Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Greif (16-12-1944)

Esta operación fue directamente ordenada por el Mando Supremo (OKW), para la que se requería el empleo de tropas especiales, vestidas con uniforme estadounidense.   El propósito era facilitar la ruptura del frente enemigo, el avance hacia el Mosa y la captura de los puentes antes de que el enemigo pudiera volarlos.  A ser posible, las tropas de la Operación Greif debían ocupar los puentes por sí mismas.  Sin embargo, el fracaso del plan era inevitable, puesto que resultó imposible disponer una cuidadosa coordinación con las otras unidades del ejército.  Los alemanes no pudieron hacer los preparativos necesarios puesto que incluso los jefes del ejército estuvieron sólo parcialmente informados del propósito de la Operación Greif y los planes dispuestos para ella.

Operación Greif

Prisionero alemán (con uniforme de EEUU) capturado tras la líneas estadounidenses.

El comandante de la operación Greif fue Skorzeny, que participó en la célebre operación para liberar a Mussolini de su prisión en el Gran Sasso, que constituyó un atrevido golpe de mano.  Se le nombró jefe de la 150ª Brigada Motorizada, que debió previamente formar, recibiendo sus órdenes e instrucciones directamente de Hitler.  Se ordenó al Ejército que mandara armas y vehículos capturados a la Brigada que se estaba formando en Alemania, aunque los generales con mando no fueron informados de la organización táctica de esa formación.   Cuando se le pidieron uniformes enemigos capturados, el comandante en jefe de los Ejércitos del Oeste se negó a cumplir la orden. Insistió en que el Mando Supremo garantizara que el alcance de las propuestas operaciones de la 150ª Brigada Motorizada no excedía la naturaleza normal y permisible de un ardid de guerra.  Esto fue explícitamente prometido por el Mando Supremo.

Ardenas

Las pérdidas en equipo y material fueron cuantiosas.

Greif no influyó en las operaciones del ejército, debido a que el enemigo tuvo conocimiento de ella entes de iniciarse.  Un oficial del 66º Cuerpo de Ejército, fue hecho prisionero el 16 de diciembre mientras se dirigía desde el cuartel general al frente, en su poder se hallaron varias copias de las órdenes operacionales de la Operación Greif, que el oficial no alcanzó a destruir antes de que cayeran en manos del enemigo.

Los estadounidenses pudieron, por tanto, alertar por radio a todas las unidades del sector, y a su vez los alemanes se enteraron de lo que ocurría por medio de las estaciones de escucha de emisiones enemigas.  La importancia de la operación Greif ha sido grandemente exagerada después de la guerra, pero en realidad no tuvo mayor importancia ni gravitación en los acontecimientos ocurridos durante ese período de la ofensiva Aliada.  Por otro lado, para el Alto Mando alemán fue una de las tantas operaciones de poca envergadura que se realizan simultáneamente en todo frente de guerra y que habría quedado olvidado si no hubiera sido utilizado por Hollywood como parte del argumento de una película y desde entonces explotado como si hubiera sido un episodio trascendental durante la guerra.  En todo caso serviría para resaltar lo precario del suministro de combustible para el ejército alemán y de la incapacidad de la Luftwaffe para oponerse al poder aéreo anglo-estadounidense.


Publicado: 25 noviembre/2004