Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Operación Gisela (setiembre-1941)

Aunque las posibilidades de que Alemania ocupara el Peñón de Gibraltar poniendo en práctica la Operación Félix eran muy elevadas, las dudas justificadas de Franco para intervenir en la guerra, terminaron por cancelarla.  Sin embargo los mandos alemanes estaban conscientes de la amenaza que significaba la base naval británica en la entrada del Mediterráneo y de las posibilidades que los Aliados invadieran España y Portugal, naciones que mantenían estrechas relaciones comerciales con los países del Eje, especialmente como proveedores de minerales estratégicos.

En reemplazo de la Operación Félix, en abril de 1941, el Alto Mando Alemán diseñó la Operación Isabela que tenía el propósito el ayudar a España en caso de una eventual invasión británica.  El plan contaba con un número muy elevado de tropas, pero al complicarse la situación en el Frente del Este, también fueron cambiados los planes con una operación más modesta llamada Operación Ilona.  Las asignaciones de tropas a la Operación Ilona garantizaban detener cualquier intento de invasión, pero contaban con la decidida intervención de las fuerzas españolas para mantener a los Aliados fuera del continente europeo, muy a pesar que se daba por descontado que las Islas Madeira (Portugal) y las Islas Canarias (España) serían ocupadas por los británicos.

En setiembre de 1942, por razones de seguridad, la Operación Ilona fue renombrada Operación Gisela, pero sin hacerle cambios a los planes.  Nueve meses después, en junio de 1943, la Operación Gisela fue reemplazada por la Operación Nurnberg, que era más bien un plan de contingencia si se daba el caso de que los Aliados desembarcaran en España y Portugal.  El plan constaba de una estrategia defensiva en los Montes Pirineos.  Para entonces las fuerzas asignadas a la Operación Nurnberg no pasaban de dos regimientos reforzados, fuerzas que tenían muy pocas posibilidades de echar al mar a las fuerzas invasoras.


Publicado: 22 febrero/2002