Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Merkur (3)

20 de mayo de 1941

Muy temprano en la mañana del día 20 de Mayo de 1941, oleadas de bombarderos ligeros, Stukas y cazas procedente de bases en Grecia, atacaron las bahías de Suda, Maleme y Canea.  En poco tiempo la mayoría de las baterías antiaéreas británicas fueron arrasadas.   Los aeropuertos fueron bombardeados y las líneas telefónicas quedaron destruidas.

Mapa de operaciones
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Primer asalto

A las 8:00 de la mañana, con retraso luego de un desconcierto generalizado en las bases alemanas ocasionado por la polvareda que levantaron los bombarderos y cazas, que impidieron la visibilidad más de lo previsto, los primeros planeadores fueron finalmente puestos en el aire por los Ju-52.  Cada planeador llevaba 12 hombres con todo su equipo y aterrizaron en las playas cerca a la Canea.  Al mismo tiempo, transportes Ju-25 transportaron 2000 paracaidistas en oleadas de 200 cada una con intervalos de 15 minutos.  Dos de cada tres paracaidistas llevaban los contenedores con armas y suministros.

Grupo Oeste

En Maleme,  los paracaidistas del Grupo Oeste, al mando del General Meindel, se lanzaron en medio del fuego graneado de los defensores, que estaban atrincherados en las faldas de los cerros, mirando al mar.  Las bajas alemanas fueron numerosas, pues eran ametrallados mientras bajaban en paracaídas o apenas tocaban tierra.

Ju88

Junkers Ju 88

Debido al cerrado fuego británico, muchos grupos perdieron los contenedores con las armas y sólo podían defenderse con la pistola ametralladora, una pistola, 4 granadas de mano y el largo cuchillo de paracaidista.  La compañía sanitaria desembarcada en las cercanías de Maleme pronto estuvo imposibilitada de atender a todos los heridos graves que sobrepasaron la capacidad de atención.  Los planeadores habrían sido totalmente destruidos a no ser por la polvareda que levantaron al aterrizar y que actuó como una cortina de protección.  Para complicar más las cosas, el General Meindel fue herido seriamente al tocar tierra.

Grupo Centro

Al Grupo Centro no le fue mejor.  El comandante del grupo, Teniente General Wilhelm Suessmann, fue muerto durante la aproximación y en consecuencia ambos grupos se quedaron sin mandos.  El éxito de la operación en la zona de Maleme dependía de la rápida captura del campo aéreo para permitir la pronta llegada de refuerzos.  La Colina 107 que dominaba el campo estaba fuertemente tomada por las fuerzas británicas.  Recién a las tres de la tarde, luego de reagruparse y organizar las fuerzas, pudieron ambos grupos lanzar ataques concentrados contra la colina.  Pese al intenso fuego de artillería de campo de los británicos, los paracaidistas lograron capturar la parte nor-occidental del campo aéreo y emprendieron el ascenso para capturar la colina 107.  Dos Ju-52 trataron de aterrizar en el campo, pero el nutrido fuego de artillería impidió que lograran tomar tierra.

me 109

Me 109

La Canea

El Grupo Centro, que debía capturar Suda y La Canea eliminando al comando británico de la zona, aterrizó en terreno rocoso y sufrió bajas debido a la colisión.  Los que lograron salir ilesos o heridos en capacidad de combatir, trataron de reunirse con el resto de las fuerzas.   Los paracaidistas fueron enfrentados por los neozelandeses que los atacaron con artillería de campo y armas cortas.  Los campos de olivos eran perfectos camuflajes para los francotiradores y los nidos de ametralladoras.  Poco podían hacer los atacantes ante tan formidables posiciones británicas.

Problemas logísticos

Los mandos alemanes en Grecia suponían que la operación se estaba llevando a cabo sin novedad debido al escaso número de aviones que regresaban por no haber podido desembarcar su contingente de tropas.  En consecuencia prepararon el asalto a Heraclion y Retinon.  Pero el retraso en la carga de combustible, nuevamente causado por el polvo, impidió que las fuerzas estuvieran listas a tiempo y llegaron tarde a los puntos de salto de los paracaidistas, como resultado no tuvieron el apoyo aéreo convenido, pues los aviones retornaron a sus bases para reabastecerse de combustible.

Stuka

Grupo Este

El Grupo Este que saltó en los puntos previstos entre las 3:00 y 4:30 de la tarde, se encontró con una férrea defensa, tanto más fuerte en Heraclion que en Retinon donde el Grupo Centro tuvo serias dificultades.  También Los paracaidistas en esta zona sufrieron muchas más bajas que en Maleme y no pudieron capturar los campos aéreos, los pueblos o los puertos.  De hecho, se encontraban aislados, pues los equipos de radio resultaron destrozados al llegar a tierra y no tenían forma de entrar en contacto con el resto de las fuerzas.  Lo único que pudieron hacer es tratar de concentrarse cerca de los campos aéreos para amarrar a las fuerzas británicas esperando que de algún modo llegaran refuerzos.

