Exordio
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

Relaciones Germano-Soviéticas antes del 22-6-1940

El pacto germano-soviético de 1939, era precario desde sus principios.   Es cierto que le garantizaba a ambas partes unas anexiones territoriales ampliamente anheladas, pero sin duda no se podía esperar que fueran duraderas y ni siquiera suficientes, para dos países tan antagónicos.

Foto de la visita de Molotov a Berlín en noviembre de 1940

Molotov visita Berlín.
Lo acompañan Ribbentrop y Keitel.
En esos días se estaba preparando la
Operación Barbarossa, pero se guardan las apariencias.

Relaciones comerciales

Alemania y la URSS, tenían un intercambio comercial sumamente interesante por lo complementarias.  Por medio del acuerdo comercial del 11 de febrero de 1940, la URSS le suministraba a Alemania hierro, cromo y manganeso y sobre todo petróleo, pero estas compras no llegan a satisfacer las necesidades alemanas, aunque compensan las deficiencias debido al bloqueo que sufre en el Atlántico.   Por su parte Alemania le vende a la URSS aviones, un crucero, artillería, material ferroviario y equipo industrial y farmacéutico.  Es decir hay un intercambio de materias primas por tecnología.

Preparación militar

Militarmente, la URSS está muy mal preparada, pero posee un parque industrial, que quizás por lo primitivo, parecía irrelevante teniendo en cuenta los estándares alemanes.  Mientras eso pasa los rusos ganan tiempo, pero, para los alemanes, es el tiempo el que va en contra de sus intereses.  Hitler lo sabe y en junio de 1940 ya había advertido a sus generales estar preparados, para ajustar cuentas con Stalin.  Seis meses después, el 18 de diciembre de 1940, firma la Directiva de la Operación Barbarossa.  En esos momentos, Hitler no escucha a sus generales, que le advierten no estar preparados para esa empresa.  Hitler olvida también, que él mismo dijo, que Alemania jamás repetiría el error de hacer una guerra en dos frentes.

Repartición geográfica

En noviembre de 1940, Hitler le ofrece a Stalin, Irán, el Golfo Pérsico y la India, pero a los rusos no les interesa el Asia, sino Europa y reafirman su interés en Bulgaria y Finlandia donde Alemania tiene una gran influencia y una fuerza militar "para garantizar" sus comunicaciones con Noruega.   La desconfianza rusa no es menor, que la que sienten los alemanes por los soviéticos.  Es obvio además, que Hitler pudo pensar que un ataque a la URSS suavizaría las relaciones con Gran Bretaña y Francia, mientras el Tercer Reich se aseguraba el "espacio vital, para la Gran Alemania."

La desconfianza entre ambos países

En consecuencia, tarde o temprano, las relaciones diplomáticas entre Alemania y la URSS se tendrían que deteriorar, a tal punto de que Hitler las pudiera usar como justificación para la invasión.  En noviembre de 1940, Stalin le ofrece a Bulgaria la protección de la URSS, garantizándole respetarla como nación independiente, sin embargo el gobierno de Sofía declina la proposición para colocarse unos meses más tarde bajo el amparo de Alemania.  El 01 de marzo de 1941, las tropas alemanas tienen paso franco en territorio búlgaro, provocando la airada protesta del gobierno soviético.

La crisis balcánica

Yugoslavia, mantiene sus simpatías por los países del Eje y se adhiere al Pacto Tripartito el día 25 de marzo de 1941.  Sin embargo los británicos, que no desean que la puerta a Europa por los Balcanes se cierre para ellos y propician un golpe de Estado que derriba el régimen, pone en el trono al joven Rey Pedro II y se instala un gobierno hostil a Alemania con el cual la URSS firma, el 5 de abril, un pacto de amistad y no agresión.  Pero el 6 de abril, el Reich responde a la provocación invadiendo Yugoslavia y Grecia.  Son expulsados los británicos y se cierra la puerta trasera de Europa.

Pacto ruso-japonés

Poco tiempo después, Stalin consigue una ventaja diplomática que dará sus frutos en los años que siguen.  El 13 de abril de 1941, Moscú y Tokio firman de un pacto de neutralidad.  La Cancillería del Reich hace vanos esfuerzos para evitarlo, por supuesto sin dejar que se noten sus proyectos de invasión a la Unión Soviética.   Parece que Japón por su parte, quiere liberarse de amenazas y riesgos militares en Asia antes de comprometerse en una guerra contra los Estados Unidos y los Aliados.

Los esfuerzos soviéticos

A partir de Mayo de 1941, Stalin se preocupa por ciertos movimientos de tropas y otras situaciones diplomáticas, haciendo esfuerzos por evitar una confrontación no sólo militar, sino diplomática con Alemania y el día 19 de ese mes, con el beneplácito de Berlín, expulsa a los representantes de los gobiernos de Noruega, Grecia y Yugoslavia, países ocupados por Alemania.

Fin del toma y daca

Stalin temía al poder militar alemán, pero no pensaba, que Hitler llegara a cometer el error de intentar una invasión, para la cual evidentemente ninguno de los dos estaba preparado.  No había pasado mucho tiempo, desde que una delegación soviética había sido invitada para visitar Alemania y poder ver, con expresa autorización de Hitler, "todo" el material bélico disponible, en especial de aviación y de las fuerzas Panzer.  La URSS era un buen cliente de Alemania a quien adquiría, como hemos dicho, aviones, artillería, etc., a cambio de materias primas y alimentos.  Los militares soviéticos quedaron sorprendidos al enterarse que los tanques alemanes no eran capaces de compararse con los mejores tanques rusos, pero simplemente pensaron que los alemanes les estaban ocultando "algunas cosas."

“¿Cree usted, que nosotros nos merecemos esto?"

Los propios británicos pensaban que la URSS estaba a los pies de Alemania, dispuesta a todo para evitar un conflicto armado.  Sin embargo, el 22 de junio de 1941, con el pretexto de la firma del Tratado de Amistad Soviético-Yugoslavo del 5 de abril y del peligro que suponían las concentraciones de tropas soviéticas en la frontera alemana, Alemania invadió a la URSS.

Al recibir la nota diplomática, el mismo día en que se inició la Operación Barbarossa, Molotov le dijo al embajador alemán en Moscú: “¿Cree usted, que nosotros nos merecemos esto?"


Bibliografía

J. B. Duroselle, Histoire diplomatique.
A. Rossi, Deux ans d'alliance germano-sovietique
W. Leahy, J'étais lá, Paris


Publicado: 21 febrero/2002