Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Batalla de Târgu Frumos (2)

El Barón de la División Panzer

Hasso von Manteuffel

Al mando de esta magnífica división estaba el Teniente General Hasso Eccard von Manteuffel, conocido en la Wehrmacht como el "Barón Panzer". Von Manteuffel asumió el mando de Grossdeutschland el 01 de febrero de 1944, cuando se estaban desarrollando las batallas alrededor de Kirovograd.

Las fuerzas soviéticas que enfrentaban a GD no estuvieron inactivas mientras caían las lluvias de la primavera. Mientras formaban a las unidades de reemplazo y se reabastecía con suministros, Konev lanzó una serie de ataques con el propósito de mantener a los alemanes desequilibrados. El 16 de abril, las fuerzas soviéticas lanzaron un ataque sorpresa a una compañía de GD en la ciudad de Bals, a unas nueve millas al noroeste de Târgu Frumos. Los soviéticos lograron tomar la ciudad, pero pronto fueron desalojados por un rápido contraataque.

Los continuos ataques distractivos soviéticos convencieron a von Manteuffel que el enemigo preparaba una ofensiva en el sector de Târgu Frumos. Sus patrullas de exploradores descubrieron una concentración de fuerzas blindadas del Ejército Rojo justo detrás de la línea del frente, y más patrullas confirmaron que algo estaban tramando los mandos soviéticos.

Para anticiparse a lo inevitable, von Manteuffel ordenó un ataque limitado. El 25 de abril, dos batallones Panzergrenadier atacaron posiciones soviéticas cerca de la colina 372. Apoyados por artillería y Sturmgeschütze StuG III (cañón de asalto) un cañón autopropulsado con cañón de 7,5cm StuK40 L/43, los Panzergrenadiers se lanzaron al ataque desalojando a los rusos de sus posiciones y destruyendo varias armas anti-tanque y tres tanques. Pero, dos días más tarde, otro ataque alemán descubrió una muy desagradable sorpresa. Entre las unidades de tanques soviéticos destruidos se encontraba el nuevo tanque tipo JS III "Josef Stalin" tanque armado con un potente cañón de 122mm. El descubrimiento sirvió para incrementar los esfuerzos alemanes para la construcción de las mejores defensas posibles.

Las tropas de von Manteuffel habían establecido unas buenas posiciones defensivas. Aunque los soviéticos ocuparon la tierra alta al norte de los alemanes, la mayoría de las colinas controladas por el enemigo que podrían ser utilizadas para la observación estaban a cerca de seis millas de distancia, demasiado lejos para discernir correctamente las defensas alemanas. El astuto comandante panzer sabía si un terreno era bueno para los tanques apenas lo veía, y el terreno que los soviéticos tendrían que cruzar en su camino a Târgu Frumos era excelente para un rápido movimiento de unidades blindadas. Por otro lado, ese terreno era totalmente abierto en su mayor parte y por tanto apropiado para mantener una amplia cobertura de fuego contra las unidades soviéticas.

Batalla de Targu Frumos
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Preparación para el ataque de mayo

La Panzergrenadier GD y los regimientos de fusileros llevarían la peor parte del ataque. En momentos que la tierra ya se había secado, Konev planeó enviar sus tanques directamente contra los alemanes, esperando cortar las líneas de la infantería alemana a través del valle en un asalto a gran velocidad. Algo habían aprendido los soviéticos de los ataques relámpago alemanes. Las trincheras alemanas estaban bien fortificadas, cubiertas con armas anti-tanque y Sturmgeschütze parcialmente enterrados. Las colinas 192 y 197, situadas al oeste de la ciudad de Polieni, le dieron a los alemanes excelentes puestos de observación para dirigir el fuego de la artillería durante la aproximación de las fuerzas soviéticas. Las colinas 254 y 372 le brindaron a los alemanes la misma ventaja para observar cualquier fuerza soviética procedente desde posiciones más alejadas del frente, también por el oeste. Una segunda línea de defensa, erizada con armas anti-tanque y de infantería, fue construida alrededor de un anillo a una milla detrás de la línea principal de defensa.

