Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Fortitude

Pese a los inagotables recursos con que contaban los Aliados, gracias a la enorme capacidad industrial de Estados Unidos que les permitían desarrollar a fines de 1944 un plan de invasión a Europa como nunca antes nadie hubiera imaginado, sin embargo, el poder de las fuerzas alemanas era todavía respetado y temido por los mandos militares de EE.UU. y Gran Bretaña.   Por ello, los Aliados decidieron elaborar un sofisticado plan de engaño, con el propósito de que los alemanes enfocaran su atención fuera del lugar escogido para el desembarco durante la Operación Overlord, movilizando sus recursos lejos de las playas de Normandía.

En el desarrollo del plan de engaño participaron muchas organizaciones de inteligencia como el MI5 y MI6 británicos, SHAEF (Comando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas) al que estaba adscrita la sección "Ops B", además de los servicios de las Fuerzas Armadas de Gran Bretaña y Estados Unidos.   Todo este complejo equipo era coordinado por la LCS (London Controlling Section) al mando del Teniente Coronel John Henry Bevan, un especialista en operaciones encubiertas y de engaño.   A su vez, el LCS estaba adscrito al Equipo de Planificación Conjunto de la oficina del Gabinete de Guerra presidido por Winston Churchill.   "Ops B" bajo la atenta supervisión del General Eisenhower estaba encargaba de la implementación de la Operación Fortitude.

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El Comité XX (doble equis), que se llamaban a sí mismos "Comité 20" por los números romanos que representaban las dos equis, pertenecía al MI5 y se encargaba de coordinar las labores de los agentes dobles.   Estaba dirigido por John Cecil Masterman, un profesor emérito de Oxford y jugador de tenis en Wimbledon.

A fines de 1943 el Comité XX decidió que los mejores del más de medio centenar de agentes dobles de la organización deberían jugar un papel preponderante en el plan de engaño de la Operación Fortitude.   Esos agentes debían enviar información con el propósito de convencer a los alemanes que los planes aliados de invasión tenían como objetivos principales el Paso de Calais y Escandinavia; que no habría ninguna operación antes del mes de julio de 1944; y que el ataque en Calais sería precedido por un desembarco de engaño en otro lugar de la costa francesa, por ejemplo Normandía, pero que el objetivo principal, Calais, sería objeto de un desembarco masivo por fuerzas que se encontraban esparcidas por toda Gran Bretaña.   En todo caso, lo importante era convencer a los alemanes que concentraran tropas en los alrededores de Normandía, para evitar el fracaso de la Operación Overlord.  Los falsos informes de los agentes serían reforzados con los escasos vuelos alemanes de observación que mostrarían grandes campos de tropas y cientos de falsos tanques y aviones hechos de madera y tela regados en la campiña inglesa.

tanque

En febrero de 1944 el comité decidió que el trabajo debía ser encargado a tres de sus más efectivos agentes, Garbo (Juan Pujol) un español de Barcelona; Brutus (Roman Garby-Czerniawski), polaco y Trycicle (Dusko Popov), un abogado yugoslavo.   El agente Tomas Harris, jefe inmediato de Garbo, se sorprendió al comienzo con la designación, porque el catalán había montado una red ficticia de agentes, envueltos en una tan complicada, como increíble historia, lo cual la hacía vulnerable de ser descubierta en cualquier momento.   Garbo solía inventar situaciones de lo más insólitas, pese a que el MI5 le proporcionaba de vez en cuando algunos datos ciertos, para incluirlos en los informes de manera que la Abwehr no sospechara de que todo era falso.   Sin embargo, Harris debía aceptar el hecho que Garbo había convencido a sus superiores en la Abwehr de ser un agente infiltrado que les enviaba informaciones que eran corroboradas fácilmente y por tanto el resto de ellas merecía la certeza absoluta de su veracidad.

Fortitude North correspondía a la invasión de Escandinavia que a su vez estaba compuesta por dos partes: una era el plan para la ocupación de aquellas áreas que los alemanes desocuparan y la otra la invasión de Noruega.

Una vez informado sobre la misión, entre el mes de enero de 1944 y el Dia-D, Garbo transmitió más de 500 mensajes a la Embajada de Alemania en Madrid, los cuales eran traducidos al alemán y enviados a Berlín después de ser aprobados por su superior Karl Kühlenthal.

Los más de 500 mensajes de Garbo daban cuenta de supuestas concentraciones de tropas en el sur de Inglaterra listas para ser movilizadas al norte poco antes de las invasiones en Calais y Noruega.   El riesgo que los alemanes pudieran sospechar era enorme, pero parecía que cuanto más inventaban Garbo, Brutus y Trycicle, más le creían sus superiores alemanes.

Pocas semanas antes de la invasión, Garbo "trasladó" algunos de sus ficticios agentes a posiciones más cercanas a los ficticios puertos finales de embarque para vigilar de cerca a los inexistentes 3ª División de Infantería Canadiense, el 4º Ejército Británico y al FUSAG (First U.S. Army Group) o Primer Grupo de Ejércitos de EE.UU. todos concentrados en Sussex e East Anglia (Anglia Oriental).   Estos informes iban reforzados con el enorme pero ficticio tráfico radial que el supuesto ejército de Patton generaba en preparación para la invasión por el Paso de Calais.

Como parte de la operación, diplomáticos británicos comenzaron a solicitarle a Suecia facilidades de paso para aviones de reconocimiento y la garantía para reabastecer de combustible a aviones que hicieran aterrizajes de emergencia en suelo sueco.

El ficticio IV Ejército Británico estaba compuesto por el II Cuerpo Británico, 55ª División Británica, 58ª División Británica, 113ª Brigada de Infantería Británica; VII Cuerpo Británico; 52ª División de Infantería Británica, 55ª División de Infantería de EE.UU.; tres batallones de Rangers de EEUU; XV Cuerpo de EEUU; y las divisiones de infantería de EEUU 2ª, 5ª y 8ª.  Algunas de estas unidades eran ficticias pero las demás existían en realidad.

Fortitude Sur correspondía al plan de invasión en el Paso de Calais.   Es la distancia más corta entre Inglaterra y Francia y las playas no son fáciles de defender, por lo que la opción parecía muy verosímil y así lo creyó Hitler que estaba convencido que por ahí se iniciaría la verdadera invasión.


Publicado: 20 marzo/2008