Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Invasión de Malasia (2)

El primer desembarco japonés ocurrió el día 8 de diciembre a las 3AM, es decir las 17 horas del día 7, o sea, antes del ataque a Pearl Harbor, según la hora de Malasia. La flota japonesa procedente de China e Indochina, se dividió en dos grupos a la altura del Golfo de Siam.   El primer grupo se dirigió a Kota Bahru, la segunda a Pattani y la tercera y más poderosa a Singora.

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En Singora no hubo resistencia de la guarnición tailandesa y el puerto fue tomado con toda facilidad.  Un interprete puso fin a las hostilidades, diciendo: "Venimos a libertarlos de los blancos."

17,230 efectivos inician el ataque

Cuando iniciaron la marcha hacia Singapur, las fuerzas japonesas estaban compuestas por 17.230 hombres distribuidos en cuatro Regimientos de Infantería.  El Regimiento 56 del General Takumi, en Kota Bahru, el Regimiento 42 en Patán y los Regimientos 11 y 41 en Singora. Al mando se encontraba el General Tomoyuku Yamashita, hombre de gran experiencia, indudable inteligencia y muy apreciado por sus subalternos.

Yamashita tenía órdenes del Alto Mando Japonés de capturar Malasia y Singapur en 100 días.  Las fuerzas japonesas procedían de Cantón y Shangai y por tanto eran tropas muy experimentadas y disciplinadas.   Los planes de invasión fueron cuidadosamente calculados en el Centro de Estudios de Guerra Tropical en Formosa.  La inteligencia japonesa tenía conocimiento de todos los emplazamientos de artillería en Singapur.  Los soldados habían sido entrenados en la lucha en la selva y tenían profundos conocimientos de supervivencia en la jungla tropical.  Ellos iban convencidos que, "los soldados occidentales eran afeminados y cobardes y le tenían miedo a la selva, que la consideraban un obstáculo para detener al enemigo y no un medio de defensa y camuflaje.  Ellos le temen a los monzones, la lluvia los desmoraliza y las tropas indias se pueden vencer en dos días."

Infanteria japonesa

Infantería japonesa en Malasia

La genialidad de Yamashita

Las fuerzas de Yamashita iniciaron el avance con las columnas de Singora y Pattani en dirección al occidente de Malasia, evitando circular por las carreteras, donde se hallaban los obstáculos para detenerlos.  Las fuerzas de Takumi se dividieron en dos avanzando una por la costa y la otra se adentró en la jungla, evitando los caminos.  Los intentos de detener a los japoneses, en lugares preestablecidos, fracasaron con esta maniobra.

Retirada británica

Para Navidad todo el norte de Malasia estaba en manos japonesas.  La reorganización de las fuerzas se alistaba para expulsar a los británicos hacia el sur de la península. Brigadas de ciclistas podían ya hacer uso de las carreteras.  El 31 de enero, las últimas fuerzas británicas estaban cruzando el puente a la fortaleza de Singapur.  Cientos de miles de europeos, malayos, chinos e indios buscaban refugio en la isla.  Finalmente, cuando los 90 supervivientes del batallón Argyle cruzaban al son de las gaitas, dispuestos a contener a los japoneses por 5 meses si fuera necesario, una explosión marcaba el final de la retirada: el dique y puente sobre el Johore había sido volado.

La brecha en el dique no tenía más de 50 metros de ancho y durante la marea baja, el agua apenas alcanzaba un nivel de 1,20 metros.  Los bombarderos y cazas japoneses, batían la zona día y noche sin descanso.  Nadie podía creer que en 65 días, los japoneses habían derrotado a las fuerzas de la mancomunidad británica, que era seis veces más numerosa.

Los japoneses se abastecen de los británicos

En Jitra habían bastado dos batallones de la Guardia Japonesa al mando del teniente coronel Sakki, para derrotar a la división india tomando 450 prisioneros y capturando 52 cañones.  La captura de los centros de suministros británicos abarrotados de pertrechos, alimentos, combustible y vehículos, fue cuidadosamente planificada e igualmente ejecutada.  El aeródromo de Alor Star fue capturado casi sin resistencia, con grandes cantidades de combustibles y bombas que no pudieron usar.  El casino de oficiales británicos estaba vacío, con la comida servida en las mesas, almuerzo que no fue despreciado por los soldados japoneses.

Esta situación se repitió a los largo de toda Malasia, pues había orden expresa del Alto Mando británico de deponer las armas.


LIBRO

Japan's Greatest Victory/Britain's Worst Defeat por Masanobu Tsuji, H. V. Howe (Editor), Margaret E. Lake (Traductora)


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Publicado: 4 noviembre/2001