La mayor parte de los poderosos Panzer del Regimiento GD fue mantenido en reserva cerca de Târgu Frumos, listos para contraatacar a las fuerzas soviéticas que irrumpieran en la línea alemana. Von Manteuffel instaló su Cuartel General en una colina detrás de Târgu Frumos que tenía una vista perfecta de todo el sector. Desde ese punto de observación, Manteuffet y su Estado Mayor dirigirían el combate con la habilidad de un maestro dirigiendo una orquesta sinfónica.

Los alemanes esperan que la ofensiva contra Târgu Frumos comience el 01 de mayo, el Día del Trabajo. Los reconocimiento por aire mostraron que se estaban realizando concentraciones de tanques y de infantería frente a las líneas alemanas, pero el ataque previsto no se materializó. La espera es la peor parte para cualquier soldado y eso afecta a la moral por lo que las tropas de primera línea mantenían nerviosamente la vigilancia del horizonte hasta la puesta del sol. Algunos lanzaban un suspiro de alivio durante el relevo al disponerse a descansar en sus trincheras tratando de lograr unas pocas horas de sueño antes de que el nuevo día amaneciera. Para otros, la noche la pasaban tratando de controlar la tensión que habían acumulado durante el día.

Al amanecer del 2 de mayo a aproximadamente las 04:00 horas, pocos minutos después que aparecieran los primeros rayos de sol, se desató el infierno cuando los soviéticos lanzaron una feroz andanada de artillería. Hubo algunas bajas, pero la mayoría de los atrincheramientos recibió poco daño.

A aproximadamente las 05:20 horas, el rumor de los motores de los tanques señaló el inicio del asalto terrestre cuando los tanques del 2° Ejército de Tanques de Bogdanov, apoyado por la infantería del 27° Ejército del General S.G. Trofimenko, comenzaron la ofensiva. Los Panzergrenadiers se prepararon a recibir al enemigo.

El plan de ataque de Bogdanov comenzaba con un ataque de 200 a 250 tanques contra el Regimiento Panzergrenadier GD del coronel Karl Lorenz. Antes, para distraer a los alemanes, unidades de infantería mecanizada realizarían un ataque donde concatenaban el regimiento de Lorenz y el regimiento de infantería al mando del coronel Horst Niemack, defendiendo el ala derecha alemana.

Panzer

Atacan los T-34 y JS III

En su arremetida, los tanques medios T-34 y los JS III dispararon a bocajarro contra las posiciones Panzergrenadier de Lorenz, avanzando a través del valle entre Ruginoasa y la Colina 372, golpeando la línea alemana a toda velocidad. Los alemanes dispararon con todo lo que tenían, pero la capacidad de fuego no era suficiente para detener a los tanques soviéticos en especial a los JS III.

La mayoría de los veteranos oficiales vieron cómo se repetía una y otra vez la arremetida de los tanques. Cuando los tanques rusos estaban casi sobre ellos, los hombres en las posiciones de primera línea se enterraban en lo más profundo de sus trincheras, dejando que los tanques rodaran sobre sus posiciones. Había que ser valiente para dejar que un monstruo de 57 toneladas como el JS III pasara sobre la trinchera, pero a algunos de los Panzergrenadiers los traicionaron nervios. Saltando de la trinchera corrieron y fueron derribados por el fuego de las ametralladoras, mientras que otros fueron aplastados por las orugas de los tanques rusos.

El I Batallón del Regimiento Panzergrenadier, fue particularmente afectado por el ataque. Los que dejaron pasar a los tanques retomaron posiciones para enfrentar a la infantería rusa. La oleada rusa era demasiado grande y algunos trataron de defender las posiciones hasta que cayeron ante la superioridad numérica, otros alzaron los brazos, pero tomar prisioneros no estaba entre los planes del alto mando soviético.

Los que pudieron, retrocedieron hasta alcanzar la segunda línea de defensa, mientras los tanques rusos superaban el avance de su infantería. Los soldados rusos que iban montados sobre los tanques fueron diezmados por el fuego de las ametralladoras y fusiles alemanes. No era raro ver a los alemanes en su huida corriendo y disparando a los rusos que a su vez corrían en la misma dirección tras sus tanques. Sin la infantería, los tanques iban por su cuenta a enfrentarse a los contracarros alemanes.

