Ofensiva soviética contra Alemania (12-1-1945)

A fines del año 1944, las fuerzas soviéticas superaban en número a las alemanas de manera abrumadora.  La infantería rusa sobrepasaba a la alemana en una proporción de 9 a 1; el número de tanques en 6 a 1 a favor de los rusos y por cada cañón alemán había 10 cañones soviéticos.  No se puede hablar de relación de fuerzas en cuanto a aviación se refiere porque la Luftwaffe prácticamente había dejado de existir.  Apenas un número limitado de aviones era capaz de realizar misiones de apoyo con escaso valor táctico y ningún valor estratégico.  Por su parte las fuerzas soviéticas habían recibido enormes cantidades de material de EE.UU. y el número de efectivos se incrementaba día a día.

Click para ampliar
Click para ampliar el mapa

Los cuatro frentes soviéticos mandados por Rokkossovski, Cherniakovski, Zhukov y Koniev estaban listos para comenzar el ataque final que los llevaría hasta la misma capital alemana.  Ante las evidencias, el General Guderian estaba consciente de que era imposible detener el ataque soviético y tanto él como muchos otros generales, consideraban un suicidio mantener las líneas sin dar un paso atrás.  Por orden superior no se evacuó a los civiles de Prusia, cosa que habría salvado cuando menos a tres millones de personas porque el alto mando alemán consideraba que tal acción habría demostrado que no había confianza en la victoria causado una merma en la moral.  Cuando se trató de evacuar por el Báltico a los civiles, fue demasiado tarde y sólo una fracción de los refugiados pudieron ser embarcados.

12 de enero de 1945

Pasó la Navidad y terminó el año 1944.  Una extraña quietud en todo el frente presagiaba la tormenta.  El 12 de enero de 1945 a la 01:30, a lo largo de todo el frente se desató la lluvia de fuego.   El bombardeo ininterrumpido duró hasta las 7 de la mañana.  Los 250 cañones por cada kilómetro de frente arrasaron las líneas de defensa alemanas, en especial en Baránov donde el 4º Ejército Panzer fue virtualmente destruido.

El día 13 de enero el Grupo de Ejércitos Cherniakovski desbordó las defensas del 2º Ejército alemán girando hacia el norte en dirección a Konigsberg y Samland.  Más al sur el 2º Frente Bieloruso, al mando del General Rokossovski, cruzaba el río Narev con dirección a Elbing y Danzig, aislando toda la Prusia Oriental del resto del Reich.

Schienenwolf

En la retirada los alemanes destuyen las vías de ferrocarril usando el "Schienenwolf"

Primer Frente Bieloruso

El día 14 de enero, el Primer Frente Bieloruso al mando del General Zhukov avanza al norte y sur de Varsovia, cruzando el Vístula, con la intención de embolsar a la ciudad.  En una semana, hasta el día 17 de Enero, la ofensiva rusa arrolló todo lo que encontró a su paso.  Estaba comenzando el holocausto alemán, del que tan poco se ha hablado.  En una orgía de sangre y venganza sin límites, las fuerzas rusas aniquilaban a soldados y civiles sin distinción.  No se tomaron prisioneros a partir de ese momento.  Las fuerzas alemanas sólo tenían como alternativa, luchar hasta morir.

La forma sanguinaria con que las tropas soviéticas actuaron contra civiles y militares fue producto de la propaganda de odio, la actuación de los gauleiters y la indiferencia de los mandos militares que permitieron todo tipo de atrocidades.  Pero los crímenes no sólo se cometieron contra los alemanes sino también fueron asesinados por los comisarios soviéticos miles de soldados rusos que dudaban al momento de asaltar una posición alemana donde los defensores presentaban una lucha sin cuartel.  Pronto tal situación se les escaparía de las manos a los mandos soviéticos.  Mientras tanto, en sólo 10 días, las fuerzas de Rokossovski llegaron a orillas del Báltico.

El arrollador avance soviético no sólo ocurrió en el norte.  En el Primer Frente Bieloruso, las fuerzas de Zhukov atravesaron Polonia como un vendaval.  El 17 de enero tomaron Litzmannstadt (hoy Lodz), el día 18 Cracovia y 10 días después embolsaron Poznam.  A fines de enero el Ejército Rojo cruzó el Oder entre las ciudades de Francfort y Küstrin, ciudad que quedó a punto de ser embolsada.

88

El 88 seguía siendo el arma anticarro más eficaz.

Primer Frente Ucraniano

En el sur, el Primer Frente Ucraniano al mando de Koniev avanzaron con igual ímpetu hasta los Montes Sudetes.  El 20 de enero habían llegado a Silesia, dos días después tomaron Gleiwitz. —La captura de esta pequeña ciudad tuvo un significado especial, pues el 01 de setiembre de 1939 fue en Gleiwitz donde se realizó una operación para simular un ataque de guerrilleros polacos a la emisora de radio de la ciudad que se usaría como justificativo para la invasión alemana de Polonia.—  Simultáneamente, Koniev ocupó Beuthem y el día 25 cruzó el río Oder en Brieg y Steinau.

Los rusos habían aprendido muy bien las lecciones que los propios alemanes les enseñaron.  En Prusia, Pomerania, Polonia, Silesia y la Galitzia, medio centenar de bolsones, entre ellos no menos de 25 de gran envergadura, atraparon a valiosas y experimentadas tropas que quedaron encerradas y sin esperanza.

