Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Overlord [3]

Operación Neptuno

La Operación Overlord incluía la Operación Neptuno a cargo de las fuerzas navales en apoyo a las de desembarco.    Las playas elegidas fueron cinco que recibieron los nombres clave: Utah y Omaha (1º Ejército de EE.UU.); Gold, Juno y Sword (2º Ejército británico).    Como preludio al asalto, se lanzarían en paracaídas detrás de las líneas alemanas en el sector de Utah: la 82ª División Aerotransportada de EE.UU. entre St. Mere Eglise y Pont l'Abbe y 101ª División Aerotransportada de EE. UU.entre St.  Mere Eglise y Vierville.

Detrás de las líneas alemanas en el sector de la playa Sword, se lanzaría la 6ª División Aerotransportada británica.    Las fuerzas de desembarco zarparían desde el sur de Inglaterra desde los puertos de Torquay, Weymouth, Portmouth y Shoreham y todas convergerían en el sector de Normandía comprendido entre Quineville y Merville.  Para desviar la atención de los alemanes, se prepararon concentraciones ficticias en el sureste para dar la impresión de que el destino de esas fuerzas sería Calais.  Durante el Día-D, miles de toneladas de tiras de aluminio, llamadas Window, bloquearían los sistemas de radar alemanes y docenas de embarcaciones menores serían puestas a la deriva en las costas inglesas frente a Calais.  Además, se hicieron docenas de vuelos de reconocimiento durante las noches de los días previos, que causaron la alarma general en las costas de Francia, a tal punto, que pronto los alemanes dejaron de hacerles caso.

Acciones tras las líneas alemanas

Por su parte la resistencia francesa recibió instrucciones de Londres de iniciar actos de sabotaje en las líneas férreas y en las columnas de abastecimientos que circulaban por las carreteras francesas rumbo a la costa.  Diariamente los aviones de reconocimiento fotográfico tomaban cientos de fotografías de todas la costa francesa, de manera que los aliados tenían la exacta disposición de las defensas alemanas, incluyendo los obstáculos en las playas, los espárragos de Rommel en la campiña francesa, las zonas inundadas, por supuesto las baterías costeras que conformaban la Muralla del Atlántico y gracias a la red de espías y de la Resistencia Francesa, la disposición de las fuerzas alemanas tierra adentro.

Miles de toneladas de municiones se encontraban
almacenaadas en los caminos bajo los árboles.

Selección del Día D y la Hora H

El mando Aliado fijó como fecha tentativa para el desembarco el 19 de mayo de 1944, pero la fecha real dependería del estado del tiempo, de la marea, de la visibilidad y que el equipo estuviera completo.  Con el fin de aprovechar de otro mes de producción de material de desembarco y aterrizaje, se aplazó la fecha tope hasta el 19 de junio, como máximo, tomando en cuenta que los aliados necesitaban del verano para consolidar la invasión.

En "SHAEF" estudiaron la combinación de las condiciones naturales más favorables, pues necesitaban una noche de luna en la víspera del Día-D para que las divisiones de paracaidistas pudiesen organizarse y alcanzar sus objetivos antes del amanecer.  Necesitaban que las fuerzas navales y los convoyes cruzasen el Canal en la oscuridad de la noche y tener entre treinta y noventa minutos de luz solar antes del desembarco para que el bombardeo naval y aéreo de las defensas costeras fuese efectivo.

Las mareas

El requisito del cual dependían los demás, era la marea.  Debían iniciar la operación en el momento preciso para permitir que las embarcaciones pudiesen descargar y retirarse sin peligro de quedar varadas en las playas debido a los bancos de arena y el terreno fangoso.  No obstante, la marea debía ser lo suficientemente baja para que los obstáculos bajo el agua fuesen detectables para ser demolidas por los zapadores.  Finalmente, se eligió como Hora-H, la siguiente a la marea baja.  Las sucesivas oleadas de desembarco tendrían que cruzar menos extensión de playa a medida que avanzase la marea.  Estas condiciones sólo se daban en un período de tres días cada mes.  A los quince días se repetían, pero sin luna, pues estaría en la fase de novilunio.  Así, el 5, 6 y 7 de junio reunirían todas las condiciones requeridas.  Eisenhower eligió el 5 como Día-D y la Hora-H entre las 06:30 y la 07:55 para sincronizar los asaltos en las cinco playas.

