentraba en el sur del país, mientras que el norte era relativamente tranquilo y con relativa poca presencia militar.   Tanto la Marina como la Aviación se consideraban pro aliadas, mientras que los oficiales del Ejército tenían una tendencia de afinidad con los militares alemanes.   Un informe de la OSS decía que un 70% de los oficiales brasileros simpatizaban con los Nacionalsocialistas alemanes juntos con los principales ministros del gobierno de Vargas.   No de poca relevancia era el hecho de que en Brasil residían cuando menos un millón y medio de alemanes, la mayoría de los cuales vivían en el sur del país.

La caída de Francia y la posibilidad de que los alemanes ocuparan las colonias francesas de África completaba un panorama preocupante para los planificadores estadounidenses.   El fracaso de la ofensiva alemana contra Moscú les hizo creer que podrían intentar ofensivas hacia el oeste para proteger su campaña en África.   Esto incluía España, Portugal, las colonias francesas en África y Brasil.   Los planificadores estadounidenses vislumbraron un escenario en el que al menos podrían ser enviadas unidades de "quinta columna" al sur de Brasil, para movilizar a los militares pro alemanes.   Para los planificadores, después del ataque a Pearl Harbor, era de importancia vital actuar inmediatamente poniendo en acción el Plan Rubber.

El nombre completo del plan, aprobado el 21 de diciembre de 1941, era "Joint Basic Plan for the Occupation of Northern Brazil" (Plan Básico Conjunto para la Ocupación del Norte de Brasil).   El plan táctico militar inicial comprendía el desembarco anfibio de infantería de Marina para ocupar puertos y aeropuertos claves del noreste de Brasil.   El objetivo principal del Plan Rubber era el aeropuerto de Natal, un campo aéreo vital para el enlace trasatlántico.   Otros objetivos importantes eran los campos aéreos de São Salvador de Bahía, Belem do Pará y la Isla Fernando de Noronha, en esta última localidad había sido habilitado un pequeño aeropuerto para las operaciones comerciales de la línea italiana Ala Littoria.   La localización estratégica de Fernando de Noronha y la posibilidad de que la Luftwaffe y la Regia Aeronáutica la ocuparan para apoyar sus operaciones en el Atlántico y Sudamérica la declaraban objetivo de principal importancia.   Otros dos objetivos fueron los campos aéreos de Fortaleza y Recife.

La principal desventaja para una operación anfibia era la impracticabilidad de realizarla en Natal, Belem y Fernando de Noronha dejando como única posibilidad el desembarco en São Salvador, pero sólo parecía practicable el asalto por tierra y aire una vez asegurada la zona de Natal.   Era practicable el apoyo aeronaval mediante el bombardeo por el acorazado USS Texas y apoyo aéreo por aviones del portaaviones USS Ranger. Tanto la 5ª División de Infantería de Marina y la 9ª División de Infantería del Ejercito fueron asignadas al plan y comenzaron sus preparativos y el entrenamiento en enero de 1942 en Cape Henry, Virginia, aunque en condiciones evidentemente menos arriesgadas que en Recife.   Pero, los ejercicios fueron un fracaso terminando con tropas esparcidas fuera del área de los objetivos.   Sin embargo, los jefes militares contaban con la debilidad de las fuerzas brasileras para plantear una defensa eficaz en los puntos de desembarco.   Las fuerzas armadas brasileras no se podían considerar militarmente capaces de enfrentar el ataque de cualquiera de las potencias occidentales de la época.