Victoria inicial para las fuerzas alemanas

Las ocultas armas anti-tanque alemanas abrieron fuego. Tanque tras tanque quedaron sembrados como bolas de fuego cuando los proyectiles de 75mm y 88mm atinaban a los blindados. Los tanques que lograron pasar continuaron rodando hacia Târgu Frumos, a pesar de las bajas que estaban sufriendo. Los Sturmgeschütze alemanes entraron en acción, también disparando desde posiciones ocultas. La compañía 1, comandada por el Primer Teniente Diddo Diddens, se distinguió, dejando fuera de combate a varios de los tanques rusos mientras trataban de alcanzar su objetivo.

Después de pasar la barrera de fuego de los cañones de asalto, diez de los T-34 rusos fueron a dar directamente a la zona de estacionamiento del regimiento panzer del coronel Willi Langkeit. Ambos lados fueron tomados por sorpresa, pero los artilleros alemanes reaccionaron más rápido. En unos pocos segundos, los 10 tanques quedaron como antorchas. No hubo ninguna pérdida alemana.

Viendo la difícil situación de sus camaradas, varios de los lentos JS III se detuvieron y comenzaron a disparar casi a ciegas contra los panzers a distancias de hasta 2,5 kilómetros. Von Manteuffel se encontraba conferenciando con el comandante de Langkeit cuando el bombardeo comenzó. Al principio, ambos jefes pensaron que estaban bajo fuego amigo, pero rápidamente se dieron cuenta que se trataba de los nuevos tanques pesados soviéticos con cañones de 122mm.

Von Manteuffel inmediatamente envió un mensaje al III Batallón de Tigres del mayor Herbert Gomille, ordenándole atacar al enemigo. Mientras los tigres y JS III se disparaban desde larga distancia, una compañía del más rápido y maniobrable Panzer IV utiliza la cobertura limitada en la zona para avanzar a menos de 1000 metros de los soviéticos. Cuando los proyectiles de sus cañones de 75mm comenzaron a acertar en los tanques rusos, los restantes se retiraron, dejando varias de sus unidades quemadas en el camino.

Aproximadamente 250 tanques soviéticos habían sido destruidos en la zona entre Târgu Frumos y la línea de frente del Regimiento Panzergrenadier GD con la pérdida de un puñado de tanques alemanes. Fue una victoria excepcional, pero la batalla aún estaba lejos de haber terminado.

En el sector del coronel Niemack, los soviéticos estaban también en medio de un ataque combinado. Repitiéndose el escenario del primer ataque, pero de manera ordenada, Los fusileros de Niemack, con los Panzergrenadiers a su izquierda, dejaron que los tanques rusos pasaran sobre ellos antes de atacar a la infantería que los acompañaban. Los tanques soviéticos continuaron avanzando sin la ayuda de la infantería y pronto llegaron al Cuartel General de Niemack. Reuniendo a sus jefes, Niemack les ordenó un ataque a corta distancia. Con proyectiles de carga hueca, minas magnéticas y paquetes de granadas, los alemanes pusieron fuera de combate a tanque tras tanque, destruyendo a 24 de los vehículos enemigos.

Batalla Targu-Frumos

Se detiene el ataque en Târgu Frumos

Un segundo ataque soviético aproximadamente a las 11:00 horas logró romper la línea de Fusileros en varios lugares, pero una vez más la infantería Soviética no pudo continuar tras los tanques. Viendo el peligro de los tanques soviéticos que avanzaban, el coronel Langkeit ordenó que la mayor parte del regimiento girara y atacara a los soviéticos merodeadores. Al mediodía, otros 30 tanques enemigos estaban ardiendo en el campo rumano.

Los bombarderos alemanes y los famosos "cazadores de tanques" el bombardero en picada Stuka Ju-87 del Coronel Hans-Ulrich Rudel se sumaron al ataque. Completamente desorientados, los pocos tanques soviéticos restantes huyeron, dejando el campo de batalla a los alemanes. Los bombarderos también atacaron varias posiciones de la artillería soviética, cañones que apenas horas antes habían lanzado una andanada contra las posiciones alemanas.

Durante la noche del 2 de mayo, Langkeit trasladó algunas compañías de Panther y Tiger más cerca a la línea del frente donde podían apoyar directamente a la infantería atrincherada. También se redistribuyeron las armas anti-tanque para que la artillería soviética no pudiera concentrarse en ellos al día siguiente.