Barcos esperando zarpar

Miles de embarcaciones cargadas abarrotaban los puertos

El plan naval

Las fuerzas navales, mayormente británicas, tenían la mayor responsabilidad de la invasión de Normandía, teniendo que transportar las tropas de asalto a las playas y desembarcarlas con su equipo.  Tenían que proporcionar barcos para mover 600 a 700 toneladas de abastecimientos por división a través del Canal.  Tenían que servir de artillería flotante hasta que la artillería de campaña estuviese en la playa.  Tenían que procurar la ordenada y oportuna llegada de tropas de refuerzo con su abastecimiento y equipo y disponer de todo lo necesario para la evacuación de bajas.  Debían limpiar canales de navegación a través de las aguas minadas y eliminar los obstáculos en las playas que impidiesen los desembarcos y el despliegue de las tropas en las orillas.

Fuerzas Navales de Misión

Bajo el mando del almirante Ramsay, las 2.700 naves (incluyendo las barcazas de desembarco) se dividían principalmente en: Fuerzas Navales de Misión Estadounidenses U y O, al mando del contralmirante Alan G.  Kirk y Fuerzas Navales de Misión Británicas G, J y S del contralmirante Sir Philip Vían.  La armada participó con ejercicios de entrenamiento desde diciembre de 1943, que culminaron en abril y mayo de 1944 con ensayo general, incluyendo desembarcos de un gran realismo y no pocas bajas, en la costa sur de la Gran Bretaña, simulando la operación "Neptuno".  La Operación Neptuno fue la más grande operación naval jamás emprendida en la historia naval del mundo, no sólo por el número de embarcaciones involucradas, sino por lo extenso de las áreas de embarque y de invasión, amén de la complejidad de los planes logísticos.

aviones listos para despegar

Miles de aviones esperaban listos para entrar en acción.

Bombardeo de las vías ferroviarias

Según lo acordado en la Conferencia Casablanca de enero de 1944, las fuerzas aéreas estadounidenses y británicas basadas en Gran Bretaña debían combinar una ofensiva de bombardeos con objeto de "destrozar progresivamente los sistemas militar, industrial y económico de Alemania y destrozar la moral del pueblo alemán hasta el punto en que su capacidad de resistencia armada fuera totalmente debilitada".  Para derrotar a Alemania únicamente con ataques aéreos, la aviación aliada seleccionó como objetivos las principales ciudades, los astilleros de construcción de submarinos, la industria de aviones, de transportes, plantas de refinación de petróleo y otras industrias militares.  Los estadounidenses atacaban de día a fin de obtener mejor precisión; los británicos, que consideraban excesivamente arriesgado el ataque diurno, bombardeaban de noche las ciudades y áreas de recursos militares o industriales.

Plan de Transportes

El General Eisenhower, decidió evitar la falta de cooperación que se había hecho notar entre las fuerzas aliadas en el Mediterráneo.  Para ello pidió y obtuvo el control de la aviación de bombardeo del ejército estadounidense y del mando de bombarderos británicos, basados ambos en Gran Bretaña.  Al asumir el control sorprendió al mando de bombardeo adoptando el plan del jefe de la aviación, General Leigh-Mallory, dedicando una parte de la fuerza aérea a la destrucción de los ferrocarriles en Francia y Bélgica.  El mando estratégico del aire creía que el bombardeo de las vías ferroviarias tendría poco efecto duradero y que el intento sería un desperdicio de bombas y bombarderos que podrían aprovecharse mejor.  Las objeciones fueron respaldadas por Churchill y su Gabinete de Guerra, temerosos de causar demasiadas bajas entre la población civil de Francia y de Bélgica, y que, habiéndose arriesgado con el ataque a la flota francesa en Mers-el-Kebir y en Dakar, no deseaban que nada nuevo pudiese convertir a los franceses en potenciales enemigos.

Bombarderos

Orden de bombardeo

Eisenhower puso en acción el "Plan de Transportes" de Leigh-Mallory a mediados de abril de 1944.  Los bombardeos aliados se concentraron primeramente sobre los patios de máquinas y distribución ferroviaria.  A comienzos de mayo empezaron a bombardear los puentes con tal éxito que antes de terminar el mes no quedaba en pie ni un solo puente sobre el Sena entre París y el Canal de la Mancha.  El 21 de mayo, designado por la aviación como "Día Chattanooga", los bombarderos empezaron a destruir las vías, dispositivos ferroviarios y trenes, dejando fuera de servicio más de cien locomotoras al primer día.  La resistencia francesa participó también con actos de sabotaje.