No se logran los objetivos del día

Eventualmente se logro concertar un reconocimiento aéreo y se lograron lanzar algunos equipos de radio para restablecer las comunicaciones.  Pero al caer la noche en Creta todavía ningún campo aéreo estaba en manos de los alemanes, como para permitirles operaciones de abastecimiento.  En algo, la situación en Maleme era mejor que en el resto de las zonas de ataque, pues los británicos comenzaban a ceder posiciones en la Colina 107, pese a mantener el fuego de artillería, contra el campo aéreo.

Maleme en situación crítica

Sin embargo, el panorama era desolador, pues la pista de aterrizaje estaba cubierta de aviones estrellados y planeadores casi destrozados que la obstruían.   Por tanto el campo no podía ponerse en operación inmediata, aún desalojando a los británicos de las faldas de la Colina 107, para cuando llegara la 5ª División de Montaña lista para embarcarse al siguiente día.  La Canea todavía se encontraba en manos británicas y los grupos alemanes no podían establecer puntos de aterrizaje para los refuerzos y ni siquiera ponerse en contacto unos con otros.  Para los alemanes, era desmoralizador el no haber alcanzado y consolidado los objetivos, a pesar que los defensores consideraban que el ataque alemán fue sorprendentemente contundente.

Abastecimiento de Stukas

La Royal Navy rompe el bloqueo

Durante la noche del 20 de mayo, una ligera fuerza naval británica rompió el bloqueo y penetró las aguas al norte de Creta.  Como consecuencia, el Almirante Schuster decidió ordenar el regreso del primer convoy que se acercaba a Creta con la escolta de un destructor italiano.

21 de Mayo

Al amanecer del día 21, la Luftwaffe divisó la fuerza británica y la atacó, resultando hundido un destructor y averiados dos cruceros.   A las 9:00 de la mañana las aguas al norte de Creta nuevamente se encontraban libres de peligro y el convoy nuevamente cambió el rumbo con destino a Maleme.  Durante el día aviones italianos con base en Rhodas y Stukas basados en Skarpanto hundieron varios buques británicos navegando de regreso a aguas de Creta, evitando la intercepción del convoy alemán.   Sin embargo, las marchas y contramarchas, más el mal tiempo, evitaron que llegaran antes de caer la noche en la isla.

Ju 52

Cargando una motocicleta en Ju-52

Llegan algunos refuerzos a Maleme

Mientras tanto algunos aviones lograron aterrizar —destruyendo los aviones en el intento— en las playas de Maleme llevando al fin armas y municiones a las fuerzas de asalto en la zona.  Sin embargo, la artillería británica seguía impidiendo el uso del campo aéreo.  La decisión del mando alemán fue enviar un nuevo contingente de paracaidistas detrás de las líneas británicas que mantenían a raya a los paracaidistas en el campo aéreo de Maleme.

Segunda oleada

El Coronel Bernhard Ramcke organizó un grupo de 550 paracaidistas que no pudieron lanzarse en sus objetivos el primer día de la operación y que formaron un batallón de reserva.  Sus órdenes eran saltar al oeste de Maleme y ayudar a desalojar a los británicos para capturar definitivamente y poner en funcionamiento el campo aéreo.  Los cazadores de montaña que estaban esperando la partida fueron bajados de los aviones para embarcar a cuatro grupos de paracaidistas.

Grupos 1 y 2

Esa misma tarde, cuatro compañías de los dos primeros grupos saltaron, desde baja altura sobre los viñedos al oeste de Maleme.  El grupo que debió saltar detrás de las líneas británicas lo hicieron directamente encima de los bien camuflados británicos y fueron prácticamente eliminados apenas tocaron tierra.  Los otros dos grupos lograron coordinar el asalto con las tropas de asalto y lograron limpiar el pueblo de Maleme y las colinas que rodean el campo aéreo.  Los saltos en paracaídas fueron apoyados magistralmente por ataques aéreos contra las fuerzas defensoras, guiadas desde tierra, al mejor estilo de la Blitzkrieg.  Sin embargo, los Stukas no lograron eliminar las baterías británicas, bien camufladas, que detenían el fuego apenas aparecían los aviones.

Estado en que quedaron los transportes al aterrizar en Maleme. Nótese los obstáculos en la playa.

Grupos 3 y 4

A la 11:00 de la noche cuando el convoy se encontraba ya a la altura de Cabo Espada, apareció otra flotilla británica que decididamente trató de interceptar al convoy.  Los británicos inmovilizaron al destructor italiano y hundieron la mayoría de las motonaves y cargueros.  Muchos cazadores de montaña alemanes se ahogaron, aunque la mayoría fueron rescatados.  Al segundo convoy le ordenaron regresar a Pireo para evitar que corriera la misma suerte.  Por ese día los alemanes cancelaron los desembarcos marítimos en Creta.

