Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Invasión de Iwo Jima (19-2-1945)

El Comité Conjunto de Planificación de la Guerra en Washington empezó los proyectos para capturar Iwo Jima, en las Islas Volcanes, tan pronto como se tomó la decisión de invadir las islas Marianas.   Iwo Jima y Okinawa (en las Islas Ryukyus), para los mandos estadounidenses eran objetivos necesarios para realizar el bombardeo estratégico del Japón, preliminar a la invasión proyectada.  Para dirigir las nuevas operaciones, Nimitz, recién ascendido a Almirante de la Flota, trasladó su Cuartel General desde Pearl Harbor hasta la más avanzada posición en la isla de Guam.

En previsión al previsible ataque, los japoneses situaron en las Islas Volcanes una guarnición de 14 mil hombres del ejército y 7 mil marinos, casi todos veteranos.  El Teniente General Tadamichi Kuribayashi, un hombre de probada capacidad, asumió el mando para erizar de defensas las ocho millas cuadradas de cenizas volcánicas en el Pacífico, aprovechando el terreno de fantásticas colinas, mesetas y barrancos, con escarpadas vertientes sobre la costa, y que presenta en uno de sus extremos el volcán Suribachi de 167 metros de altura.  En el volcán concentró su artillería para barrer las colinas intermedias.  En el terreno escarpado construyó más de 400 fortines y nidos de ametralladoras que se comunicaban por 18 kilómetros de túneles excavados bajo la lava.

Iwo Jima

La fotografía más conocida de la guerra en el Pacífico

19 de febrero de 1945

El Día-D para la invasión estadounidense (Operación Detachment), fue fijado para el 19 de febrero.  La operación se puso bajo el mando del vicealmirante Turner, quien dirigió la fuerza combinada de apoyo.  Luego de cuatro días de iniciadas las operaciones, el día 23, una patrulla alcanzó la cima del volcán y plantó la bandera de los Estados Unidos.   El hecho fue captado en una foto que luego se convertiría en la imagen más conocida de la guerra para los estadounidenses.

En esta batalla, las bajas de Estados Unidos fueron mayores que las bajas japonesas.  De los cerca de 22.000 efectivos japoneses, sólo 216 fueron tomados prisioneros y lo fueron porque estaban inconscientes, heridos o totalmente incapacitados para continuar luchando.   1.844 japoneses murieron combatiendo, fueron dados por desaparecidos o murieron por suicidio para no caer en manos del enemigo de acuerdo a los principios del Bushido.  Por su parte, Estados Unidos contabilizó más de 26.000 bajas en apenas 36 días de combates.

Al finalizar la lucha quedaron con vida unos 3000 japoneses sin medios para seguir combatiendo, escondidos en cuevas y túneles.  Los últimos remanentes de las fuerzas japonesas en ser capturados fueron el Teniente Toshihiko Ohno, y los soldados Yamakage Kufuku y Matsudo Linsoki que se mantuvieron escondidos hasta que fueron capturados el 6 de enero de 1946.

Las enormes pérdidas ocurridas durante los combates hacen dudar que Iwo Jima tuviera tal valor estratégico para Estados Unidos que las justificara.  Como base para el ejército no tenía absolutamente ninguna ventaja y como base naval tampoco,  Si bien es cierto que tenía tres pistas de aterrizaje, como base para bombarderos del tamaño de los B-29 no se comparaba con la base en Tinian en las Islas Marianas.   En todo caso servían como pistas de emergencia, de las cuales habían muchas otras en las islas de los alrededores.


LIBRO

Iwo Jima Paperback – May 1, 2002 por Richard F. Newcomb (Author), Harry Schmidt (Foreword)


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Publicado: 7 noviembre/2004 - Actualizado: 27 agosto/2013

Anotaciones

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