Grupo de Ejércitos del Vístula

Desde que se inició el ataque y durante el mes de enero, los desaciertos de Hitler continuaron uno detrás de otro.  En vez de permitir repliegues ordenados como los sabían hacer los alemanes y que tan buenos resultados dieron en diferentes frentes, Hitler ordenó mantener las posiciones, trasladó al 6º Ejército Panzer de Francia al Frente del Este, nombró a Himmler (un policía, y no de carrera por cierto) comandante en jefe del Grupo de Ejércitos del Vístula.  Para colmo de males ordenó crear un Grupo de Ejércitos con todas las fuerzas diezmadas disponibles, incluyendo personal de intendencia, civiles, policías, bomberos y cuanto hombre disponible pudiera empuñar un arma.  Himmler y su Estado Mayor, no durarían mucho en el cargo, por la sencilla razón de que no tenían la más mínima idea de cómo manejar la situación.  Redondeando la serie de desaciertos, Hitler destituyó al General Harpe en la Alta Silesia, por tomar decisiones con lógica militar, acordes con las limitaciones que su defensa tenía.  En su reemplazo nombró al General Schörner que siempre destacó por sus métodos un tanto divorciados de las estrictas normas militares.

Worfer

Un "Werfehr" de 150mm que poco podía hacer
para detener el avance de los tanques soviéticos

Pero, el propio Schörner, hombre de confianza de Hitler, a quien no se le podía tildar de cobarde, se vio obligado a desobedecer las órdenes de no retroceder, cuando mandó replegar al 17º Ejército que estaba a punto de quedar embolsado en Silesia, retrocediendo hasta nuevas posiciones en Neisse.  Aún así, los intentos de liberar las fuerzas embolsadas frente a Niesse, cerca a Oppeln no pudieron llegar a feliz término, pese a los esfuerzos que hizo Schörner.  El propio General Schörner le informó a Hitler que había tomado la decisión de replegar las líneas porque de no haberlo hecho, todo el 17º Ejército habría sucumbido.  Hitler no tuvo más remedio que aceptarlo.

En el norte, hasta mediados de marzo, el Grupo de Ejércitos del Vístula fue empujado a través de Pomerania y se desbandó en un amplio frente en dirección al mar.  Guderian presionó a Hitler y logró que Himmler fuera reemplazado por el General Gotthard Heinrici, demasiado tarde.  La capacidad de Heinrici no era suficiente para revertir el caos dejado por Himmler debido a las limitaciones.  El frente se encontraba en la orilla occidental del Oder desde su desembocadura hasta el Niesse donde el General Schörner hacía lo posible por mantener una defensa cohesionada.   Si algo animaba a Heinrici era el tener dos ejércitos dirigidos por dos generales brillantes.  En el norte al General von Manteuffel de gran prestigio y comprobada eficiencia, comandaba al 3º Ejército Panzer y en el sur, el General Busse, comandaba al 9º Ejército que en teoría Heinrici contaba con 30 divisiones, pero en la práctica no fue así.

Heinrici con Manteuffel y Busse pudieron organizar apenas dos divisiones con personal preparado y el mando de oficiales y suboficiales experimentados. El resto de las fuerzas no tenía ni entrenamiento, ni equipo para ser considerados fuerzas con algún valor táctico frente al poderío soviético.  Busse y Manteuffel tuvieron que hacer grandes esfuerzos para encontrar las dotaciones de los carros.  Sin embargo, no había combustible suficiente para operar los 850 Panzers nuevos con que contaban.   Pese a ello, Hitler ordenó enviar la mitad de los tanques al sur, para reforzar a Schörner, pues tuvo la genial idea que sería por ahí por donde atacarían los soviéticos.

Se detiene la ofensiva

En esos momentos ocurrió que el ataque del Ejército Rojo se detuvo de manera súbita.  Los mandos soviéticos estaban pagando las consecuencias del desaforado ataque.  Las tropas llegaron al extremo de incumplir órdenes para dedicarse al pandillaje y el asesinato.  Las pérdidas soviéticas eran enormes debido a la encarnizada resistencia alemana y las líneas de abastecimientos estaban demasiado alejadas para poder suplir al Ejército Rojo.  Los soldados tienen que comer y si no se les abastece de alimentos tratarán de conseguirlos a como de lugar, aún corriendo el riesgo de toparse con un comisario que no tendría el menor reparo en ordenar una ejecución.  El Alto Mando Soviético ordenó detener el avance a lo largo del Oder, del Niesse y de los Montes Sudetes.

Heinrici y Busse lograron acertar cuál sería el punto del ataque principal de Zhukov, la cabeza de puente de Küstrin que podía ser embolsada con facilidad.  Pero al enterarse Hitler que antes los rusos habían cruzado el Oder al norte y sur del Küstrin le dio un ataque de furia y destituyó a Guderian.


Bibliografía

LIBRO: Panzer Operations: The Eastern Front Memoir of General Raus, 1941-1945 por Erhard Raus.

Ver detalles (inglés solamente)


Publicado: 3 diciembre/2005






Principal




Para tu Smartphone

Libro de Visitas

Blog de Exordio

Búsqueda sólo en el Blog



Página protegida por Copyscape en contra de copia y violación de contenido