Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Matador (7-12-1941)

Siendo Singapur la principal colonia británica del Lejano Oriente que proveía la mitad de la producción mundial de estaño y un tercio del caucho producido en el mundo y que generaban antes de comenzar la guerra 98 millones de dólares por esos rubros, no podía en nada extrañar que desde antes de que comenzara la guerra, Gran Bretaña invirtiera 63 millones de libras esterlinas en remodelar la Base Naval en el estrecho de Johore y que convirtiera a la capital en la "Fortaleza Singapur", pasando a ser, como decían los políticos en Londres, un "bastión del Imperio", una "ciudadela impenetrable", protegida por una fuerza de más de 85.000 hombres, de los cuales 45.000 eran indios.

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A 600 millas de Singapur, en Indochina, los japoneses habían concentrado en los alrededores de Saigón con autorización del gobierno de Vichy, una fuerza de 50.000 hombres, bien entrenados meses antes en Formosa y muchos con experiencia en combate en China.  Tenían además una moderna Base Naval en la bahía de Camrahn, a 700 millas de Singapur y una base aérea a 600 millas de distancia.

Los servicios de inteligencia británicos sabían muy bien que había tales concentraciones de tropas japonesas y que se realizaban ejercicios en el mar.  Además los agentes en Indochina francesa informaban diariamente sobre el movimiento de tropas japonesas.  Cabe mencionar también que los británicos conocían los códigos que utilizaba la Marina Imperial de Japón para transmitir sus mensajes.   No era pues un secreto que la misión de esas fuerzas japonesas era desembarcar en el sur de Siam /Tailandia) para cruzar la frontera sur, invadir Malaya y atacar a Singapur.   En previsión de ello los británicos planificaron la Operación Matador.

Un magnífico ferrocarril recorría la Península de Malaya, desde Singapur hasta Bangkok.

El plan consistía en que una fuerza expedicionaria, usando tropas de la 11ª División de Infantería India estacionada en Kehda, al norte de Malaya, cruzara la frontera con Siam 24 horas antes que los japoneses se hicieran a la mar para desembarcar en Singora o Patani, que fue el lugar donde efectivamente lo hicieron.  Las fuerzas indias estarían esperándolos en las playas para rechazarlos protegiendo el ferrocarril y prestos a destruir las vías y puentes si fuera necesario.  Una vez que se iniciara la invasión, esperaban que las fuerzas del gobierno de Siam se unieran a ellos para impedir que los japoneses progresaran.  Mientras eso ocurría la flota británica, compuesta por la Fuerza Z, con el HMS Prince of Wales, HMS Repulse y cuatro destructores zarparía de Singapur para atacar a las naves japonesas.

En Singora había un buen puerto y campos aéreos en ambas localidades.   Además una carretera y línea de ferrocarril los interconecta con Kota Bharu y siguiendo al sur con la ciudad de Singapur y el norte de Siam.  El problema era que los indios no podían cruzar la frontera de Siam antes que los japoneses atacasen posesiones de Estados Unidos, Holanda o Gran Bretaña en el Pacífico.  Por esa razón era imposible acondicionar el terreno con anticipación.

La Columna Móvil Krohcol

En vez de ello, fue preparada la Columna Móvil "Krohcol" para que apenas fuera dada la orden, se dirigiera por la carretera hasta la costa para tomar posiciones, mientras que el resto de las fuerzas lo hacían en tren.  La columna móvil "Krohcol" para la Operación Matador fue conformada con unidades del Regimiento Punjab más una batería de los Voluntarios de la Federación Malaya comandados por el Teniente Coronel H. D. Moorhead.  Pero, hasta el día 5 de diciembre de 1941, la orden estricta dirigida desde el Gabinete de Guerra en Londres a las autoridades políticas y Militares en Singapur era: "Evitar la guerra con Japón."

Pero, el día 5 de diciembre, el Comandante en Jefe del Lejano Oriente, Mariscal Sir Robert Brooke-Popham, le dijo al General Percival que había recibido permiso para comenzar inmediatamente la Operación Matador.   Las patrullas de reconocimiento aéreo informaron de movimientos de naves de guerra dirigiéndose al oeste hacia el Golfo de Siam y más tarde otra patrulla informó que transportes de tropas se encontraban en la misma ruta detrás de las naves de guerra.  Sin embargo, la Operación Matador no se puso en marcha.  Según Brooke-Popham, él no dio la orden porque no había certeza del destino de las naves japonesas y porque las condiciones del reconocimiento aéreo no eran del todo buenas y además porque en varias ocasiones el Primer Ministro de Siam había manifestado que no deseaban ser ellos los primeros en romper las hostilidades.

Por tanto, la noche del 7 al 8 de diciembre de 1941, mientras la fuerza japonesa desembarcaba en Kota Bharu, las fuerzas indias estaban en su campamento a la espera de una orden que nunca llegó.  Después de media noche, los rumores entre las tropas indias eran que fuerzas japonesas ya habían desembarcado en las playas siamesas.  A las 23:20 horas el comandante de las fuerzas indias, Teniente General L. Heath, mantuvo la orden de no comenzar la Operación Matador, pero que estuvieran preparados para movilizarse en media hora si fuera necesario.

A las 08:30 de la mañana, los indios recibieron la orden, por teléfono, de que Matador había sido autorizada desde Londres, siempre y cuando los japoneses atacaran Khota Bharu.  Pero, Khota Bharu había sido atacada 9 horas antes y los japoneses ya avanzaban a lo largo de la costa hasta en bicicletas.  A las 10:30 de la mañana las fuerzas indias recibieron por fin la orden de movilizarse.  La Columna Krohcol sólo pudo contar con un batallón que se dirigió a la costa, pero fue recibida por fuego de fusilería de tropas siamesas.  En todo el camino encontraron emboscadas y fuego de franco tiradores.  Al caer la noche la columna Krohcol sólo había podido avanzar 5 kilómetros debido a los constantes ataques y emboscadas.  Al amanecer, la columna reanudó la marcha hasta encontrarse con oficiales de la policía siamesa quienes se disculparon por "el error" de abrir fuego contra ellos.  Las acciones nocturnas causaron más de una docena de muertos entre las tropas indias.

Superado el percance con la policía siamesa, durante cuatro días, la columna Krohcol estuvo combatiendo a un enemigo que estaba ya firmemente posesionado del terreno y que contaba con tanques ligeros y artillería de campaña.  La Operación Matador había fracasado sin siquiera comenzar, debido a que misteriosamente desde Londres había sido cancelada, mucho antes del 7 de diciembre de 1941.  Sir Winston Churchill tenía sus razones para que no se impidiera el desembarco japonés o que no se iniciaran las acciones antes del domingo 7 de diciembre de 1941 a las 08:00 hora de Hawai


Bibliografía

The fall of Singapur, Frank Owen. Penguin Books, 1960

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Publicado: 4 marzo/2006