Las Fuerzas Armadas Brasileras en Natal podían contar con 3500 efectivos, 2900 en Fortaleza, 5500 en Recife, 3500 en São Salvador y 1300 en Belem.   En Fernando de Noronha apenas contaban con un contingente fijo de 65 guardias que custodiaban el penal que albergaba a 600 internos.   Sin embargo, la isla podía recibir refuerzos por aire en cualquier momento y contaban con 900 habitantes.  La isla tenía además cañones de 12" y 6" con sus dotaciones para la defensa costera junto con baterías móviles de 75mm y ametralladoras, pero la operatividad no había podido ser determinada por la inteligencia estadounidense.   En el mar Brasil contaba con dos acorazados de procedencia británica, dos cruceros ligeros, nueve destructores, tres submarinos y algunos otros buques menores.   La aviación contaba con unos 330 aviones, pero la mayoría de ellos eran obsoletos.   Lo principal de la flota aérea estaba conformada por:

Boeing F4B

Cazas
8 - Boeing 256 (versión de exportación del Boeing F4B-2/P-12)
6 - Boeing 267 (versión de exportación del Boeing F4B-4)

Boeing F2B

46 - Boeing 69 (versión de exportación del Boeing F2B)

Vultee V-11

Bombarderos ligeros:
18 - Vultee V-11
12 - Torpederos Vultee V-11
6 - North American NA-44

Fairey Gordon

10 - Fairey Gordon

El grueso de la flota aérea se encontraba en el sur, pero las unidades podían ser trasladadas al norte en cualquier momento.

Los militares estadounidenses estaban preparados para invadir Brasil, pero el Presidente Roosevelt no podía arriesgarse a una confrontación con America Latina puesto que era la fuente de materia prima barata y porque una acción de ese tipo conllevaba una reacción que enrarecería las relaciones con esos países.   Por tanto decidió que la mejor opción era una ofensiva diplomática para convencer al gobierno de Getulio Vargas a cooperar con los Aliados.

En diciembre de 1941, Roosevelt envió a Subsecretario de Estado Sumner Welles para persuadir a Vargas que permitiera que 150 infantes de Marina se estacionaran en los aeródromos de Recife, Natal y Belem, disimulados como mecánicos de aviación.   Su misión era garantizar la seguridad de los aeródromos y el tránsito seguro de los aviones estadounidenses, pero quedando claro que esas tropas se encontraban en Brasil "por invitación del gobierno brasilero". Los planificadores estadounidenses ratificaron sus temores sobre una reacción de las facciones políticas brasileras adeptas al Eje e insistieron ante Roosevelt para que se ejecutara el Plan Rubber.   Roosevelt no se dejó convencer y mantuvo su intención de continuar la ofensiva en el campo diplomático.   Getulio Vargas estaba consiente de la debilidad de las fuerzas armadas brasileras y pidió que se le suministraran armas para sacar alguna ventaja de la situación y no arriesgar la crítica pública.   Roosevelt accedió y mientras por un lado los planificadores estadounidenses continuaban haciendo ajustes en el plan de invasión, ordenó enviar a Brasil cañones y municiones, ganándose la simpatía y el nivel de apoyo de los militares brasileros, al menos de una gran parte de ellos.   Con esta movida, Roosevelt aseguró su posición e inmediatamente convocó a una reunión de ministros de asuntos exteriores de America con el propósito de endurecer las posiciones de todos los países de América en relación a Alemania.

Moviendo las piezas cuidadosamente, Roosevelt logró que se firmara en mayo de 1942, el Acuerdo de Defensa Mutua entre EEUU y Brasil, acuerdo que garantizó el apoyo irrestricto del gobierno brasilero a la causa de los Aliados.   Durante los años que siguieron, Getulio Vargas insistió en el suministro de más armamento, pero este sólo llegó en cuentagotas y en su mayoría para equipar a las tropas brasileras que luego fueron desplegadas en Italia.   Pese a todo, el gobierno de Vargas se resistía a romper relaciones con Alemania y declararle la guerra, pero mientras tanto la marina mercante brasilera cada vez en mayor número, era utilizada para transportar materias primas a Estados Unidos.   Finalmente, cinco buques brasileros que transportaban materias primas a EE.UU. fueron hundidos en las costas de Brasil y eso llevó a la declaración de guerra a Alemania el 22 de agosto de 1942.


LIBRO

U.S. War Plans : 1938-1945 (Art of War) por Steven T. Ross (Editor)

Amazon
Ver detalles en Amazon US/International


Publicado: 29 enero/2009 - Actualizado: 5 setiembre/2013