Vísperas del ataque

Semanas antes del Día-D todo el sur de Inglaterra se convirtió en una enorme base militar, de la cual nadie podía entrar o salir sin un permiso especial.  Los depósitos estaban abarrotados de materiales de todas clases que ofrecían preciosos objetivos a los bombarderos alemanes, pero que no se presentaron nunca.  Tan pronto como llegó el 30 de mayo, las tropas comenzaron a embarcar en los transportes.  El 01 de junio empezó el movimiento desde el sur de Escocia hacia Francia de 54 bloques de hormigón que debían ser hundidos como escolleras ante las playas.  Luego avanzaron hacia el Canal unos 150 dragaminas para despejar los callejones para los convoyes.

El sábado, 3 de junio, embarcaron todas las tropas, los buques que debían apoyar con su artillería zarparon de Scapa Flow, Belfast y el Clyde y los convoyes empezaban a formarse en los puertos del sur de Gran Bretaña.  La operación "Overlord-Neptuno", estaba en marcha.

Clima

El mal clima cubría la costa de Normandía

Meteorología

Desde el 01 de junio, en el Cuartel General del almirante Ramsay, cerca de Portsmouth, el general Eisenhower se reunía dos veces diarias con los altos mandos del Ejército y de la Armada para escuchar los informes sobre pronósticos meteorológicos.  Por la mañana del 3 los partes empezaron a ser desalentadores y fueron más alarmantes a medida que transcurría el día.  En reunión especial a las 04:00 del domingo, 4 de junio, los meteorólogos informaron que el tiempo empeoraría el día 5.  Fuertes vientos, nubes bajas y encrespadas olas se combinarían en la zona escogida.  El apoyo aéreo sería imposible, el desembarco de las tropas mucho más peligroso y el tiro de la armada inseguro como resultado del tiempo tempestuoso.  Eisenhower decidió aplazar la invasión por 24 horas.

Postergamiento de la Hora-H

Tenía que ser detenido el movimiento de las fuerzas y tenerlo listo para reanudarse al día siguiente.  El domingo por la tarde, los comandantes se reunieron de nuevo en el Cuartel General de Ramsay.  Los expertos en Meteorología leyeron sus pronósticos de una mejora en el estado del tiempo, pronosticaron que el tiempo claro duraría, por lo menos, hasta el anochecer del 6.

Basado en este informe, Eisenhower, a las 04:15, anunció su decisión irrevocable de iniciar la operación.  Al otro lado del Canal, el mariscal Rommel salió aquella mañana de su Cuartel General en su carro de mando y se dirigió a su casa en Alemania para pasar el día 6 celebrando el cumpleaños de su esposa.

Eisenhower arenga a los paracaidistas el día 5 de junio.  Muchos de ellos perderían la vida.

Luz verde

Una vez tomada la decisión, desde todos los puertos del sur de Inglaterra desde la costa este y oeste, del norte de Irlanda, de Escocia y de las Islas Orkney embarcaciones de la armada se hicieron a la mar.  La mayor parte puso rumbo al Área Zebra, al sur de la isla de Wight, señalado como punto de reunión.  A la mitad del Canal, cada senda despejada por los dragaminas se dividió en dos: una, para la navegación lenta, y otra, para la rápida.

Mientras los aviones de combate cubrían el cielo, los dragaminas formaban la vanguardia y marcaban la senda libre con boyas flotantes luminosas.  Dado que los bombarderos aliados habían destruido la mayor parte de estaciones de radar en la costa, y que el oscurecimiento de ondas mediante el dispositivo Window hizo impracticable la detección, los alemanes no pudieron reconocer a los convoyes de asalto durante el cruce.  Los barcos de guerra para apoyar con su fuego llegaron a los puntos asignados a lo largo de Normandía alrededor de las 02:00 del 6 de junio.  El transporte de ataque Bayfield, Cuartel General del mando de la fuerza de misión U, fondeó ante la playa "Utah" a las 2:30.  El del mando de comandos anfibios Ancón, buque insignia de la fuerza de misión O, ancló frente a la playa de "Omaha" veinte minutos después.


Publicado: 4 junio/2004