El 3 de mayo comenzó una renovado ataque soviético contra los Panzergrenadiers y los Fusileros. Esta vez, cuando los tanques soviéticos se pusieron a tiro de las posiciones de la infantería alemana fueron recibidos con una lluvia de acero de los recientemente puestos en servicio Tigers, Panther y armas anti-tanque. Los artilleros alemanes hacían blanco tras blanco mientras los tanques soviéticos trataba de avanzar, deteniendo el ataque y obligando a los sobrevivientes a una vez más a batirse en retirada desordenada.

Pese a los esfuerzos del Ejército Rojo, los tanques del 2° Ejército de Tanques y la infantería del 35° Cuerpo de Rifleros no pudieron irrumpir en Târgu Frumos. Aunque lograron hacer retroceder las líneas alemanas en algunos puntos, el costo de la batalla se hizo sentir.

Fue lo mismo para los alemanes. Al caer la noche del 3 de mayo, la agotada infantería se desplomó en sus trincheras, preguntándose cuánto tiempo podría sostener la línea contra el aparentemente interminable número de tanques y hombres que los soviéticos estaban lanzando contra ellos. Algunas de las compañías se habían reducido al tamaño de un pelotón, y aunque el Regimiento Panzer apenas habían sido tocado, era a la infantería a quien le correspondía mantener la integridad de la línea para estabilizar el frente.

El 4 de mayo, los soviéticos cambiaron su táctica. En lugar de avanzar en un frente amplio, concentraron sus fuerzas en unos puntos seleccionados. Después de tratar de perforar la línea en los sectores de avance con todo lo que tenían, desde morteros hasta cohetes, comenzó el avance, con la esperanza de aniquilar todo a su paso.

350 tanques destruidos, 200 dañados.

La lucha fue feroz alrededor de la Colina 256, al sureste de Cucuteni, donde las infanterías soviética y alemana lucharon por el control de un punto de observación excelente desde donde se controlaba todo el sector. Las granadas de mano, lanzallamas y afiladas palas de zapador eran las armas del día en cada lado luchando para expulsar al otro de la estratégica posición.

En otro sector, el capitán Mayer, comandante del II Batallón del Regimiento Panzergrenadier GD, condujo un contraataque dirigido a reconquistar el pueblo de Giurgesti, que había caído en manos de los soviéticos el 2 de mayo. En la lucha cuerpo a cuerpo que siguió, Mayer fue herido, pero su grupo ad hoc de asalto tuvo éxito en expulsar a los soviéticos fuera del pueblo.

Exceptuando la batalla por la Colina 256, la línea alemana había sido mantenida bastante bien hacia la noche del 4 de mayo. Un contraataque por los fusileros de Niemack, apoyado por Panthers y armas de asalto, finalmente expulsaron a los soviéticos de la colina el 7 de mayo. Los rusos habían intentado todo lo que podían, pero el camino a Târgu Frumos y los campos petrolíferos de Ploesti más allá, no había sido abierto. Para los próximos meses al menos, el Ejército Rojo en Rumania dejó de ser una amenaza.

Von Manteuffel y su división habían obtenido una gran victoria defensiva. Durante los primeros tres días de batalla, más de 350 tanques soviéticos habían sido destruidos, más otros 200 dañados. El GD apenas perdió un total de 10 tanques totalmente destruidos.

Aunque la historia de posguerra de la URSS apenas menciona la batalla, Târgu Frumos todavía era estudiada por comandantes de la OTAN en la década de 1980, como un ejemplo clásico de cómo una defensa de fuerzas combinadas podía detener un ataque masivo soviético. Tal vez la mejor razón para el éxito alemán fue explicado por von Manteuffel años después de la guerra: "a pesar de la muy cuidadosa preparación, el factor decisivo en la defensa fue el potencial de combate de las tropas. Esto fue lo que permitió a la defensa conseguir los resultados que logró — un enorme fracaso para los rusos."

Batalla de Târgu Frumos (1)


LIBROS

Red Strom over the Balkans: The failed invasion of Romania, Spring 1944 por David M. Glants. (Inglés)


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Ostfront 1944: The German Defensive Battles on the Russian Front 1944. (Inglés)


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The Military Exploits of General Hasso Von Manteuffel (inglés)


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Publicado: 13 julio/2015