Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Gomorrah (26-7-1943)

La noche de 24 de julio de 1943, una fuerza de 791 bombarderos, compuesta de 354 Lancaster, 239 Halifax, 120 Stirling y 68 Wellington despegaron a las 10 de la noche desde diferentes bases británicas.  Mientras se aproximaban a la costa norte de Alemania descargaron toneladas de pequeñas tiras de aluminio que inmediatamente bloquearon los radares alemanes.  El artilugio, denominado "Window" funcionó como los ingenieros y científicos británicos habían previsto, reflejando las señales de los radares y ocultando a la fuerza de bombardeo.

25 de julio de 1943

Alrededor de la 01:00 AM del día 25, los aviones marcadores volaban sobre la ciudad de Hamburgo cumpliendo su tarea de señalizar los blancos.   Cinco minutos después la primera oleada descargaba las primeras de las 2.396 toneladas de bombas.  Una hora después terminaba la operación dejando a la ciudad de Hamburgo sumida en un caos.

Fortaleza B-17

Fortaleza B-17 de la 8ª Fuerza Aérea de Estados Unidos

Debido a la efectividad del "Window" la aviación de caza alemana no pudo despegar a tiempo, ni en la dirección correcta hasta que muy tarde, cuando los bombarderos estaban cumpliendo con su cometido.  Sólo resultaron derribados 12 bombarderos británicos, es decir apenas 1,5% de la fuerza empleada.

En tierra, la ciudad estaba plagada de tantos incendios, que los bomberos no podían atender a todos los siniestros, las ambulancias corrían de un lado a otro y la población estaba totalmente desconcertada y aturdida por la ferocidad del bombardeo.  Pero el drama no había terminado, por el contrario, era sólo el comienzo.

A media día, del mismo día 25, la 8ª Fuerza Aérea de EEUU, basada en Inglaterra, ponía en el aire 127 bombarderos pertenecientes a 6 grupos de bombardeo del Ala Nº 1.  La misión era dirigirse a Hamburgo para bombardear el astillero de submarinos de Blohm & Voss y la fábrica de motores de aviación de Klockner.  Los blancos se encontraban cubiertos por el humo de la primera oleada de bombardeo de la noche anterior, cosa que dificultó la adquisición de los blancos.  Esta vez, la caza de la Luftwaffe, tuvo mejor desempeño y derribó 15 aviones B-17, los que significaba un 12% del total de la fuerza atacante.

Victimas del bombardeo

Víctimas del bombardeo yacen en las calles

Los planes no terminaban ahí, pero el informe de un avión Mosquito que hizo un reconocimiento de la zona, reportó que la ciudad se encontraba cubierta de humo y por tanto no era recomendable continuar con los bombardeos, hasta que el cielo se despejara.  Cómo la fuerza de bombardeo británica se encontraba lista para despegar, su comandante "Bombardero" Harris, seleccionó el blanco alterno, la ciudad de Essen en la cuenca del Ruhr.

26 de julio de 1943

A las 9:00 de la mañana, 121 aviones estadounidenses del Grupo 126 de la 8ª Fuerza Aérea, despegó con rumbo a Hamburgo para repetir la misión del día anterior, con los mismos blancos indicados antes y las plantas generadoras de energía que alimentaban las industrias en Hamburgo.  Esta vez, hubo muchos despegues abortados, pero aún así la misión se completó con la destrucción de dos plantas eléctricas que quedaron inoperativas por meses.  Las pérdidas estadounidenses fueron de apenas 2 Fortalezas B-17.

Hamburgo

Hamburgo en llamas

27 de julio de 1943

Después del raid estadounidense, "Bombardero" Harris tenía previsto el despegue de 727 bombarderos pesados de la RAF.  Esta vez, era mayor la proporción de bombas incendiarias, puesto que las explosivas ya habían cumplido el cometido de destruir techos, puertas y ventanas, sumándose además las fuertes corrientes de aire caliente que producían los incendios ocasionados la noche anterior.  Esto favorecía los incendios haciendo que el fuego penetrara por puertas y ventanas, en lo que se conoce como tormenta de fuego.  Por efecto de convección, el aire caliente sube, succionando aire de los lados, y creando unas corrientes de aire caliente que llegan a alcanzar miles de grados centígrados a velocidades de cientos de kilómetros por hora y que matan a la gente más que las propias bombas explosivas.   Virtualmente el área es desecada, el oxígeno es succionado y eso acelera la tormenta de aire caliente, que arrastra todo lo que encuentra a su paso, como un gigantesco lanzallamas que lo incinera todo.  Tales incendios, no se pueden apagar debido a la magnitud del fuego, pero en unas tres horas se extinguen, cuando es consumido todo el material combustible existente.

La RAF lanzó 2.300 toneladas de bombas, con la pérdida de 17 aparatos.   En tierra, 40 mil personas perdieron la vida, los primeros por las bombas explosivas, luego por incineración y la mayoría por asfixia debido a que el aire fue succionado de los refugios antiaéreos, sofocando a cuanto ser viviente se encontraba en ellos.  Los días subsiguientes, más de un millón de personas escaparon de la ciudad en ruinas buscando refugio en las ciudades vecinas.

Hamburgo

El humo continuó en Hamburgo hasta que no quedó nada por quemarse.

29 de julio de 1943

Los aviones de fotoreconocimiento británicos efectuaron 5 misiones para observar el estado en que se encontraba la ciudad y durante ese día encontraron que los incendios casi se habían apagado y el humo había desaparecido por acción del viento.  Para "Bombardero" Harris no era suficiente y ordenó que se realizara una nueva misión de bombardeo contra Hamburgo.  Esta vez, 777 aviones pesados lanzaron sus bombas contra la calcinada ciudad.   En esa oportunidad no hubo muchos incendios porque no quedaba casi nada por quemar, todo había sido incinerado y sólo se bombardearon las cenizas.   La Luftwaffe logró salir a tiempo y esta vez derribó 28 aviones británicos que era apenas el 3% del total.

2 de agosto de 1943

Por demencial que parezca, la noche del segundo día del mes, "Bombardero" Harris ordenó una nueva misión contra la ciudad de Hamburgo.  Esa noche, despegaron 740 bombarderos.   La primera parte de la misión se fue cumpliendo como estaba prevista pero esta vez la naturaleza ayudó a los alemanes.  Una tormenta se desató sobre el noroeste de Alemania, obligando a muchos aviones británicos a abortar la misión y regresar o atacar blancos alternos.  Las bajas, esta vez con ayuda de la naturaleza, sumaron 30 aviones derribados.  Los aviones más ligeros debieron dejar la misión en manos de los pesados Lancaster, pero de ellos fueron derribados 17 por acción de la caza alemana y por la artillería antiaérea.

Hamburgo destruido

Hamburgo quedó como una ciudad fantasma

El total de bombas lanzadas sumó las 8.621 toneladas entre incendiarias y explosivas.  En el período de 10 días la RAF efectuó 3091 salidas con la pérdida de 87 aparatos.  Unos 22 kilómetros cuadrados de la ciudad fueron convertidos en cenizas causando la muerte a 40 mil personas y dejando 37 mil con heridas graves.  Las temperaturas alcanzaron más de 100 mil grados centígrados y los vientos de la tormenta de fuego llegaron a soplar a más de 250 Km por hora.


LIBRO

Under the Bombs: The German Home Front, 1942-1945 por Earl R. Beck


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Publicado: 22 noviembre/2003