Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Batalla de las Ardenas [3] Schnee-Eifel y Batalla de St. Vith

Al comenzar la ofensiva de las Ardenas, durante la noche del 15 al 16 de diciembre de 1944 no hubo respuesta estadounidense excepto por la actividad artillera que se mantenía de manera incesante.  La infantería estadounidense permanecía en sus posiciones a la espera de órdenes.  Eso le hacía suponer a los alemanes que la marcha de aproximación y concentración de sus unidades había pasado inadvertida.

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La buena organización y la táctica en el asalto, produjeron los resultados que el Alto Mando de la Wehrmacht había esperado.  La infantería atacó en pequeñas formaciones y en la mayor parte de los lugares logró perforar el frente enemigo al mismo tiempo que muchos puntos fortificados en el frente del Eifel eran bombardeados.  Al mediodía los alemanes habían logrado alcanzar las metas del primer asalto, sin embargo, la infantería había necesitado un fuerte apoyo no sólo de sus propias armas pesadas, sino también de los pocos cañones de asalto de que disponían y tropezó con enormes dificultades para salvar los obstáculos en el Muro del Oeste.

Según los planes alemanes, el sector central del Schnee-Eifel fue ignorado, el enemigo debía ser obligado a salir de sus posiciones en esa zona y lo lograron.   Pero, del avance del ala izquierda del 66º Cuerpo de Ejército alemán fue muy lento en el Eifel, lo que hizo peligrar sus planes para taponar completamente el Schnee-Eifel.  Sin embargo, en eso se basaba el plan para la próxima fase de la ofensiva que debía proseguir por Schonberg hasta St. Vith.   En esta última ciudad, convergían muchas carreteras y por ello era un punto muy importante en ese sector, como lo era Bastogne en el flanco izquierdo del ejército.

Ardenas

Cañón antitanque estadounidense

Sin embargo, lo que acontecía ese día en el sector del cuerpo derecho del ejército alemán era desalentador.  Ese cuerpo no mantuvo el cronograma que había sido establecido para el avance prolongándose durante la noche del 16 al 17 de diciembre.  La División Granaderos del Pueblo que llevaba el peso de la ofensiva en esa zona, logró ocupar Schonberg durante la mañana del día 17, pero, lo ocurrido durante el día no confirmó esa esperanza.  El cuerpo de infantería, con las fuerzas de que disponía, no podía continuar el ataque con la contundencia necesaria, en el límite de tiempo previsto, que aseguraría la cooperación de los dos cuerpos Panzer.  Tampoco pudo ocupar rápidamente el vital nudo de carreteras de St Vith, que era el eje de la posición defensiva enemiga, y que debía ser tomado por los alemanes para que tuvieran éxito las operaciones por el ala izquierda del 6º Ejército Panzer SS.  Las fuerzas estadounidenses amenazadas de quedar cercadas en el Schnee-Eifel atacaron hacia el oeste, directamente a través de la línea de avance del grupo de combate a la izquierda del Cuerpo.  Esta acción contuvo el avance alemán, que no logró conquistar St. Vith el día 17.

La división en el ala derecha del cuerpo de ejércitos alemán, también se encontraba en dificultades.  A su derecha, el ala izquierda del 6º Ejército Panzer SS había avanzado sólo limitadamente, y los estadounidenses estaban en excelentes posiciones para disparar contra el descubierto flanco derecho de la división alemana.

Ardenas

Cientos de envases de gasolina destruidos por las tropas estadounidenses yacen a la vera de este camino en Bélgica para evitar que cayera en manos alemanas.

Este retraso en el sector del 66º Cuerpo de Ejército y el fracaso de su vecino de la derecha, al no conservar el horario establecido, se repitió en el resto del Sector del 6º Ejército Panzer SS, más al norte.   El ejército Panzer SS no podía empeñar todas sus formaciones móviles el primer día de la batalla y como resultado su ala derecha fue rápidamente contenida por la intervención del 9º Ejército de EEUU, que mantenía el frente al norte de ella, y ni siquiera logró ocupar Monschau.  Tampoco obtuvo éxito este ejército SS en su sector central, y entre Monschau y un punto situado al sur de Malmedy ocupó muy poco terreno.  Todo esto significaba que el Ejército Panzer SS no tenía bajo su dominio suficientes carreteras en su propio sector para su planeado avance hacia el Mosa.  Como resultado de ello pronto se vio, que el 6º Ejército Panzer SS tendría que compartir las carreteras en el sector del 5º Ejército Panzer, lo cual significaba que las vías estarían atestadas de tropas y vehículos, originándose nuevos retrasos.

Cinco divisiones del 6º Ejército Panzer SS tomaron parte en grandes y fluctuantes combates en la zona de Elsenborn-Krinkelt.  La vanguardia acorazada del ejército, constituida por la 1ª División Panzer SS, avanzó en el sector oeste y sudoeste de Malmedy, donde pronto se encontró en peligro de ser aislada.  Ese avance no influyó en el curso de las operaciones a lo largo del resto del frente del 6º Ejército Panzer SS.

Operación Hohes Venn

Hitler ordenó la operación Hohes Venn, llevada a cabo por paracaidistas, que no produjo efecto alguno en el desarrollo general de la ofensiva.  Al planear el ataque, Hitler había decidido, que no emplearan tropas paracaidistas, porque a esas alturas ya no creía que la Luftwaffe pudiera efectuar el lanzamiento con probabilidades de éxito, además que era poco probable que hubiera buen tiempo para operaciones aéreas.  Sin embargo, Model pidió utilizarlas, aunque no en el sector en que el mariscal quería, que era el sector de Krinkelt, para que contribuyeran al aplastamiento de las posiciones defensivas estadounidenses.  En vez de eso, fueron lanzadas al norte de Malmedy, encargándoseles la creación de un frente de cara al norte.  Por tanto lo determinante que podría haber sido la operación resultó desperdiciado.

Operación Greif

Esta operación fue directamente ordenada por el Mando Supremo de la Wehrmacht, para la que se requería el empleo de tropas especiales, vestidas con uniformes estadounidenses.   El propósito era facilitar la ruptura del frente enemigo, el avance hacia el Mosa y la captura de los puentes antes de que el enemigo pudiera volarlos.  A ser posible, las tropas de la operación Greif debían ocupar los puentes por sí mismas.  El fracaso del plan era inevitable, puesto que resultó imposible disponer una cuidadosa coordinación con las otras unidades del ejército.  Los alemanes no pudieron hacer los preparativos necesarios puesto que incluso los jefes del ejército estuvieron sólo parcialmente informados del propósito de la Operación Greif y los planes dispuestos para ella.  Pero valga destacar que esa operación fue una de las tantas de ese tipo que se utilizaron durante la guerra en Europa y no tuvo ninguna importancia ni cambió el curso de la guerra.

Los estadounidenses explotaron plenamente su éxito defensivo en St. Vith y sus alrededores, y supieron llevar la batalla a su favor en ese sector.   Un número mucho mayor de tropas alemanas que el necesario fue utilizado en esa zona.  Los alemanes se vieron obligados a hacer entrar en acción allí una unidad Panzer que estaba destinada a operar en otros sectores, pero, más importante aún, la acción extremadamente lenta en St. Vith, les dio tiempo a los estadounidenses para reforzar sus posiciones defensivas en el sector de Salm y sellar el flanco norte alemán.  Todos los intentos alemanes para perforar las líneas fueron vanos.


Publicado: 25 noviembre/2004