22 de mayo

Durante la mañana del día 22, el VIII Cuerpo Aéreo alemán inició un patrullaje masivo en las aguas de creta, para eliminar las amenazas de la Royal Navy que fue desalojada del Mar Egeo con grandes pérdidas.   Con los cielos cubiertos por la Luftwaffe, la amenaza naval británica fue eliminada.  Ese mismo día el Mayor General Julius Ringel, comandante de la 5ª División de Montaña asume el mando de todas las fuerzas alemanas del Grupo Oeste.  Su primera preocupación fue entrar en contacto con las fuerzas de La Canea y eliminar toda resistencia enemiga en el oeste de la isla.

Paracaidistas alemanes.
Autorización: Deutsches Historisches Museum, Berlin

Para lograr desalojar a los británicos los cazadores de montaña usaron las mismas tácticas empleadas en el Monte Olimpo y las Termópilas.   Escalaron los desfiladeros por donde parecía imposible cargados con todo el equipo, abrieron sus propios caminos y atacaron por donde menos lo esperaban los británicos.  No tenían mulas, ni caballos, ni vehículos blindados y tuvieron que cargar consigo todo el equipo necesario incluyendo armas pesadas y municiones.  Durante la jornada marcharon con la consigna que las gotas de sudor ahorran sangre, soportando temperaturas de 54ºC de día y congelándose en las noches a más de 2000 metros, sólo con el uniforme de campaña.

23 de mayo

Mientras ocurrían los acontecimientos en la parte occidental de la isla, aviones de reconocimiento observaron la presencia de aviones británicos que pudieron ser desembarcados en el este de la isla el día 23 de mayo y llevados al campo aéreo de Heraclion.  Por tanto el mando alemán ordenó un nuevo salto de unidades paracaidistas para reforzar el bolsón de Heraclion.  Su misión era limpiar la zona, con el apoyo de escuadrillas de aviones Stuka para eliminar a las fuerzas británicas, muy bien camufladas, que mantenían certero fuego de ametralladoras y artillería ligera.

25 de mayo

Para el día 25 los Cazadores de Montaña flanquearon a las tropas británicas al este de Maleme y el 26 entraron en La Canea, capital de Creta ocupando la bahía de Suda después de un recorrido a través de las montañas.

28 de mayo

El asalto a Heraclion se inició temprano en la mañana.  Las unidades paracaidistas hicieron contacto con las fuerzas alemanas embolsadas y concertadamente eliminaron a los nidos de ametralladoras y artillería apoyados por los bombarderos en picada.  La captura de Heraclion y el campo aéreo se planificó en la noche para efectuarla al día siguiente.

Cazadores paracaidistas alemanes.
Autorización: Deutsches Historisches Museum, Berlin

29 de mayo

Al romper el alba, las fuerzas alemanas avanzaron hacia la ciudad y no encontraron ninguna resistencia, las fuerzas británicas, una vez más mostraron su experiencia haciendo evacuaciones.  Durante la noche todas las fuerzas británicas embarcaron a los defensores de Heraclion.  Para ese día las defensas británicas se derrumbaron.  Los alemanes comenzaron a desembarcar tropas y equipo pesado, las fuerzas en Retino enlazaron con las de Heraclion al día siguiente, mientras una fuerza italiana desembarcaba en Sitia en el extremo oriental de la isla y hacían contacto con los alemanes al día siguiente.

01 de Junio

Los Cazadores de Montaña avanzaron hacia el sur de la isla capturando al resto de las fuerzas británicas, carentes ya de mandos y de organización.   De todas formas, y una vez más, los británicos lograron embarcar a 14.800 hombres, durante cuatro noches, constantemente acosados por la Luftwaffe.   Esas fuerzas eventualmente se concentraron en Egipto para continuar con la defensa de África.

Tiempo para descansar.
Autorización: Deutsches Historisches Museum, Berlin

Los británicos pelearon valientemente y no dieron muestras de querer rendirse fácilmente.  Dieron muestras de gran pericia defendiendo el terreno y retrasaron el avance alemán mediante fuego de ametralladoras muy bien ubicadas y mediante francotiradores muy bien apostados.  Utilizaron alambres de púas y minas muy bien dispuestas que en muchos casos inmovilizaron a los Cazadores de Montaña.  Las bandas de guerrilleros cretenses lucharon fieramente, empleando astutas tácticas y cometiendo actos de crueldad contra los alemanes, como mutilando cadáveres y a soldados heridos.

Hubo muchas descoordinaciones en el ataque alemán, como el caso de los aviones Dornier que bombardearon a sus propias fuerzas (85º Reg. de Montaña) el día 26, a pesar de que estos desplegaron la bandera alemana y lanzaron bengalas blancas.  El bombardeo se extendió desde las 13:30 hasta las 14:00 horas.

Los alemanes perdieron 7 mil hombres de élite, lo que encendió la ira de Hitler prohibiendo, a partir de entonces, nuevos asaltos con paracaidistas para lo que restaba de la guerra.


LIBRO

Hitler's Malta Option: A Comparison of the Invasion of Crete (Operation Merkur) and the Proposed Invasion of Malta (Operation Hercules) Paperback – May 20, 2010 por Stephen L. W. Kavanaugh (Author)


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Publicado: 17 marzo/20021 - Actualizado: 5 setiembre/2013